El proceso hacia la tele digital: Apuntes para un debate necesario
Una forma de abordar el debate sobre los medios en el Perú consiste en analizar lo que está pasando en el proceso de tránsito a la televisión digital terrestre (TDT) y lo que ya empieza a suceder en torno al mismo asunto en la radio. Lo hecho o dejado de hacer en este terreno puede ser tomado como lo que, en determinados sectores, se está dispuesto o no a poner en discusión.
La agenda ausente
Podríamos dividir el tema en dos momentos: uno primero que duró casi dos años, en el que la comisión multisectorial encargada de la determinación del estándar digital optó por el ISDB-T japonés-brasileño por sus evidentes ventajas (alta definición, portabilidad e interactividad); y uno segundo que se inicia con la aprobación del DS 017-MTC-2010 o Plan Maestro para la Implementación de la Televisión Digital Terrestre en el Perú.
No vamos a debatir la conveniencia del estándar ISDB-T: la decisión de 10 países de la región de adoptar el mismo sistema lo confirma. Los problemas se dan por el lado de las medidas en torno al proceso de digitalización del Plan Maestro. En el 2010 el gobierno suspendió la concesión de nuevas frecuencias análogas y reglamentó el modo en el que los operadores actuales adoptarán el sistema digital. Es decir, se decide que la TDT será asunto de los operadores existentes al momento de dictarse la norma. En ningún momento se discute si el proceso amerita la inclusión de nuevos canales u operadores. Se da por descontado que aparte del canal estatal, el tema de la TV digital es asunto de empresas. No aparece en el horizonte el debate de la conveniencia o no de la TV pública nacional, regional o local. Tampoco hay un debate en relación con cómo podrían participar las universidades desde el ámbito educativo. Tal vez la única posibilidad serían las licitaciones públicas y la puja por licencias.
El modelo de televisión privada, comercial y dominada por el rating no ha sido puesto en discusión, y poco se ha hecho por avanzar en crear una televisión pública al servicio del televidente con contenidos plurales y de calidad.
Pero ni siquiera en lo que concierne a asegurar el paso a TV digital a los operadores existentes las cosas se han hecho bien. El Plan Maestro contiene disposiciones que ponen en desventaja a las pequeñas empresas radiodifusoras locales (más de 400) tanto de Lima como del resto del país, respecto de las cadenas nacionales (9 en total) que, para efectos de la transición digital, tienen acceso a la gestión exclusiva mediante la transmisión analógico-digital simultánea, mientras que a los pequeños canales se les impone la gestión compartida, sin permitirles optar por la modalidad que mejor les convenga.
Los autores del Plan Maestro argumentan que no alcanzan las frecuencias para entregar a todos los operadores existentes. Pero está comprobado, por información del propio MTC, que en muchos lugares sobrarán frecuencias, y aun así, los canales locales tendrán que agruparse de a tres para acceder a la TV digital.
El modelo de televisión privada, comercial y dominada por el rating no ha sido puesto en discusión, y poco se ha hecho por avanzar en crear una televisión pública al servicio del televidente con contenidos plurales y de calidad.
Foro ISDB-T: Debut y despedida Un segundo rasgo que ha caracterizado este proceso es el poco diálogo entre los involucrados. En un inicio se anunció por todo lo alto la creación del Foro ISDB-T, en el que participarían todos los que de alguna u otra manera tenían que ver con el tema de la televisión. En primer lugar los canales productores (aunque hubo mucha resistencia a la participación de los pequeños canales locales no obstante que son la inmensa mayoría). Pero también los anunciantes; las agencias y productoras de la publicidad; las universidades e institutos tecnológicos vinculados a la TV; los importadores de televisores y equipos de la industria televisiva; los productores de programación; las asociaciones de consumidores; etcétera. No se dio lugar para la participación directa del público, pero aun así, un foro de esta naturaleza superaba toda expectativa. Al final solo hubo una única y primera reunión del mencionado Foro, después de la cual desapareció sin pena ni gloria hasta el día de hoy.
El diálogo con el MTC, en los momentos cruciales en que se iban aprobando las normas, se fue dando en pequeños círculos y uno a uno. Solo después de que fue aprobado el Plan Maestro se establecieron reuniones masivas en Lima y en algunas ciudades del país para difundir las ventajas y beneficios de la TDT e informar lo que ya se había aprobado.
La realidad es que, conforme se han ido produciendo las reuniones con los canales de provincias y éstos se han ido enterando de las desventajas en que los coloca el Plan Maestro, la opinión mayoritaria es de rechazo a este dispositivo y la búsqueda de su modificación a través de diferentes medios.
El sesgo tecnicista de un cambio tecnológico
Lo peor que le ha podido pasar al proceso de adopción de la televisión digital es que se lo haya asumido como un asunto principalmente tecnológico en el que los temas se definen por la capacidad económica de los involucrados. Esto ha llevado a caer nuevamente en esa vieja oposición entre Lima y el resto del país que tanto daño hace; ente las grandes cadenas de televisión (principalmente limeñas) y el gran número de pequeños canales locales que encuentran trato discriminatorio y violatorio de derechos constitucionales en el Plan Maestro.
Y, lamentablemente, ése ha sido precisamente el enfoque que ha primado.
Un último tema
A pocas horas de escribir estas líneas tendrá lugar el acto de otorgamiento de la buena pro del Concurso Público para nuevas frecuencias en TV digital convocado por el MTC. Un único postor cuyo grupo opera actualmente en Lima 3 frecuencias análogas y 3 digitales está a punto de obtener la autorización para una nueva frecuencia digital. Los expertos consultados por el comité encargado han señalado en sendos informes que, de acuerdo con la ley, esto no configura acaparamiento, pues para esa figura se requiere que tenga en concesión 10 frecuencias. Será legal, pero no deberíamos encontrarnos en esta situación.




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