Villa Stein tiene la palabra
Cruz Silva Abogada IDL
El Consejo Ejecutivo del Poder Judicial es uno de los órganos de gobierno más importantes del Poder Judicial (PJ). No obstante, ¿conoce usted qué es, cuáles son sus funciones, cómo puede repercutir en su proceso judicial? El Consejo Ejecutivo del Poder Judicial decide si crear o no más órganos jurisdiccionales para que usted pueda tener mejores condiciones de acceso a la justicia. Tiene la facultad de crear más despachos, o también implementar reformas en la gestión del despacho y de los procesos para que la carga procesal de cada juez y jueza disminuya (y así su proceso vaya más rápido y deje de ver esas torres de papel en los juzgados). También debe sancionar efectivamente al juez o jueza (en los casos que le compete). Como ve, es altamente importante lo que hace para el país y para usted.
¿Y de qué depende que el CEPJ “se ponga las pilas” y aporte decididamente a mejorar el servicio de justicia? Claramente, de quiénes lo integran. Y en ese punto, la elección de quienes lo conforman es uno de los procesos en los que vale muy bien la pena estar atentos y participar. (El CEPJ, además, tiene una composición muy interesante: representantes de magistrados de todos los niveles y uno de la sociedad civil.) ¿Pero cómo hacerlo si es que, aun más desconocido para la ciudadanía que el propio CEPJ, es cómo y cuándo se elige a sus representantes? Ahí es difícil intervenir porque el poder de cambiar las cosas lo tiene el mismo Poder Judicial.
Para una elección que llame a los mejores postulantes y que permita elegir a los mejores representantes en este organismo, planteamos una larga lista de necesidades:
(i) una convocatoria amplia e informada sobre el cargo y los requisitos de postulación por cumplir; (ii) la presentación de currículos, trayectoria profesional, reconocimientos, casos de impacto social que han tenido a su cargo; (iii) la publicación de tal información en y durante tiempo razonable; (iv) la posibilidad de que la ciudadanía haga observaciones a tales candidaturas; (v) el debate público a través de audiencias en que los candidatos esclarezcan las observaciones y expongan sus propuestas; (vi) la creación de las condiciones para que todos y todas, de acuerdo a ley, puedan votar. En otras palabras, se requiere transparencia y participación.
No obstante, nada de esto ha sucedido ahora y, en este momento, estamos tan solo a dos días de la elección del representante de los jueces y juezas especializados, mixtos y superiores (no supremos) para el período 2009-2011. La sola y reciente publicación de algunas hojas de vida y propuestas no bastan (ver: las hojas de vida).
Por ello, a pesar de ser el 18 de julio la fecha voceada para la elección de los jueces no supremos, el presidente del PJ, Javier Villa Stein, tiene una clara oportunidad de cambiar el rumbo de este importante proceso de elección. Es más, eso es lo que esperamos de quien dijo que había dispuesto la publicación de tales currículos y propuestas, y que incluso señaló la posibilidad de que se organizara un debate público (La República, 12/7/09).
Es pues, una oportunidad de oro no sólo para comenzar a renovar el CEPJ, sino también para cambiar la forma en que se hacen las cosas. ¿Se la aprovechará?




