La "Gran transformación", ¿sigue en marcha?

Ideele Revista Nº 215
Congresista Verónika Mendoza

Cuesta arriba
Los retos que enfrenta este gobierno no son pocos ni pequeños: Remontar 20 años de hegemonía neoliberal, de múltiples conservadurismos en varios planos de la vida social, de miedos sembrados por el terrorismo, la violencia política y sus correspondientes secuelas de control social por un lado y de fragmentación y criminalización de la movilización social por el otro. Todo esto con las consiguientes múltiples brechas y desigualdades sociales y económicas heredadas del periodo fujimorista y que una década de crecimiento no ha podido disipar.

El escenario es aún más complejo en vista de que los resultados de la primera vuelta obligaron a Gana Perú, para derrotar al fujimorismo, a construir una alianza con la centro-derecha demo liberal. Ciertamente toda política de compromiso supone necesariamente moderar algunas aspiraciones y/o avanzar más lentamente en los objetivos trazados. Y fue justamente eso lo que expresó “la hoja de ruta”, en la segunda vuelta. Así, el primer gabinete Lerner, representó esa compleja y amplia coalición social y política cuyas fuerzas respondían programáticamente a estos dos momentos: nacionalismo e izquierda en la “Gran Transformación”; centro izquierda y centro derecha liberal por la continuidad del modelo económico. Además, el sistema electoral peruano estableció la singularidad de que los congresistas fueron elegidos en primera vuelta, con compromisos políticos y electorales que tienen como referente el programa de “la Gran transformación”.

La propuesta de la Gran transformación apostaba a modificar el esquema anteriormente expuesto, fortaleciendo y a la vez democratizando el Estado. Modificar una institucionalidad diseñada para favorecer ciegamente la inversión, cual ley del embudo: ancha para la gran inversión y estrecha para las comunidades y el ambiente, dándole mayor capacidad de fiscalización al Estado y más  poder a los ciudadanos y comunidades. Pero los problemas heredados de las gestiones anteriores estallaron prontamente y el Ejecutivo, más allá de las formas de conducción –donde ciertamente hubo errores de coordinación y coherencia- tuvo que responder desde la actual institucionalidad. En ese sentido, existe una tensión no salvable en el corto plazo que marcará la coyuntura, pues los tiempos de la reforma institucional son mucho más lentos que los de la movilización. El manejo político tiene límites cuando hay problemas estructurales de fondo y ahí es donde hay que apuntar.

Al mismo tiempo han habido algunos avances reconocidos por amplios sectores sociales: la Ley de Consulta Previa –de la que esperamos un reglamento que se adecúe a los estándares en derecho indígena establecidos en el Convenio 169 de la OIT-, la orientación de inclusión en las políticas de Gobierno que se expresa en la creación del Ministerio de Inclusión social, el impuesto a las mineras, el incremento del salario mínimo y una política de defensa de los trabajadores que debe expresarse en la eliminación del CAS y la aprobación de la Ley General del Trabajo. Queda claro que falta mucho, muchísimo, pero aquí los deseos también tienen que someterse a la dura prueba de los procesos concretos y las condiciones reales. 

Los de arriba y los de abajo
En este marco, “los de arriba”, la derecha y los poderes fácticos (que no es lo mismo pero es igual) derrotados en la segunda vuelta, han jugado astutamente su partido, buscando orientar al gobierno hacia sus posiciones conservadoras. Más allá de las metáforas de  “secuestro” o “captura”, lo cierto es que estos sectores se han movido con mucha astucia y coordinación: por un lado, han brindado un sólido apoyo y cobertura a sus aliados en el gobierno, acrecentando su poder; en cambio a sus adversarios y representantes de “la Gran transformación” en el gobierno y en el Congreso les han dado, desde el primer minuto de juego, fuego sostenido. En esta segunda táctica en la que hasta ahora han tenido gran éxito, siguen empeñados hoy. Como antes lo hicieron con Aida García o con Soberón, hoy la emprenden con Abugattás, Rimarachín y la Ministra Salas.  

Entretanto, muchos sectores movilizados plantean demandas legítimas y mal haría el gobierno en apelar a la criminalización de la protesta como lo hiciera el gobierno anterior. Los actos represivos y la descalificación de quienes aparecen como figuras en estos sectores movilizados no permite ver los temas de fondo, la legitimidad de las demandas de las poblaciones como en Cajamarca o Chumbivilcas.

Para que este gobierno pueda verdaderamente representar a las grandes mayorías y a los sectores tradicionalmente excluidos debe tender puentes con el movimiento social, en un diálogo abierto y de buena fe, no para imponer visiones sino para construirlas consensuadamente.

Más allá de la “inclusión social”
Pero el gran reto es empezar a poner nuevamente a debate el modelo económico. Se está reinstalando la idea de que este modelo económico neoliberal es el único viable, inexorablemente. El “crecimiento con inclusión social” es un primer paso pero es insuficiente porque no cuestiona el  modelo económico primario exportador, meramente extractivista. El Perú necesita programas sociales, sin lugar a dudas, pero necesita sobre todo creación de empleo.

La derecha ha emprendido una feroz campaña -ideologizada- en la cual la actividad minera es presentada como la principal fuente de recursos, trabajo y casi exclusivo motor de desarrollo. No cabe duda de que la minería es una actividad importante y de que sería iluso pretender prescindir de la misma, pero no podemos partir de supuestos que resultan siendo falsos. Para muestra algunos datos: si el sector minero aporta con el 16% del total de los ingresos tributarios y regalías, contribuye con alrededor del 5% al PBI, mientras que el sector agropecuario aporta alrededor del 7%; si el sector minero ocupa alrededor del 1% de la Población económicamente activa, el sector agropecuario ocupa más del 30% de la PEA. Es preciso subrayar también que el modelo económico extractivista y primario exportador nos hace dependientes de los vaivenes del mercado internacional -donde se anuncia una crisis- que agota los recursos naturales y acentúa la desigualdad económica y social. Es un modelo que mira hacia afuera en desmedro de los mercados internos, y se basa en el “cholo barato”, no crea empleos ni ingresos decentes, y a penas genera economías de enclave con escasa articulación a la economía nacional.

Otro riesgo del modelo extractivista es que suele acompañarse de un debilitamiento de la democracia porque no respeta los proyectos de vida y las visiones de desarrollo de las poblaciones locales y se impone con el chantaje de los ingresos por el alto precio de las materias primas y el financiamiento de programas sociales.

En fin, el reto está–para empezar- en abrir el debate, pero si partimos del principio de que “sin minería no hay desarrollo” entonces no dejamos espacio para el diálogo. Si apostamos por una verdadera democracia entonces aceptemos que las poblaciones locales puedan discutir y defender sus propias visiones de desarrollo de manera informada, participativa y sin chantajes. En ese sentido van los compromisos de este gobierno de impulsar un proceso de zonificación económica y ecológica desde las regiones y la construcción de un ordenamiento territorial, para que todos los peruanos podamos decidir  hacia dónde vamos como país y qué tipo de legado –cultural, ambiental, económico- queremos dejar a las generaciones futuras. Emprendamos esa discusión con responsabilidad y horizontalidad.

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Definitivamente es difícil

Definitivamente es difícil comprender, cuando se habla con palabras técnicas en un país donde se carece de intelectualismo, es como si solo se pensara y se refiriera a un determinado grupo y eso es un gran problema en nuestro país, la comunicación
Los problemas mineros, el presidente, el crecimiento económico, la captura de Artemio o de julano vengano, gane quien gane, o si harán una hidroeléctrica la más grande de América, allá adentro todo sigue igual, viviendo en la miseria, Ciro Castillo, Antauro Humala, todo es un show, la gente quiere comer. Cuando todos son analistas y nada es real
Inclusión social? La gran transformación? Palabras que aun parecen sueños y más aún cuando todos se cuelgan de eso y no ven más allá del problema que no se hará realidad, solo veremos en índices como siempre, nada será realidad si existe la corrupción que sigue generando resentimientos
Puestos entregados a dedo, en las Municipalidades, Hospitales, Ugeles y otros que no aportan nada para el desarrollo, solo generan problema y mala atención, de hecho como paramos esto? Que castigo habrá con aquellos que desvían la inclusión social a beneficios propios, no habrá inclusión social si no hay justicia y entonces no habrá el gran cambio y todo seguirá igual…

Muy interesante e instructivo

Muy interesante e instructivo, señorita Veronika. Y sobre todo muy objetivo e imparcial, como todo lo que hace Ideele.
Me gustarìa que informara tambièn a cuànto asciende la participaciòn salarial de los trabajadores de la agricultura en relaciòn con los de la minerìa, iuncluyendo la participaciòn en las utilidades.
Tambièn, cuànto aporta la agricultura al fisco en impuestos, incluyendo regalìas y esas cosas, en relaciòn con la minerìa.
Estoy seguro que la agricultura aporta mucho màs que la minerìa al desarrollo social y econòmico, por los salarios, las utilidades, los impuestos, las regalìas.
Somos un paìs agricultor, no minero
Hay que erradicar la minerìa, porque es depredadora, y llevar a los trabajadores mineros a labrar la tierra.

Comparto este comentario como

Comparto este comentario como un análisis sosegado, sin apasionamientos. Indudablemente que todo cambio tiene un proceso que tiene que ir simultáneamente aparejado con la educación, pero de una educación, aparte de valores, que sea liberadora, con una educación cívica que levante la autoestima del peruano y eso pasa por reconocer y respetar su habitat. Basta ya de ser un país exportdor de materias primas, ¿que nos falta para transformar nuestros minerales y otros productos para darles valor agregado? y lograr mejores ingresos? Sin embargo un factor condicionante para llevar un proceso de cambio son los medios de comunicación, porque no solo informan sino orientan a la opinión pública. Lamentablemente por el sistema, los medios de comunicación y en especial en la TV, no siempre priman los intereses nacionales sino los económicos. Un ejemplo en el gobierno de Alejandro Toledo no había mucha publicidad estatal en la TV, y como resaltaban lo negativo de su gobierno, campañas y encuestas sobre su popularidad semanalmente y hasta querian vacarlo. En cambio en el gobierno de Alan Garcia los miles y miles de soles en publicidad en la Tv silenciaron los actos de corrupción que ahora luchan por sancionar...

Evidentemente con la salida

Evidentemente con la salida del gabinete de Salomón Lerner la correlación de fuerzas políticas se inclinó hacia los sectores continuistas del neoliberalismo con lo cual la Hoja de Ruta se convierte en instrumento eufemistico para dar paso a las posiciones más intransigentes con el gabinete Valdés y la paulatina y creciente simpatía de la prensa capitalina y los grandes sectores corporativos económicos nacionales y extranjeros. Cualquier programa social es solo un gran o pequeño parche porque es el mercado foráneo el que va a deshacer cualquier avance material de los sectores marginales tal como ahora se ve en la pauperización europea. El gran elector nacional ya no esta para volver a empezar otro debate, aunque se imponga la gran minería el descontento permanecerá subyacente y temprano que tarde habrá las confrontaciones socioambientales con proyección político-social.

A cual gran transformación

A cual gran transformación nos referimos?, será el retorno a la economía centralista con dólares muc y control de precios?, les guste o no el Perú ha crecido en 20 años gracias a una economía liberal. Dejemos atrás las utopias de una caduca ideología seudo izquierdista, ya pues evolucionen. No pueden vivir echandole toda la culpa a la "derecha". No se ha. Preguntado q de bueno ha hecho la izquierda por el Perú?, solo lo de siempre utopias

Me parece que el problema con

Me parece que el problema con el asunto de la gran transformación va mucho más allá de las explicaciones coherentes. Si bien, existen muchos factores que determinan el curso de los gobiernos de turno, no es fácil obviamente liderar una transformación, cuando una minoría que tienen el control económico, político e ideologíco en el país no está interesado en la transformación, sino todo lo contrario. Lamentablemente, es ese sector minoritario que pretende continuar con un modelo que perjudica a las grandes mayorías. Para mí el problema fundamental es que, la apuesta de las mayorías por la "gran transformación" se viene desmoronando en el baluarte del partido de gobierno, es decir en las grandes mayorías. Se siente el desanimo y la desilución de gente que ha llevado a Gana Perú al gobierno. creo que es necesario que el partido de señales de que el proyecto de la gran transformación sigue adelante, pero las formas cómo hacerlo, obviamente deben ser reflexionadas, pues esta vía, es todavía para las minorías, no?. Muchos nos aferramos a la idea de que la Gran Transformación tiene que empezar en algún momento, pero con propuestas más radicales en materia educativa y económica fundamentalmente. sabemos que una trasnformación más drástica no se puede hacer de la noche a la mañana, pero al menos hay que dar señales que el partido mantiene su palabra de gestar una transformación responsable, pero genuina.

BIEN, etc,etc................

BIEN, etc,etc.................................................................................................................................

Los apristas, fujimoristas, toledistas siguen gobernando las instituciones del Estado ¿ Donde estamos nosotros? dime donde, estamos abandonados por ustedes, en el Qosqo ESSALUD,AGRORURAL, ANA, EGENSA,REGISTROS PUBLICOS, PROCURADOR, GOBERNADOR todos en manos de corruptos apristas,fujimorista, toledistas y NINGUNO DE TUS HERMANOS Y HERMANAS que contigo hemos trabajado

Es urgente que vuelvas a mirar haciadentro, haciabajo !! SIN MILITANCIA NO SOMOS NADA¡¡, esta creciendo el decontento al interior de la militancia.

Es evidente que la gran

Es evidente que la gran transformación quedó para una ocasión verdaderamente revolucionaria. Una ocasión donde el poder constituyente se pronuncie pleno. Seamos parte del soberano decisor, de la última instancia de todo poder nuevo por un Perú mayor.

La propuesta de la gran

La propuesta de la gran transformacion fue pura propaganda electoral.En la actualidad la propuesta completa seria: La gran transformacion personal de un grupo reducido de "lideres" "nacionalistas" quienes estan ejecutando otro plan de gobierno totalmente diferente y sumiso al modelo economico imperante.

Este artículo tiene tantos

Este artículo tiene tantos errores de concepto y contradicciones manifiestas que parece un trabajo escolar. No vale la pena ocuparse en rebatirlo. Con gente de este nivel no cabe diálogo alguno.

es interesante el analisis,

es interesante el analisis, hasta la fecha la gran transformacion ha quedado en palabras,loque debe haber es cambiar el sistema ya que este encaja en el modelo economico que le da poca presencia al estado como generadora de ingresos,el socialismo moderno se debe aplicar ya que en el estado tenemos los mismo elementos que hicieron daño como los apristas, fujimoristas, toledistas.

LIBERALISMO Y

LIBERALISMO Y SEUDOLIBERALISMO. La Revocatoria es el dilema. ( ser o no ser). A muchos liberales les desagrada reconocer como parientes ideológicos a otros que reclaman para sí la misma denominación. Esto es normal, porque ahora es de buen tono proclamarse “liberal” –como lo era llamarse “marxista” en los años setenta–, y se puede suscribir idearios que van desde el anarquismo hasta el autoritarismo más extremo, todo en nombre del liberalismo.
Tampoco esto es nuevo, pues siempre que uno suscriba una ideología con cierto impacto social inevitablemente encontrará en el vecindario a fulanos impresentables, como Pol Pot y Abimael Guzmán para los marxistas, o Torquemada y sus epígonos nacionales para los católicos. De allí vienen las descalificaciones y el problema es siempre quién tiene la autoridad para calificar lo “auténtico” y lo “falso”.
Afirmé que, contra lo que muchos creen, ser liberal no es necesariamente ser amigo de la democracia política y social, pues hay liberales que asumen la desigualdad entre los humanos como natural y condenan como un atentado contra la libertad (especialmente la económica) cualquier intervención que intente combatirla. Por otra parte, no se suele distinguir entre el liberalismo económico y el liberalismo político, lo cual tiene importantes consecuencias.
Norberto Bobbio –uno de los más grandes teóricos del liberalismo– apuntaba agudamente que el liberalismo económico y el liberalismo político son distintos desde sus orígenes, porque sus objetivos son diferentes. El liberalismo económico nació asumiendo la defensa de la libertad de mercado. En cambio, el liberalismo político definió como su razón de ser la defensa del individuo, amenazado por el siempre creciente poder del Estado. Su objetivo fundamental fue entonces la defensa de los derechos de los ciudadanos.
Siendo sus objetivos claramente distintos, liberalismo económico y liberalismo político no siempre estuvieron juntos. Como Bobbio muestra, grandes liberales políticos, como Rousseau, eran profundamente hostiles al liberalismo económico (en esa época denominado librecambismo), porque al profundizar la desigualdad económica entre los individuos éste termina constituyendo una amenaza para la democracia.
A su vez, liberales económicos militantes, como Hobbes, eran profundamente autoritarios en lo político y se sentirían perfectamente cómodos obedeciendo a regímenes represivos capaces de arrasar los derechos ciudadanos que el liberalismo político defiende, siempre que la libertad de comercio estuviera asegurada. Se entiende entonces por qué hoy personajes que se llaman a sí mismos “liberales” defienden los regímenes de Alberto Fujimori y Augusto Pinochet.
Hoy es fácil constatar que muchos fanáticos liberales económicos, ardientes defensores de la libertad de mercado, son absolutamente autoritarios en lo político y se lucen como entusiastas promotores de las medidas represivas para imponer el libre mercado. Esto es parte de la historia mundial contemporánea. Los ajustes estructurales impulsados durante las tres últimas décadas por los liberales económicos (conocidos en la jerga política como “neoliberales”, e impuestos por organismos multilaterales bajo el control norteamericano, como el FMI y el Banco Mundial), como la privatización de las empresas públicas, la eliminación de los controles a los capitales extranjeros y la apertura de los mercados nacionales, suponen, entre otras cosas, destruir derechos fundamentales que los trabajadores conquistaron a costa de duras luchas durante el siglo XX: derecho al trabajo, jornada de 8 horas, salarios dignos, estabilidad laboral, seguridad social, etc. Como es natural, éstos no van a renunciar a sus conquistas sociales sin luchar. De allí que el neoliberalismo vea a la democracia como un enemigo del cual es necesario desembarazarse.
Una ideología muy extendida sostiene que el liberalismo económico y el político están indisolublemente asociados, porque la libertad de mercado da a los consumidores la posibilidad de elección, y la libertad es precisamente la capacidad de escoger. Esto es pura ideología, primero porque la vida es bastante más que la economía y en segundo lugar porque en la economía de mercado sólo disfrutan de la libertad de elegir quienes tienen dinero para comprar. Donde la mayoría de la población es pobre pocos pueden ejercen semejante libertad.
El mercado libre se ha impuesto en el mundo a través del autoritarismo y no extendiendo la democracia, como lo atestigua la imposición de los ajustes neoliberales. Esto es historia presente, hoy, en Europa.
A pesar de todo, un Muy Feliz 2013

NO A LA REVOCATORIA DE LOS CORRUPTOS.
NOTA: Antes de un comentario necesario mi solidaridad principista con el luchador antimperialista Presidente venezolano Hugo Chávez.
Muy cierto algunas afirmaciones del escritor de izquierda N. Manrique , pero ahora para definir a los amigos de los enemigos , por encima de esta unidad democratica amplia contra el enemigo principal el cruel neoliberalismo , si es que somos mariateguistas y socialistas , la clave de las diferencias para la unidad de acción de todos los democratas y progresistas estan la firmeza en la defensa de los derechos basicos conquistados por la humanidad , por el pueblo y por los trabajadores.
Cuando en la coyuntura y confrontación política que se agudiza ha pasado a primer plano la ofensiva politica unida de la derecha ultraconservadora y fascista que arremete contra todo lo positivo avanzado por el pueblo y que ahora en Lima se expresa en la gestión municipal de Susana Villarán , lo que corresponde a las fuerzas populares y patrioticas es cerrar filas y unirse haciendo un solo puño para responder el golpe a las pretenciones reaccionarias aprofujimoristas de derrocar o revocar el triunfo popular del 2010.
EN EL MOMENTO ACTUAL TODO NOS UNE NADA NOS DIVIDE.
LA REFORMAS EN LIMA NO DEBEN PARAR

Entrevista