Preguntas pica-pica

¿Quién tiene más credibilidad: Nicolás Lúcar o Mónica Delta?
(Paola Ugaz)

Prefiero —si cabe el término en esta difícil pregunta— a Mónica Delta que a Nicolás Lúcar, porque la actuación de Lúcar como periodista linda con lo ilegal. Fue un instrumento de Vladimiro Montesinos para vendernos gato por liebre y para exaltar los inexistentes logros del Gobierno de Fujimori.
Tras un falso mea culpa volvió con Tiempo Nuevo y debutó con una infamia contra el gran Valentín Paniagua, quien lo cuadró como Dios manda y dejara imborrable en el Youtube una lección memorable de dignidad a prueba de todo.
Una paradoja que Baruch Ivcher lo cobije y ampare en su canal.

¿Quiénes fueron los salvajes en los sucesos de Bagua del 5 de junio?
(Virginia Rojas)

Sin duda, el salvaje y sanguinario fue el Gobierno, que utilizó el armazón del Estado para reprimir a su población en lugar de protegerla preservando su biodiversidad, su bosque (que es su mercado, su hospital, su banco) y salvaguardando su soberanía sobre los recursos naturales. ¿Es posible que este Estado monocultural sea capaz de integrar con equidad nuestras muchas nacionalidades y aprovechar lo mejor de ellas para nuestro propio bienestar?

Si usted hubiese sido Keiko, ¿hubiera aceptado reemplazar a su madre y hacer de Primera Dama? (Marie Manrique)

Si fuera Keiko (y gracias a las Diosas no lo soy), nunca hubiera aceptado reemplazar a mi madre, Susana Higuchi. Más bien hubiera utilizado la oportunidad para abolir el puesto, ya que el rol de Primera Dama es sexista, hetero-patriarcal y una pérdida económica. Refuerza una visión machista de la política por la que las mujeres somos auxiliares a los hombres o simplemente vistas como “naturalmente” dotadas para labores caritativas. Además, invisibiliza la identidad sexual de políticos y políticas homosexuales o lesbianas por no imaginar que sus parejas podrían ser aceptadas (si es que quisieran) en este rol o los espacios de “reuniones de primeras damas” en eventos internacionales, etcétera. Finalmente, es un mal uso de los fondos públicos por duplicar funciones y responsabilidades (cumplidas o no) de otras instituciones estatales. Tal como cualquier otro puesto laboral o social, el hecho de ser pareja (o familiar) de una persona elegida o nombrada para una función política no debe ser una carga ni un beneficio, y mucho menos una razón para permitir que personas usen su cercanía con ésta para gozar de la impunidad o amasar un botín más.

¿Por qué tantos se alegraron con la prisión de Magaly, si es el programa con mayor ráting en el país?
(Fernando Vivas)

No sé quiénes ni cuántos se alegraron. Yo particularmente no me alegré sino que me preocupé, me impresioné y, luego de una mínima reflexión, consideré que fue una respuesta extrema y excepcional del Poder Judicial a una carrera extrema y excepcional que en adelante tendrá que autorregularse.

¿Panamericana debe estar en manos de Schütz o de Delgado Parker? (José Godoy)

La pregunta se asemeja a aquellas disyuntivas entre males: ¿Cáncer o sida? ¿Alan o Humala? ¿Keiko o Castañeda? Por un lado, Delgado Parker fue —remarco el tiempo pasado— una persona que impulsó creativamente gran parte de la televisión peruana en materia de géneros y en tanto industria, pero sus maneras laborales de tiempos previos a la Revolución Industrial, una autosuficiencia a prueba de balas y la cercanía a políticos de todo pelaje (paso por la salita del SIN incluido) terminaron liquidando al “Zar de las Telecomunicaciones”.
Por otro lado, es bueno recordar que hay 10 millones de razones que llevaron a Ernesto Schütz Landázuri a vender su canal a la dictadura de Fujimori y Montesinos y a vivir refugiado en Suiza. Y si bien en estos tiempos los Schütz andan medio de perfil frente a la política, lo cierto es que su presencia tampoco es la mejor en una empresa que anda sumamente quebrada, y no solo en lo económico. Lo mejor sería ‘sincerar’ el canal a través de una junta de acreedores en la que no intervengan estas dos personas, que salvaguarde el derecho de los trabajadores y en la que se puedan conseguir otros inversionistas que le den salud económica y ética a la empresa.

Haciendo las excepciones del caso, ¿dónde considera usted que hay más corrupción: entre los jueces o entre los congresistas?
(Max Hernández)

Hay que ser cuidadosos al momento de formular una pregunta. Toda corrupción es nociva, venga de donde venga; y es bastante injusto querer hacer un concurso de quién es más corrupto. Va contra la lógica de las instituciones. Reitero lo que he venido diciendo en anteriores ocasiones: a la corrupción se la busca combatir de manera frontal, venga de donde venga. El problema no es que exista mayor corrupción en un lado que en otro; el problema es que exista en sí misma.

¿Qué cree que le molestaría más a la gente a fin de año: que se prohíba la venta de pavos durante los días
previos a Navidad, que manifestantes bloqueen un buen número de carreteras, o que se supriman las tradicionales misas de gallo?
(Iván Salinas)

Según mi modesta opinión, seguramente lo que más mortificaría a las personas a fin de año sería el bloqueo de carreteras, más allá de las otras dos posibles eventualidades. En estas fechas en las que la gente acostumbra viajar, visitar a sus seres queridos en provincia, regresar a casa o simplemente alejarse para huir de la aburrida rutina, un bloqueo de carreteras enervaría a más de uno, ya que eso provoca inseguridad, temor y incertidumbre en cualquier persona. En tiempos que uno sueña con disfrutar plenamente del fin de año, un grupo de desadaptados cerrando carreteras alteraría el orden y pondría en alerta a la ciudadanía. Muchos seguramente preferirían quedarse en casa antes que arriesgarse porque podría pasar algo malo en su viaje. A la gente no le importaría mucho si se prohibiera la venta de pavos o si llegaran a suprimirse las misas de gallo, ya que podrían entender que eso se deba a una medida de prevención o resguardo de la salud de todos. Un fin de año sin pavo, sin misa, es fácil de asimilar, pero no ocurriría lo mismo si no se pudiese viajar con amigos y familiares. Ojalá que eso no pase, pues tendríamos mucha gente frustrada, además de negocios perjudicados por la ausencia de clientes.

El no poder ver cómo el Perú está mejorando, al
punto que Chile nos envidia, ¿es porque los peruanos somos pesimistas por naturaleza y solemos autoflagelarnos?
(Carlos Basombrío)

Primero quiero decir que sí pienso que el Perú está mejorando. El Perú de hace 30 años era un país mucho más difícil, mucho más duro, mucho más injusto y mucho más violento que el de hoy. Creo que el Perú está bastante mejor que hace 25 años. Ahora, lo que la gente cuestiona y yo también, es el exceso de triunfalismo, porque simplemente estamos un poco mejor pero seguimos siendo un país con demasiados problemas. Me parece exagerado decir que ya somos un país que produce envidia. Creo que eso es lo que hay que mirar con desconfianza: no el hecho de admitir que estamos mejor y ser razonablemente optimistas por ello, sino la exageración y la utilización política que nos quiere vender algo que es mucho más de lo que en realidad ha ocurrido. Y eso hace que no prestemos suficiente atención a los enormes problemas que aún tenemos que vencer para ser un país que, ojalá, algún día sea motivo de envidia.

¿Hoy se cometen más violaciones sexuales contra mujeres, o simplemente se tiene más información sobre ellas? (Claudia Rosas)

Si comparamos las cifras actuales con aquéllas recopiladas hace diez años, se nota un claro incremento del número de denuncias por violación u otros delitos contra las mujeres. Pero eso no significa que haya más violaciones. Más bien, refleja que existe una mayor conciencia de las mujeres, conciencia de que son sujetos de derecho y, en consecuencia, de que tienen el derecho de exigir justicia y acceder a ella. Refleja también que más mujeres se atreven a romper el silencio y acuden a la Policía, a los médicos u otras autoridades. En realidad, el aparente incremento estadístico tiene que ver con esta mayor conciencia y también con el hecho de que más mujeres ya ejercen su ciudadanía, sabiendo que nadie tiene el derecho de vulnerarlas.

¿Los conflictos sociales se explican por la ideología del “perro del hortelano”, por la teoría del complot internacional o porque todos los peruanos somos unos ignorantes? (Marcos Cueto)

Los conflictos sociales tienen que ver con el tipo de modernización que se ha dado en el Perú en los últimos 10 o 15 años, que implica el beneficio de un sector de la población y la marginación de otros. Son los marginados del desarrollo los que están protestando.
La teoría del complot internacional alude a un viejo patrón de la historia del Perú que consiste simplemente en echarle la culpa de lo que sucede al otro. Si el otro es un extranjero, o alguien diferente de nosotros, tendemos a echarle la culpa de algo que pasa porque el Estado no asume la necesidad de elaborar políticas sociales específicas. Es un patrón recurrente. Durante la epidemia del cólera de 1991, por ejemplo, se le comenzó echando la culpa a los barcos asiáticos que llegaban a nuestros puertos, ya que supuestamente “infestaban” nuestro mar. Obviamente, la razón de esto era el precario estado de los sistemas de agua y desagüe en nuestro país. Más tarde, el Gobierno de Fujimori le echaba la culpa a “los sucios”, afirmando que había un grupo de gente que, pudiendo tener una vida higiénica, no la tenían porque supuestamente les gustaba vivir en suciedad.
Existen varios ejemplos durante nuestra historia; es un comportamiento muy recurrente en nuestros gobernantes. El texto del “perro del hortelano” es importante porque resume la ideología oficial de un Gobierno neoliberal con poca consideración de los temas relativos a los derechos humanos y el desarrollo social. Es un texto que debe ser analizado y debatido con mayor intensidad por los peruanos. Al mismo tiempo, debería surgir un texto alternativo. Ha habido muchas críticas al “perro del hortelano”, pero no una visión de conjunto que sea realmente alternativa.
A mí me sorprende que siga existiendo ese mito de la “combi asesina”, cuando casi todos los accidentes sucedidos en esta zona han sido producidos por chóferes particulares, principalmente taxis que manejan a altas horas de la noche. Son los más descuidados.

¿Yehude Simon ha ganado o perdido puntos políticos como Premier?
(Nelson Manrique)

Eso depende. La gran pregunta al momento de asumir un cargo público es: “¿Para qué llegas al poder?”. Uno puede tener objetivos, un programa, un conjunto de metas que quiere cumplir. Obviamente, al elegir sus alianzas se fija primero en la viabilidad de lograr sus objetivos con esas alianzas. Hasta antes de ser Premier, él se definía como una persona de izquierda; por tanto, era de esperar que buscara cambiar cosas. La pregunta de fondo es si era factible cambiar esas cosas en una alianza con el APRA y la derecha.
Además, es complicado saltar de la política regional a la política nacional, algo que va a llegar pero aún se está construyendo. No existen liderazgos reconocidos en Lima, y a escala regional sí los hay; el problema es cómo saltan de un espacio a otro. A mi juicio, Yehude equivocó el camino.

¿Por qué cree que Alas Peruanas tiene tanto poder como para llevarse por el mundo a jueces y congresistas, o tener tanto peso en la Asamblea de Rectores? (Raúl Samamé)

Es que esa Universidad ha sido concebida como un simple negocio privado del Rector, quien en realidad es un magnífico relacionista público. El servicio educativo pasa a segundo plano, ya que el objetivo principal de la UAP ha sido servir como herramienta de contactos. Es una forma sui géneris de aproximarse al poder que este señor Fidel Ramírez, como gran corrupto que es, ha sabido aprovechar muy bien. Y recordemos que todo comenzó gracias a esa infame ley dada por Fujimori que permitía crear universidades con fines de lucro como si fueran supermercados. A mi juicio, las universidades privadas tienen derecho a existir, pero el lucro no debe ser el principal fin de la educación.
El caso de la UAP es solo uno de ellos. Quizá los señores periodistas harían bien en investigar a otras universidades que funcionan bajo la misma lógica.

Mirando a nuestros personajes públicos —con las excepciones del caso—, ¿no cree que la salud mental debe ser parte del análisis político y que si se fundara el Partido de los Orates del Perú (POP) sería grande y representativo? (Guillermo Giacosa)

Intenté el humor, pero apareció la piedad. Eso es lo que inspiran. Grandilocuentes para elogiar la nada a la que ni siquiera tendrán que regresar pues en ella chapotean como si ésta fuera su medio natural.
Se sirven de los frágiles símbolos del poder y del ruido halagador que produce su entorno como una evasión de su incapacidad para sentir que son parte responsable de una realidad que, además de consumir vidas, deglute el único motor de la existencia humana: la esperanza. Han reemplazado los conceptos de dignidad y deber por el ruido de los himnos, el colorido de las banderas y el tumulto de los aplausos comprados.
Son ingeniosos y fatuos. Representan, desgraciadamente, los valores de una sociedad que, encandilada por los reflectores de la mentira, procura también ser habitante de la nada desde la que le hablan quienes ya han llegado a ella.

¿Gastón Acurio debería estar cocinando su candidatura a la Presidencia del país?
(Mauricio Saravia, Rosario Rojo)

No, no y no. Ni siquiera debe pensarlo. Ni siquiera debemos pensarlo nosotros. ¿Por qué cada vez que tenemos alguien exitoso, con carisma y preocupado por temas relacionados con el desarrollo, se vuelve presidenciable?
Lo que sí se tiene que hacer es pensar quién es Gastón Acurio y usar sus virtudes para entender su fenómeno. Aprendizaje vicario, le llaman. Si existiese el espacio para una clase que trate sobre “cómo debe ser un político”, Gastón debería usarse de ejemplo.
Trataré de explicarme. En primer lugar, Gastón es un comunicador nato, un potentísimo transmisor de ideas y organizador de esfuerzos comunes. Llama la atención la calidez de su trato, sea con el chef de La Gloria como con la señora que hace muy buenos picarones en un pueblito olvidado. ¿Y cómo logra romper las barreras de las diferencias y aglutinar en torno de él? A través, creo, exclusivamente de vender honestidad, sinceridad e integridad. La gente le cree.
En segundo lugar, Gastón convoca a partir de sentirse integrado. No es salvador ni solucionador. Él reconoce que hay mucho que decir desde dentro, arriba o abajo, a la izquierda o a la derecha. Y a todos les reconoce un lugar y un espacio. A todos. Hay que saber buscar, dice. Piense ahora en cualquier político, cualquiera. Que reconozca soluciones fuera de sí mismo. Enumérelos. Sorprendente, ¿no?
En tercer lugar, Gastón en sí mismo es un proyecto de largo aliento. Su meta es clara y no poco ambiciosa. Llevar la comida del Perú a los más altos estándares internacionales y hacerlo bien. Y, a diferencia de lo que solemos entender, se le ve trabajando para ello.
En cuarto lugar, el cuidado personal lo acerca más a la popularidad deseada por tantas. La “facha”, tan importante en el mundo del mercadeo como la política. Todo entra por los ojos. Y Gastón es uno más. Los teóricos de la persuasión señalan que en la comunicación la credibilidad de la fuente es quizá lo más importante para terminar interiorizando un mensaje. Y una de las fuentes más importantes de credibilidad es el atractivo por identificación. ¿Cómo no creerle a un gordito bonachón, que siempre sonríe y que da la impresión de que hace dos días que no se afeita? Vamos, si es como yo, como tantos…
Quinto, Gastón es un gran profesor que ha sabido usar de manera perfecta un medio para develarnos tantos secretos que eran tan celosamente guardados. Y cuando no sabe algo, va donde el que sí lo sabe e igual te lo enseña. Ese afán pedagógico es tan ajeno a nuestra política…
En resumen, y volviendo a responder la pregunta inicial: por favor, que no lo sea. Otra cosa es que los políticos aprendan de él. Pero yo espero que siga en su labor, que patrocine más escuelas de cocina populares, que siga abriendo más restaurantes acá y afuera, y que siga siendo la imagen bandera de un país que come rico. Dejémoslo allí y nombrémoslo embajador de buena voluntad de todas las cocinas del Perú. (Mauricio Saravia)

Sí, pero le falta conseguir los ingredientes necesarios. Ha demostrado tener capacidad de mando, creatividad y disciplina; y puede hacer un muy buen trabajo ubicando al Perú en el mundo, como ya lo ha hecho en la cocina. Sin embargo, aunque estos ingredientes le faltan, él puede conseguirlos, y de muy buena calidad, pero parece reconocer a la política como un mundo muy sucio y no quiere meterse. Si le faltan ganas, ni modo. (Rosario Rojo)

¿Por qué cree que están volviendo a arreglar un montón de pistas en Lima, como si otra vez estuviéramos en la época de APEC? (Gino Costa)
Ciertamente, no es por las navidades. Tampoco hay cumbres a la vista. Sucede, simplemente, que se acercan las elecciones y los alcaldes se preparan para repetir el plato. En el caso del Metropolitano, además, la posibilidad de dar un salto a responsabilidades mayores. Todo perfectamente cronometrado para que las obras concluyan poco antes de la votación.

¿Por qué la prensa fue más drástica con Toledo que con García? ¿Por lo de “cholo soy...”? (Carlos Fernández)

Yo creo que fue así por tres razones. Primero, porque la prensa venía de un proceso de fiscalización muy fuerte contra la corrupción de Montesinos y Fujimori. En segundo lugar, hubo también algo de racismo en algunos medios; eso nadie lo puede negar. Y también habría que añadir que en la campaña electoral, si bien Toledo fue más cauto en sus expresiones, su esposa Eliane Karp tuvo un lenguaje bastante polarizante contra ciertos sectores de la población, cuya natural reacción se hizo notar en los medios de comunicación.

¿El Perú podría tener un Presidente negro?
(Tarcila Rivera)

El Perú puede tener un presidente negro, indígena, mujer, gay o muy joven; lo importante es que tenga las cualidades y calidades para desempeñar el cargo con capacidad, sentido democrático, honestidad, dignidad, respetando y haciendo respetar los derechos de todos y todas. Ejercer el poder para servir e incluir normas y acciones que eleven a las personas y a la sociedad en su conjunto.
¿Será posible encontrar un buen candidato que si es elegido gobierne para todo el país y no solo pensando en su propio partido o su propio sector?

¿El no poder vivir más sin nuestro ceviche sería la causa por la que Fujimori salió del Japón?
(Augusto Álvarez Rodrich)

Creo que regresó porque creyó que le iba a pasar lo que le pasó a Alan García cuando regresó: no enfrentó ningún juicio, postuló y quedó para una segunda vuelta. Fujimori creyó que llegaba y que la gente lo iba recibir y que le iba a pasar lo mismo.
Sin embargo, Fujimori ha sido más efectivo en la parte económica que Alan García. Quizá lo que le faltó a Fujimori para completar su sueño fue tener las conexiones políticas que tenía Alan García.
Yo siento que a Alan García lo han tratado demasiado bien en el Perú. Imagínate, hasta la Comisión de la Verdad pasó por agua tibia muchas de las cosas que ocurrieron en su Gobierno. Lo que le faltó a Fujimori fueron las conexiones políticas que al parecer sí tuvo el aprista.
Yo creo que fue Montesinos el que ponía la estructura y que Fujimori era como alguien a quien Montesinos llevaba; que quien pensaba era Montesinos, y quizá eso fue lo que le faltó.

¿Cuál cree usted que sería el mal menor: Kenyi o Keiko?
(Wilfredo Pedraza)

Yo prefiero, en términos de cárceles, hablar de la lacra, ese preso especial que habla sin valores antes que de Keiko o de Kenyi. Yo creo que siempre hay una opción. Tengo la esperanza de que siempre haya una opción y por eso creo que el mal menor no es una opción para mí.
Pero en el tiempo de las elecciones, cuando se consideró a Alan García, fue una excepción complicada, pero siempre quedaba la opción de no votar. En una supuesta elección, no sería ni Keiko ni Kenyi; creo que cualquier representante de la derecha podría ser una opción. Podría considerar a Rey, por ejemplo. Creo que es el prototipo de alguien que no debería gobernar: cristiano por delante, pero se vincula en conflictos sociales; esa contradicción me parece un prototipo de alguien muy particular. Creo que si habláramos de la izquierda, la izquierda cavernaria, Guzmán. Éstos son los dos extremos.

¿Cree que en el Perú quien no es chuponeado no es nadie?
(Paco Moreno)

Vaya. Es una pregunta capciosa. Nada tiene que ver con ser “alguien” el hecho de chuponear o ser chuponeado. Esa idea de que es importante aquella persona que fue víctima de chuponeo fue creada, con toda seguridad, por un don nadie. No hay que hacerle caso, porque vamos a terminar pareciéndonos a un político profesional. Ay, los políticos profesionales, son todo un caso. Seguramente los que fueron víctimas del chuponeo usarán este hecho como eslogan de campaña: “Voten por mí. Soy honesto y trabajador, y fui chuponeado”. Bueno, bueno, el chuponear es un delito que a pesar de descubrir delitos no deja de serlo. Siempre ha existido y seguirá existiendo, en formas diversas. Quien cree que con Business Track tras los barrotes se acabó la cosa, está más perdido que ese don nadie.

¿Usted cree que el Presidente de la Corte Suprema tenía conocimiento del viaje de los magistrados Távara y Solís?
(Ricardo Valdez)

Como no hay ninguna explicación lógica, yo me imagino que su lapicero también tuvo alas y que por esa razón el documento esta ahí, con su firma.
Yo creo que ésa es la única forma de que se firmara; o, en todo caso, no me imagino qué tendría en mente para firmarlo. Ahora él lo niega y su firma está ahí. ¿Cómo es? No se puede negar algo en lo que uno aparece… a menos que tenga alas…

¿Cree que Alan García volverá a proponer la pena de muerte antes de que termine su mandato?
(Rolando Ames)

Si lo hiciera, yo lo tomaría como un cálculo para levantar su popularidad, porque eso es lo que hizo inicialmente. Creo que no lo volvería a hacer, pero si considerara que lo haría sintonizar con la opinión pública, creo que sí sería capaz de hacerlo. Porque creo que no lo hizo como proyecto en serio cuando lo planteó a los dos o tres meses de haber tomado el poder, sino como un cierto cálculo para llamar a la gente dentro de Palacio de Gobierno y luego lo olvidó.
Lo que quiero decirte es que Alan hace como sacar un tema escondido de por ahí para ver qué sale, a ver si eso lo sintoniza con la opinión pública.
Yo no descarto que él pueda volver a comentar ese tema. Creo que vivimos un tiempo en el que debemos estar muy pendientes ahora que se vienen las elecciones. Alan García y todos los partidos políticos van a estar jugando todo el tiempo, midiendo sus comentarios. (Rolando Ames)
Sí, creo que Alan García propondrá la pena de muerte antes de que termine su mandato, pero esta vez no será para casos de violación sexual a menores de edad, sino que ordenará su aplicación para la señora Susan Hoefken Tovar, gerente general de Impacto Producciones, empresa que trajo la muestra “El cuerpo humano, real y fascinante”, cuyo pulmón fue “robado” y después encontrado causando una mala imagen del Perú en el extranjero. Asimismo, es muy probable que Alan García pida la pena capital para aquellos “periodistas aguafiestas” que dicen que el Perú va a crecer 0% en el año 2009. Finalmente, creo que García está muy cerca de proponer que la Corte Interamericana de Derechos humanos incorpore la pena de muerte para todos los políticos extranjeros que digan que el Perú es una republiqueta.

¿Quién tiene más autoridad moral para atacar a defensores e instituciones de derechos humanos: el congresista fujimorista Souza o el congresista Núñez-Alas Peruanas?
(Salomón Lerner)

No es mi costumbre juzgar la moralidad de otra gente, y en ese sentido mi primera inclinación es a decirte que me abstendría de contestar esa pregunta.
Sin embargo, si me preguntaran por la trayectoria de ambos congresistas, yo tendría que decir que ambos, pero especialmente el congresista Núñez, más allá de la filiación que tengan, pues han demostrado no ser leales con la verdad. Y, desde esa perspectiva, quien está dispuesto a negar a su propia familia no merece credibilidad.
En lo que se refiere al congresista Souza, aunque no conozco mayormente su trayectoria, tendría que decir que si ha atacado a las ONG no tendría que decir nada, porque no he leído ni escuchado esos ataques.
En síntesis, se me hace difícil juzgar la moralidad de las personas. Simplemente me pronuncio sobre cosas públicas porque están juzgadas de manera objetiva. Desde esa perspectiva, el congresista Núñez, quien ha negado la paternidad de su hijas, ha demostrado no ser veraz y, por lo tanto, no es merecedor de confianza. En cuanto al congresista Souza, no conozco de él, pero si se ha pronunciado contra las ONG con argumentos, éstos tienen que ser sólidos y públicos.

Si los hombres que se oponen a muerte a la píldora del día siguiente fueran violados y tuvieran la posibilidad de salir embarazados, ¿se negarían por principio a tomar la referida píldora?
(Matilde Ureta de Caplansky)

Totalmente de acuerdo que si fuesen varones los que tuviesen la misión de la reproducción, no solo tomarían la píldora del día siguiente sino que harían cualquier cosa para evitar el embarazo... si ahora lo discuten es porque son machistas y no quieren dejar de “tener el poder” del cuerpo de las mujeres y su sujeción a la reproducción.
Soy de las mujeres que quieren y respetan a los hombres a pesar de que no me someto indiscriminadamente al poder patriarcal... eso intento al menos.
Pero sí creo que como seres humanos —no importa tanto el género— son muy egoístas y piensan más en ellos mismos y sus posibles ventajas que en los demás. Por eso creo que si tuvieran que ser portadores del mandato biológico de la reproducción no dudarían ni un instante en organizar el tema de manera de protegerse de posibles malestares o inconvenientes. Habrían inventado ya... sabe Dios, quizá un grupo especial de machos que se dedicaran a la reproducción, otros que los cuidaran, algunos que salieran a cazar, y así sucesivamente... porque de ser muy organizados y mirar por sus intereses de la mejor manera no hay género que los supere... incluso se las han arreglado para no tener los hijos físicamente. ¿No les parece eso ya una muestra de lucidez y egoísmo? ¡Increíble!.

¿A quién de los hijos de Miriam Feffer le da la razón?
(María Alejandra González, Vladimir Padilla)

¿Eva o Ariel?... Versión de Caín y Abel adaptada al siglo XXI, una novela de la vida real en la que encontraremos parricidio, mucho dinero, magia negra, homosexuales, lesbianas, ricos y famosos, farándula, líos de grandes herencias, parientes que se odian. Todos los elementos que llaman la atención del público limeño de todos los niveles socioeconómicos en una sola historia.
Pero si me preguntan a quién le creo… definitivamente no es a Ariel… quien con unos escasos indicios optó por mandar a la cárcel a su hermana, bajo el pretexto de hacer justicia por la muerte de su madre, diciendo que el medio millón de dólares que recibiría si Eva es declarada culpable no es el motivo de su lucha, cuando, al mismo tiempo, no pierde la oportunidad de descartar de manera tajante ante las cámaras de televisión cualquier hipótesis que señale a otra persona como culpable… Claramente sospechoso, ¿verdad?
En la otra esquina encontramos a Eva; si bien no pongo las manos al fuego por ella, no hay ninguna prueba que la condene a ciencia cierta. Lo único que podemos afirmar hasta el momento sobre esta historia es que Miriam Feffer no descansa en paz, ya que, como si no fuera suficiente la pelea de sus hijos, es convocada en sesiones de espiritismo en la televisión en vivo (María Alejandra González, abogada)
El partido empezó y cada quien ha mostrado lo suyo. Hechos y versiones nuevas y aspectos de trascendencia, que han obtenido resultados positivos para cada quien. Eva ha demostrado sensibilidad y autenticidad, pues lloró ante las cámaras y se mostró desafiante señalando que el amor está ante todo, clamando su inocencia. Ariel se
presentó sumamente indignado, reivindicando la memoria de su madre y exigiendo justicia; su persistencia ha logrado que el primer tiempo sea para él. Resultado: su hermana y ex amiga están presas. Hasta aquí es claro que el Poder Judicial parece no aceptar los argumentos de Eva.
Como en el fútbol, cada quien tiene sus hinchas, cada quien está a favor de uno u otro. En el tema judicial la simpatía no debería decidir; sin embargo, hay mucho pan que rebanar, pues la sola restricción de libertad ya es irrecuperable. Al final, lo que todos esperamos es que en realidad se sancione al responsable. Pero ¿eso es seguro? Como en el fútbol, no siempre gana el que mejor juega. Pronóstico reservado (Vladimir Padilla).

¿El Comercio ha cambiado?
(María Emma Manarelli)

Cuando lo leo pienso que estoy leyendo al vocero oficial de la Iglesia Católica. No sé en verdad qué ha pasado con ese diario; cuando lo leo me da la impresión de que estuviera leyendo a Cipriani, por esa visión tan conservadora que tiene sobre el aborto y la píldora del día siguiente. Ni siquiera sus columnistas me parecen ya de calidad, ya que los mejores migraron a La República. También leo La Primera, que toca algunos buenos temas, sobre todo en lo que concierne a la corrupción de este Gobierno. El Comercio ha cambiado, sí, pero para mal, y es algo bastante notable con el cambio del Director del diario.

¿El IDL saldrá sorteado por tercera vez para una fiscalización integral de APCI?
(Óscar Schiappa-Pietra)

¡Piña IDL! Cuando se escriba la Historia de la Corrupción en el Perú, los sorteos deberán merecer un capítulo aparte. Recuerdo la historia contada por un militar en retiro cuando en la década de 1960 entró a trabajar al SIE: joven y empeñoso, quiso confirmar sus sospechas sobre los “sorteos” de la Lotería de Lima y Callao. Pronto fue amonestado por su investigación, pues “los arreglos vienen de Palacio [de Gobierno]”. ¡Y ni hablemos del “Sorteo” del Servicio Militar Obligatorio! Para nada debiera sorprender, pues, que el IDL vuelva a salir “sorteado”. ¡Gracias Giampietri! ¡Piña IDL!
Lo que sí resulta más difícil de comprender es que esta persecución política contra el IDL y otras corajudas ONG haya sido promovida e iniciada por el otrora camarada Cucho Haya de la Torre, el mismo que en 1991 escribió un devastador opúsculo denunciando la masacre de El Frontón y a sus autores, aquéllos a quienes tan gustosamente sirve ahora para nuevos protervos fines. Pragmatismo, que le dicen.
Si yo fuese abogado del IDL —servicio que estaría dispuesto a brindarle de modo ad honorem—, plantearía una acción de amparo contra una eventual tercera fiscalización integral, invocando la vulneración del derecho a la libertad de asociación. La transparencia en la gestión de recursos por parte de las ONG es un objetivo saludable, pero la actual legislación con base en la que APCI actúa desvirtúa ese propósito y resulta ineficaz, y el modo en que viene aplicándose apesta a persecución política. Por eso, desde la Dirección Ejecutiva de APCI y desde la Rama Ejecutiva del Gobierno oportunamente observamos ese proyecto de ley, pero los lobbys empresariales fueron más poderosos.
Una eventual tercera fiscalización integral del IDL resultaría a todas luces irrazonable, y, en tal virtud, representaría un atentado contra el derecho constitucionalmente tutelado de la libertad de asociación. Representaría, además, una nueva reiteración de que vivimos en la era del fujimontesinismo light.

¿Quién es más racista: Aldo M. o Bedoya Ugarteche?
(Eduardo Malpica)

¿Más racista? Correo, Expreso y La Razón representan a los sectores más conservadores del país. Si individualizamos la cuestión del racismo en Correo, por ejemplo, pues Aldo M. y Bedoya Ugarteche “se dan”. Claro, este último se lleva de lejos los honores por ese tristemente célebre llamado al asesinato y a la masacre de los pueblos nativos, pero no hay que olvidar que el vicepresidente Giampietri también se mandó una, esta vez, pidiendo el “bombardeo” del VRAE. Quizá en este caso no haya nada de racismo, pero las dos posiciones comparten la misma matriz autoritaria. Es tiempo de “democratizar” la democracia.

¿Se debe crear un nuevo Ministerio de la Cultura o antes uno segundo sobre Medio Ambiente o de la Mujer? (Elizabeth Prado)

Hace poco más de un mes el presidente Alan García dijo, al momento de firmar el proyecto de ley que crea el Ministerio de la Cultura, que necesitamos una institución con nivel y suficiencia para promover la cultura y salvaguardar nuestro riquísimo patrimonio.
Ojalá, nomás, que no repita el papel que ha cumplido en los últimos años el INC respecto de la protección de nuestro patrimonio monumental, histórico y cultural. Si no que lo digan los pobladores de Chaupimarca, en la Región Pasco, quienes vieron con impotencia cómo esta institución le retiró el título de Patrimonio Cultural a la histórica plaza de este lugar, con lo cual los trabajos de explotación minera de la empresa Volcan están a punto de devorarla, literalmente.
¿Será posible acceder al futuro ministro de Cultura? Porque a la Dirección del INC es casi imposible.
El Ministerio del Ambiente fue el último en crearse y muchos pensamos incautamente: ahora sí se acabó la contaminación minera, petrolera, la deforestación y demás. Cómo imaginar que el adalid de los pueblos indígenas y defensor del medio ambiente, aquel personaje bonachón y abierto que veíamos por la televisión, no iba a poder llevar adelante una asamblea con los nativos de Madre de Dios y terminaría abandonando la sesión.
Estamos a punto de contar con un Ministerio de Cultura. A este ritmo no sería raro que tengamos también el Ministerio de la Fraternidad: total, es muy bueno cultivar este valor. ¿O no?

¿Crees que Nakasaki, apelando a principios, sería capaz de negarse a defender a un procesado sin tomar en cuenta la suma que le ofreciera? (Gustavo Campos)

Yo conozco a Nakasaki y siempre ha defendido casos de corrupción; ahora ha asumido casos de narcotráfico. Creo que su interés definitivamente no es demostrar la inocencia de su defendido. Me parece, claramente, afán de lucro el que lo motiva a enfrentar este tipo de juicios. Por eso defiende los casos de Fujimori, casos bien complejos en los que se tiene muchas pruebas en su contra y varios casos en los que su defendido debería asumir su responsabilidad en cuanto a temas de derechos humanos.
Si vas a defender a una persona y crees que es inocente, tú la luchas. En el caso de Fujimori no es así. Pero por otro lado él tiene muchos casos relacionados con corrupción, en los que ha defendido a personas de alto nivel, en los que el pago que recibe es altísimo, como ocurre con los de narcotráfico. Él está defendiendo a la familia Rodríguez Paredes, que está muy involucrada. Yo creo que Nakasaki no defendería a estas personas si no hubiera una fuerte cantidad de dinero de por medio. Su interés es el dinero; es un tipo muy personalista.

¿Por qué se sigue armando Chile? ¿Porque quiere colaborar cada vez más con las misiones de paz, porque teme un ataque extraterrestre o porque quiere cumplir con la última voluntad de Pinochet? (Ricardo Soberón)

Releyendo a Basadre, así como a otros historiadores y diplomáticos latinoamericanos, me doy cuenta de que la actitud institucional del stablishment chileno no es nueva, sino que ha formado parte del origen y fortalecimiento del Estado chileno en estos 200 años.
La hegemonía comercial de Valparaíso y política de Santiago han sido propósitos político-diplomáticos de Santiago a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI. Prevalece sobre cualquier otro propósito, con miras a debilitar cualquier alianza contraria a sus intereses hegemónicos regionales (i.e., la Confederación Peruano Boliviana). Es política de Estado desde Diego Portales y Blanco Encalada, principios de los que bebió Pinochet y el estamento más conservador de las Fuerzas Armadas de Chile.
A mi juicio, al Perú no le queda sino adoptar varios de los criterios que formaron parte de la política exterior de Ramón Castilla en el siglo XIX y Velasco Alvarado en el siglo XX respecto del vecino del sur: disuasión, contención y una amable vecindad, bajo los principios del Derecho Internacional.


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