Mucha foto, poca acción
Vi una foto del presidente Ollanta Humala con Mick Jagger. También lo vi jugando fútbol con los “Cuatro Fantásticos” (Pizarro, Farfán, Vargas y Guerrero), antes del primer partido con Paraguay. Lo vi presidiendo el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana. Lo vi en las Naciones Unidas y lo vi, nervioso, en la entrevista con el periodista Jorge Ramos, de Univisión.
Cuando acabó la campaña electoral, Ollanta Humala se tomó unos días de vacaciones familiares en Brasil. Cuando fue a la Asamblea de las Naciones Unidas, también tomó el fin de semana para unas vacaciones familiares. En menos de tres meses ha tomado ya dos vacaciones familiares.
Me preocupa verlo tanto y tan poco. Sus apariciones son escasas y calculadas. Obedecen a una pauta de quienes creen que es muy importante hacer un manejo fino de la imagen presidencial. Me preocupa cuando los gobernantes dedican tanto a la imagen. Es como si hubiera un plan más grande, para el que es imprescindible mantener la popularidad, y que no se nos muestra.
Lo que digo es subjetivo, por supuesto, pero creo que ése es el handicap de la actual gestión. No genera confianza. No lo hace porque no hay liderazgo y no hay liderazgo porque no se enfrenta los problemas. Solo se administran, en función de la coyuntura. Lo mismo de siempre.
El caso más emblemático es el de la seguridad ciudadana. Se instauró el Consejo Nacional y el Presidente se puso al mando. Sin embargo, el mandatario no aportó una sola idea sobre el tema. Mandó a sus ministros a buscar soluciones, y nos mostró cómo daba esas órdenes: sin análisis de causas ni comprehensión de los distintos fenómenos de la inseguridad ciudadana. El esfuerzo mediático es inversamente proporcional a la capacidad técnica de enfrentar los problemas.
En el manejo económico la cosa es un poco diferente. Hay una capacidad técnica. La hay en el Ministerio de Economía y Finanzas y en el Banco Central de Reserva. Y hay claridad sobre los límites de gasto, cuentas, presupuesto y política monetaria. Lamentablemente, tampoco en esto hay liderazgo.
La propuesta del actual Gobierno se basa en equilibrar los objetivos de crecimiento con los de atención y ayuda social. Si la disciplina por el orden de las variables macroeconómicas y los equilibrios presupuestales se impone, lo que se logre en equidad social será muy pobre. No hay, en este sentido, un plan que se haya presentado a la ciudadanía sobre la transformación del presupuesto.
No es imposible aumentar el gasto social y mantener el equilibrio presupuestal. Al contrario: es sumamente deseable que ello ocurra. Eso dependerá, sin embargo, de cambios progresivos y calculados en la estructura del gasto. No existe una propuesta en ese sentido. Las referencias a los fondos con los que se financiará el aumento del gasto social son vagas, poco técnicas, y no están articuladas en un plan de reforma presupuestal.
Si la prioridad política, por otro lado, llega a ser la de la inclusión social sin orden ni prioridades, la erosión del equilibrio presupuestal nos llevará por la ruta del populismo, del que nos costó tanto salir, económica y políticamente. Malos resultados con herramientas de marketing político pueden hacer prolongar el tiempo de la declinación económica. Pueden, incluso, comprometer a las instituciones democráticas.
La improvisación y una cierta frivolidad gubernamental asoman no solo en las fotos con Jagger y los Fantásticos, sino también en la visión del futuro próximo. El MEF no cuenta con un plan de contingencia frente a la crisis externa. Cada vez son mayores las señales, sin embargo, de la gravedad de su impacto en el Perú. Las declaraciones del Ministro de Economía, en el sentido de que reza todos los días para que China no caiga en una crisis, son broma, pero muy mala: no generan confianza, dan inseguridad sobre el futuro y nos hace preguntarnos sobre el tipo de técnicos que tienen a su cargo tamañas responsabilidades.
La inversión seguirá llegando, pero no habrá una “moda Perú”. No la habrá porque continuará el esquema de administrar las reformas de Fujimori, con el detalle de la inclusión. El plan de constituir un mando político popular y vertical, si es que alguien lo ha tenido, se verá amenazado por esta improvisación y las demandas regionales o locales, la disminución de las tasas de crecimiento cuando no la pérdida de los equilibrios macroeconómicos en el mediano plazo.
Una reforma del presupuesto y de la política requería un plan al detalle. Un plan elaborado con anticipación y ejecutado al milímetro. Estos primeros meses del Gobierno no revelan que algo así exista. Los planes de la campaña no tienen detalles de ejecución sino, principalmente, listados de intenciones, desarrollo de conceptos, exposición de ideologías. Por eso, lamentablemente, el Gobierno será sorprendido con cada crisis (política, social, económica) y responderá con mucha disposición pero con escasa preparación.
Ojalá me equivoque, pero creo que veremos más fotos y menos soluciones. Tal como ha sucedido estos primeros meses.





Mucha foto poca acción- muy poca imaginación periodistica
Creo que cuando un periodista se mete a opinar sobre economica debe tener cuidado al hilvanar bien las ideas, el comentario pretende ser agudo, pero mas bien parece el comentario del Periodista Aldo Mareategui, cuando pensando hepáticamente busca la razon de la sin razón, creo que el comentario es poco feliz, porque si don Luis Bedoya Reyes, habla que le da confianza este gobierno y que es una caja de sorpresas agradables, y de identico criterio son las instituciones como la CONFIEP entre otras, o que IPSOS APOYO señale que en el sector socioeconomico A tiene 66% en el Nivel B tiene 64% y en los niveles C y D tiene 58% y 49%, no se puede pensar como lo hace Federico Salaza en que existe desconfianza o falta de liderazgo; A proposito ultimamente han considerado al Peru como un pais en ascenso, no podemos menos que pensar que las cosas se están haciendo bien. El no aparecer en público, es una forma o un estilo presidencial que en nada puede generar desconfianza. De otro lado en su comentario el Sr Federico Salazar primero alaba al Ministro de Economia y Finanzas conjuntamente con el del BCR que justo son continuadores de la politica monetaria porque vienen del anterior gobierno, luego no puede lanzarlo al "hueco" por una broma que puede o no ser de mal o buen gusto. Eso no marca la politica de estado.
parece que Ollanta sigue en
parece que Ollanta sigue en campaña, está más preocupado en su imagen que en los problemas reales, es como el alumno obsesionado con la nota. Por su parte Nadine, también está en campaña, quiere ser la Kirchner, bueno con las diferencias que puede haber. Con respecto a nuestra economía es increible que no se haya consolidado y tengamos que depender de los negocios con China; esto es indudablemente hechura del Apra, Fujimori y otros. Ollanta es monotemático y no me imagino de qué hablara con sus homólogos. Existe mucha improvisación, que pasará con Conga?
Oh! Pero que mal esta todo,
Oh! Pero que mal esta todo, no? Pues ya lque le sobra destilación de pesimismo y ficción fatalista. Para variar por qué no escribe algo sobre el futuro prometedor que nos perdimos con la fujimori? Digo, para variar. . .
Opino igual que Ud., Sr.
Opino igual que Ud., Sr. Mora.
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