Descifrando cifras
Farid Matuk
Economista
En la carta enviada por el Presidente Alan García al diario El Comercio, publicado el pasado 31 de Julio, se acuña el término “pobreza alimentaria” para diferenciarla de la “pobreza monetaria”. El término pobreza alimentaria es un concepto más intuitivo a la definición del Indicador 1.9 “Porcentaje de la población por debajo del nivel mínimo de consumo de energía alimentaria”, mientras que la pobreza monetaria es un concepto más abstracto porque implica transformar a un valor monetario el umbral de pobreza.
La pobreza alimentaria se define como la proporción de hogares que no consume los alimentos necesarios para subsistir de acuerdo a un criterio biológico de una cantidad mínima de calorías. Nuestro país se encuentra en la vanguardia mundial en esta materia porque el Indicador 1.9 se publica trimestralmente, mientras que la pobreza monetaria se publica anualmente. Por ello, este indicador nos da una idea clara del desempeño de las políticas públicas en el bienestar de los hogares.
Historia
En los gráficos que se acompañan, se puede ver la relación entre pobreza e inflación, y de pobreza y crecimiento. Y en ambos casos el concepto intuitivo de menor pobreza con menor inflación, y de menor pobreza con mayor crecimiento se confirman. Para estos gráficos se han tomados datos oficiales del INEI para pobreza, y del BCR para inflación y crecimiento. En particular, la inflación graficada corresponde a la del consumo de los hogares trimestralmente, y el crecimiento graficado corresponde al del Producto Bruto Interno, ambos del sistema de cuentas nacionales. En todos los casos, se presentan los promedios anuales a fin de acentuar las tendencias de largo plazo.
Cabe recordar que la pobreza alimentaria bajó 4 puntos durante la gestión Toledo entre el 2001 y el 2006. Por ello, que la reducción observada en los cinco primeros trimestres de la gestión García dé también 4 puntos es meritoria, pero es necesario identificar en qué contexto se produjo esta reducción de la pobreza, además de entender cómo en los siete trimestres posteriores todo lo ganado en reducción de la pobreza se pierde, y a tres años de gestión seguimos con 32% de pobreza alimentaria. En otras palabras, 1 de cada 3 peruanos no come lo suficiente para vivir.
Durante los cinco primeros trimestres, cuando la pobreza bajo cuatro puntos, se tenía que la inflación estaba entre 1% y 2% anual con un crecimiento entre 7% y 9%. El problema práctico es identificar qué variable es la mas importante en la reducción de la pobreza: si una inflación baja o un crecimiento alto. Y la respuesta la tenemos en los cinco trimestres posteriores, en donde la inflación se incrementaba un punto por trimestre hasta alcanzar el 6%, pero en esos mismos cinco trimestres el crecimiento económico se continuaba elevando, llegando a un record histórico de 11% sólo superado en los años 1986 y 1994.
Durante los dos últimos trimestres tenemos que la tasa de crecimiento económico se derrumba a la mitad, pero la pobreza permanece estancada, es decir, no tiene impacto en el bienestar de los hogares. Y mas bien, la inflación se ha estancado y con ello la pobreza también se ha estancado, y no ha empeorado. En este punto, se puede concluir que los cinco trimestres comprendidos entre 2007-III y 2008-IV prueban que un incremento de la inflación cancela el efecto del crecimiento económico en el bienestar de los hogares, y que una reducción del crecimiento tampoco tiene un efecto inmediato en la pobreza.
Políticas
La situación presente que vivimos es que la pobreza se mantiene igual después de 3 años de gobierno aprista. Por ello es pertinente analizar qué políticas públicas se ejecutaron de manera adecuada y cuáles de manera errónea.
Una de las metas económicas más popularizadas por el Presidente de la República fue y es el máximo crecimiento económico sin ningún tipo de contrapeso en la gestión económica. Esta meta por sí sola, como lo muestra la experiencia de los últimos tres años, no mejora el bienestar de los hogares en sí misma. Habiendo crecido anualmente en promedio 6% entre el segundo trimestre de 2006 y el segundo trimestre de 2009, la pobreza fue 32% en el segundo trimestre de 2006 y es 32% en el segundo trimestre de 2009.
Pero, de otro lado, cuando la inflación anual era 1% en el segundo trimestre de 2007, la pobreza se había reducido a 28%; pero cuando la inflación alcanzó 6% en el primer trimestre de 2009, la pobreza se había elevado a 32%. Queda claro entonces que la inflación es la principal variable para reducir la pobreza, y que el gobierno debió haber usado todos los instrumentos necesarios para que esta se mantenga estable en un valor mínimo que se encuentre entre 1% y 2%.
Para el propósito de la inflación el principal instrumento es el tipo de cambio Al mantenerse el dólar estable en nuestro país, la inflación internacional que se produjo desde mediados del año 2007 fue íntegramente trasladada a los hogares, con la consiguiente reducción del poder adquisitivo. Una medida simple como dejar caer el dólar a dos soles, hubiera impedido el incremento de la pobreza, pero también habría implicado una protesta masiva de la élite económica que basa sus ingresos en las exportaciones.
Una medida más compleja consiste en discriminar dentro de la élite económica entre quiénes exportan el valor agregado de la mano de obra nacional y quiénes exportan la renta de los recursos naturales nacionales. Para los primeros, una reducción del dólar a dos soles los hubiera simplemente quebrado y habrían tenido que cerrar sus instalaciones. Para los segundos, la misma reducción del dólar solo habría reducido sus ganancias, ya que el precio internacional de sus exportaciones se había incrementado.
Dada esta realidad, la medida estatal que permitía impedir el incremento de la pobreza sin hacer quebrar a la élite económica que exporta mano de obra nacional, consistía en un tributo extraordinario a las empresas que exportaban a precios más altos de los esperados, y con estos tributos extraordinarios compensar transitoriamente a los hogares con programas sociales nominales.
Finalmente, la importancia de programas sociales nominales (como Juntos) es que tienen una base de datos donde el DNI del beneficiario se registra, no como el SIS (Sistema Integrado de Salud) donde el código del beneficiario se autogenera en la computadora, y tampoco como el Vaso de Leche o los Comedores Populares donde no existe base de datos alguna de beneficiarios.
Pero este esfuerzo de expandir los programas sociales nominales tampoco debe caer en el error de Juntos, que al no incrementar el presupuesto de RENIEC, el único DNI registrado es el de la madre, y no el de los hijos y del cónyuge. Por ello,ampliación presupuestal a RENIEC para garantizar DNI gratuito a todos los beneficiarios de los programas sociales es una tarea impostergable.
Finalmente, en términos de perspectiva, la reducción de la inflación que se vive en el presente está conteniendo el incremento de la pobreza, pero la duda que persiste es si para el segundo trimestre de 2011, la pobreza será menor a la que fue en el segundo trimestre de 2006.
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Haciendo trizas con cifras y conceptos el embuste aprista
Felicitaciones a Farid matuk, por su excelente artìculo, bastante conceptuoso, para desentrañar las patrañas del inefable règimen aprista; interesante la distinciòn entre pobreza alimentaria y pobreza monetaria, igualmente ilustrativo identificar a la inflación como la principal variable para reducir la pobreza,realmente didáctico, para legos en economìa como el suscrito. Es sublevante, el contraste notable entre las jactancias del règimen en materia econòmica y la dramática realidad de ínfimo consumo de calaorias de nuestros niñ@s, creo que jugar con las cifras, como lo esta haciendo el inefable presisdente es perverso y canallezco, ya que esta de por medio la salud y la calidad de vida de seres humanos, que merecen un poco mas de sensibilidad y menos demagogia polìtica.
Atentamente
César Cánez Ramos
POBREZA ALIMENTARIA
ESTA CLARO QUE ESTE GOBIERNO ES EXPERTO EN MAQUILLAR CIFRAS, PERO QUE LA POBREZA NO HA DISMINUIDO LO VEMOS TODOS LOS DIAS EN LAS ESQUINAS DE LOS SEMAFOROS DONDE JOVENES SE CACHUELEN POR SENCILLO PARA SUBSISTIR HACIENDO MALABARES Y ACROBACIAS, TAMBIÉN EN LOS OMNIBUSES Y MICROS QUE A CADA MOMENTO SUBEN PERSONAS DE TODAS LAS EDADES INCLUIDOS MENORES DE 10 AÑOS MENDIGANDO O VENDIENDO CARAMELOS U OTROS PRODUCTOS QUE PARA ELLOS ES LA FORMA DE SUBSISTENCIA. TODO ELLO ES EL TERMOMETRO MAS EVIDENTE QUE LA POBREZA NO HA DISMINUIDO.
LUZ OCAÑA