Polémica en la OEA por cambios en la CIDH
“Voy a respetar las propuestas que me haga la CIDH [Comisión Interamericana de Derechos Humanos] porque creo en su autonomía, pero no voy a dejar que ello se haga saltando por encima del Estatuto ni de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.” Con esta frase cerró José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), un diálogo en el que participaron los miembros de la CIDH y los representantes de los países de la OEA. La reunión fue convocada por un grupo de trabajo especial de la OEA recientemente formado, cuyo mandato consiste en preparar “recomendaciones específicas sobre el funcionamiento de la CIDH”.
Varios son los temas concernientes a las funciones de la CIDH que este grupo prepara para revisar (véase recuadro), pero hace semanas el debate se concentró en el proceso para la elección del próximo Secretario Ejecutivo, en reemplazo de Santiago Cantón, quien anunció que dejará el cargo a fines del 2012.
Una vez hecho el anuncio de la salida del Secretario Ejecutivo, en preparación para la transición, la CIDH presentó en marzo pasado una propuesta de reforma del artículo 11.° de su reglamento, con el fin de regular el proceso interno para la selección de dicho cargo. Con el objetivo de garantizar transparencia y amplia participación, la CIDH invitó a los países de la OEA y a la sociedad civil a participar de un proceso de consulta que tuvo su primera reunión a fines de julio pasado. El texto propuesto indica que la persona deberá poseer una “alta autoridad moral y de reconocida versación en materia de derechos humanos”, que se deberá abrir un concurso público, difundir las hojas de vida de los/las cinco finalistas y ofrecer un espacio para que todas las partes interesadas puedan enviar sus observaciones. Señala además que la CIDH elegirá por mayoría al candidato o la candidata con más idoneidad para el cargo por un periodo de cuatro años y renovable por otros cuatro. Y… aquí es donde empieza el problema: intencionalmente o no, lo cierto es que el borrador propuesto por la CIDH no incluyó originalmente referencia alguna acerca del rol del Secretario General de la OEA en esta decisión.
De manera sorpresiva, la OEA, que no se caracteriza precisamente por su celeridad de respuesta frente a las necesidades de la región, reaccionó casi en consenso cuestionando “semejante atrevimiento” de la CIDH, organismo autónomo e independiente, de querer regular y transparentar sus decisiones. El debate por la propuesta se origina sobre la base del texto elegido, que, según argumentan algunos países y el propio Insulza, desconoce el rol del Secretario General en dicha elección. Frente a los embajadores y el pleno de la CIDH, un Insulza incómodo expresó: “Este texto necesita revisión de manera de incorporar el rol del Secretario General en la designación de su personal”. Aunque con distintos matices, casi todos los Estados se alinearon con su posición y aprovecharon para cuestionar otros aspectos del trabajo de la CIDH que incomodan a algunos países de la OEA. En un intento por minimizar una discusión que ya ha elevado el tono de voz de más de un funcionario de la OEA, el Embajador de Honduras dijo que la elección del Secretario Ejecutivo era “un tema menor y de competencia de Insulza”. Estados Unidos brindó un fuerte respaldo a la gestión de Cantón y pidió que se escuche la opinión de la sociedad civil sobre esta elección. El representante de Nicaragua comentó sentirse “sorprendido de la autonomía sobredimensionada” de la que goza la CIDH. Venezuela esperó al final para, entre bromas y sarcasmos, acusar a la CIDH de estar politizada y en “proceso de descomposición”. Agradeció a Insulza por haber “sacudido el avispero” y llevar a debate el rol de la CIDH. “Ésta es la oportunidad para encauzar a la CIDH”, concluyó desafiante el Embajador.
La voz de los comisionados
En medio del caluroso debate, la presidenta de la CIDH, Dinah Shelton, insistió en la importancia de escuchar tanto la opinión de los países como la de la sociedad civil en el proceso de reforma del controvertido artículo. Los miembros de la CIDH se han mostrado unidos en este tema. El comisionado Paulo Sergio Pinheiro pidió a la OEA que entienda la necesidad de institucionalizar un proceso con base en la práctica histórica utilizada en años anteriores de manera tal de elegir a el/la funcionario/a más idóneo/a para dicho cargo. En este sentido también fue contundente en defender la independencia de la CIDH. El también comisionado Felipe González fue en la misma línea, al igual que Jesús Orozco, quien señaló: “Estamos tratando de institucionalizar una práctica que históricamente se ha ajustado al Estatuto de la CIDH”. Por su parte, el comisionado colombiano Rodrigo Escobar Gil concluyó: “Esta propuesta no desconoce ninguna potestad del Secretario General. La CIDH es un órgano autónomo y tiene el derecho y el mandato de establecer su propio procedimiento de selección”. Cabe aclarar que, técnicamente, para modificar su reglamento interno la CIDH no necesita ni la venia ni la opinión del Secretario General o los países de la OEA. La llamada a consulta con sociedad civil y Estados responde meramente a la voluntad de este organismo de contar con opiniones externas y consenso dentro de la organización que representa.
Diálogo con sociedad civil
Aproximadamente 20 organizaciones de la sociedad civil participaron en una reunión de consulta con los miembros de la CIDH. Otras cinco lo hicieron desde la región vía telefónica con comentarios y sugerencias. Todas, sin excepción, apoyaron la iniciativa de la CIDH de reglamentar el proceso de selección del próximo Secretario Ejecutivo sobre la base de la práctica implementada hasta ahora. Exigieron que sea éste un proceso público, participativo y transparente, y presentaron las siguientes propuestas adicionales:
–Garantizar la realización de un proceso de consulta público, transparente y participativo en concordancia con el que realizan otros organismos internacionales;
–Solicitar a los y las finalistas que presenten una propuesta de plan de trabajo y un diagnóstico de los derechos humanos de la región;
–Permitir la participación de la sociedad civil en una audiencia pública con los y las finalistas, con amplio espacio para preguntas y comentarios;
–Una vez seleccionado el candidato o la candidata al cargo, publicitar los argumentos que fundamentaron la elección de el o la funcionaria seleccionada;
–Extender el primer periodo para este cargo de 4 a 6 años, de manera que se puedan garantizar continuidad y efectividad en los programas y planes de trabajo previstos.
Según lo anunciado por la CIDH, el concurso público se abrirá en octubre próximo hasta mayo del 2012, y la selección definitiva del nuevo Secretario Ejecutivo en julio del mismo año. También se espera que haya un periodo de transición entre Cantón y su sucesor desde octubre hasta enero del 2013. Resta ahora ver cómo la CIDH y los países de la OEA resuelven sus diferencias y hacen posible un cambio prolijo, transparente y consensuado.
| La OEA se pone a trabajar |
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En la última Asamblea General de la OEA, los países aprobaron una resolución titulada "Fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humano”, y conformaron de manera inmediata un grupo de trabajo que, además de la elección del Secretario Ejecutivo, se propone incluir en la agenda de discusión los siguientes temas: la obligatoriedad de las medidas cautelares y las recomendaciones de la CIDH; la metodología y los criterios que aplica para incorporar países en el famoso capítulo IV de su informe anual, en el cual se incluyen los países que preocupan de manera especial a la CIDH debido a la situación de los derechos humanos y el sistema de casos versus el rol de promoción de derechos humanos que algunos países insisten se debe dar al organismo. Poco se conoce sobre cuál será la agenda final de trabajo de este grupo, aunque el clima político que se respira en la OEA despierta ciertas sospechas. De hecho, Estados Unidos fue el único país que manifestó públicamente su apoyo incondicional a la facultad de la CIDH de hacer obligatorias las medidas cautelares que ordena para protección de personas cuyos derechos están siendo vulnerados o cuyas vidas corren peligro. El silencio del resto de los países sobre este importante tema fue preocupante. En el marco de este intenso debate que promete continuar en los próximos meses, Diana Shelton dijo en su último encuentro con la sociedad civil: “Así como ustedes necesitan que los defendamos, somos nosotros ahora quienes necesitamos que nos defiendan. Por favor, hagan incidencia a nivel local con sus gobiernos”. Se refería a lo que muchas organizaciones denuncian como intentos de la OEA y del propio Insulza de reformular el rol de la CIDH y de quitarle la autonomía e independencia de la que goza desde hace décadas. “Los Estados siempre atacaron a la CIDH y lo continuarán haciendo”, añadió Pinheiro. “Lo importante”, concluyó, es que “preservemos nuestra independencia”. El grupo de trabajo, presidido por el embajador del Perú ante la OEA, Hugo de Zela, está abierto a la participación de todos los países y deberá presentar hacia principios de diciembre próximo una propuesta con recomendaciones dirigidas a “fortalecer” el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos. La sociedad civil ha solicitado que su voz sea también escuchada. Sin embargo, durante la última reunión de este grupo no fueron pocos los esfuerzos de algunos países por impedir una participación amplia de las organizaciones usuarias del Sistema Interamericano. El grupo de trabajo volverá a reunirse el próximo 30 de agosto, pero la participación de la sociedad civil aún no está garantizada.
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Cambios en la Comision Interamericana de Derechos Humanos
Es necesario por lo menos el Cambio del Articulo LOS 36º del Reglamento relativo a la Admisibilidas fijando un termino para este no mayoy de seis meces y cumplidos la petion con los requisitos de los articulos 25º,26º,29º,30º,31º del Reglanento de la CIDH ,para señalarse el incuplimieno de algunos de los requisitos para la sdmisibilidad de corre tralado del estado incurso en la peticion ,caso contario naticar al pais de esta peticion en su contra .
Cambios en la Comision Interamericana de Derechos Humanos
Es necesario por lo menos el Cambio del Articulo LOS 36º del Reglamento relativo a la Admisibilidas fijando un termino para este no mayoy de seis meces y cumplidos la petion con los requisitos de los articulos 25º,26º,29º,30º,31º del Reglanento de la CIDH ,para señalarse el incuplimieno de algunos de los requisitos para la sdmisibilidad de corre tralado del estado incurso en la peticion ,caso contario naticar al pais de esta peticion en su contra .
CIDH
Creo que se debe respetar la autonomia del CIDH y a la vez crear un balance en la participacion de los Estados miembros, ya que no debemos ser ingenuos el CIDH debe mantener cierta autonomia y no depender "unicamente" de los estados miembros. No debemos ser ingenuos muchas veces las decisiones del CIDH han levantado su voz cuestionando cuando ciertos estados han violado los DDHH. Si comparto que la sociedad civil y ONGs deben tener tambien una presencia importante.
Polemica en la OEA por cambios en la DIDH
Creo que debe respetarse la autonomía de la Institución a que regule y perfeccione el sistema de elección de sus miembros.
Debemos hacer que los políticos como Insulsa saques sus garras de la CIDH, pues representa a los países quines son los principales violadores de los derechos humanos y darle ingerencia en la elección de sus miembros es convertirlos en juez y parte. Insulsa lo que quiere es la elección de un compatriota chileno así como lo han hecho con la Bachelet en las Naciones Unidas.
Igualdad ante la ley
Cuando los asesinos en serie, terroristas y otros pervertidos sexuales matan sin ley ni piedad a sus semejantes, la CDHH se pone de su parte al evitar que se les ajusticie como merecen, dejando desprotegidas a sus víctimas. Ej. la legítima defensa se reconoce a todo ser humano que puede matar a su asesino; pero un niño violado y asesinado, por razones obvias no puede ejercerla ¿Quién debe hacerlo por él? La sociedad a que pertenece, pero ésta quita el cuerpo y dice: defiendo los derechos humanos de los asesinos, pero los de sus víctimas..., hago mutis. ¿Esto es justicia?. Alentado el delito por esta asociación defensora de los ilícitos, se expande como un sunami sin que nadie lo pare. ¿La cadena perpetua?, una beca a cargo de la sociedad para los que tratan de destruirla.
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