Educación: No empujen

supata.jpg

Otra expresión de la intolerancia que está campeando en nuestro país es la forma como fue cuestionada la congresista quechuahablante Hilaria Supa. Consideramos que ella debe ser valorada por los aportes que haga o que no haga en la Comisión de Educación.  Si lo hace bien que Dios y la Patria os premie como dice el famoso juramento. ¿Y si no? Que sus electores la castiguen con su voto en las próximas elecciones. Lo que sorprende es la tolerancia de ciertos sectores con la probada corrupción y al mismo tiempo sus nefastas expresiones de discriminación y racismo.  Nosotros creemos que debemos empezar por escuchar y saber cuáles son sus proyectos. Hilaria tiene la palabra. 

 

 Hace unas semanas, el Congreso de la República sufrió un fuerte remezón: el idioma quechua se usó para la juramentación a tan importante cargo. Las congresistas nacionalistas quechuahablantes por Cuzco, Hilaria Supa y María Sumire, nos atrevimos a romper el protocolo, lo que motivó una serie de manifestaciones de rechazo pero también una firme defensa de nuestro derecho a expresarnos en nuestra lengua materna.

La ruta marcada por mi actuación ha provocado una serie de respuestas que muestran la fuerte discriminación y el racismo aún existentes en el país y en el propio Congreso, precisamente el órgano encargado de eliminar estas lacras sociales. Lo peor es que se ha impuesto la impunidad para aquellos que las practican y estimulan.

Por un lado son conocidos los casos de discriminación como el de Iberia, línea aérea española que impidió en el 2006 que parlamentarias indígenas como Hilaria Supa y María Sumire abordaran el avión a España, aduciendo una serie de argumentos racistas. A esto le han sucedido cuestionamientos de intelectuales, congresistas y algunos periodistas sobre mi labor como parlamentaria, porque hablo quechua, por mi vestimenta o mi manera de reclamar. Hasta una suspensión he sufrido por defender los derechos de los amazónicos, por el caso Bagua. El hecho discriminatorio más burdo fue el del diario Correo, que se burló de mi ortografía en español sin tomar en cuenta mi condición de quechuahablante. Pero nada ha mellado mi fuerza con raíces ancestrales, ni ha afectado mi dignidad y voluntad.
Me gusta un texto que me dedicó Giulia Tamayo:“Ella, siendo consciente de la mano que la atacaba y que agredía a su pueblo, me enseñó el camino de quienes resisten desde las posiciones más desventajosas con una dignidad que hace que sus pasos se distingan de los que simplemente ostentan el poder y pretenden ganar el poder por la fuerza”.

En mi libro Hilos de mi vida (2001) describo la realidad de mi pueblo andino en Anta, Cuzco,  así como la discriminación. También recojo nuestras costumbres y cultura. Puedo decir que mi historia es la de muchas mujeres indígenas. Intenté que el libro sea un texto de enseñanza de cualquier nivel educativo. Recientemente una profesora suiza llegó a mi despacho y me contó cómo estaba usando mi libro en sus clases en su país. No me imaginaba que esto podía suceder.

El 10 de agosto asumí un nuevo reto: la Presidencia de la Comisión de Educación, Ciencia, Tecnología, Cultura, Patrimonio Cultural, Juventud y Deporte. Nuevas voces en contra surgieron aludiendo mi poca capacitación y falta de títulos universitarios. A todos ellos he preguntado: ¿Cuánto han hecho todos los congresistas académicos a favor de la educación en el país? ¿Han impulsado la educación bilingüe como expresión de que nuestra situación cambia?

He recibido también saludos y felicitaciones de personas e instituciones muy importantes, como el Foro Educativo, el Consejo Nacional de Educación, CARE, la Mesa de Interculturalidad y otras, principalmente de mi bancada y partido nacionalista. Me gusta que las mujeres de los mercados en Cuzco me feliciten. Agradezco todas estas expresiones de respeto.

Nunca he mentido: he declarado que soy autodidacta y que aprendí a leer y escribir ya adulta; enseñé a mis hermanas, hicimos muchos sacrificios para lograrlo, y algunas instituciones nos apoyaron.

Yo soy producto de una sociedad desigual, sin oportunidades. Desde niña me dediqué a labores de trabajadora del hogar, labor en la que se desempeñan niñas y mujeres andinas.

Llegar al Congreso ha significado una serie de responsabilidades como mujer indígena. Mi presencia es un poco la conciencia de un importante sector de la población peruana, la más olvidada.

Considero por ello que la actual Presidencia de la Comisión de Educación me brinda la oportunidad de hacer propuestas para que la educación sea verdaderamente inclusiva, que el idioma quechua sea enseñado en las escuelas (hay experiencias importantes, como la de Paraguay). La Constitución dice que el Estado coordina la política educativa y que garantiza la erradicación del analfabetismo fomentando la educación bilingüe e intercultural, lo que sin embargo no se cumple.

Es importante que nuestros niños, niñas y adolescentes indígenas sean bien atendidos con los desayunos que les dan en la escuela y lograr que les den almuerzo, basados en alimentos de la comunidad, pues muchos caminan una hora o dos para llegar a sus escuelas y de retorno a sus casas.

Me informan que las promotoras de Wawa Wasi y de PRONOEI ganan 200 soles y a veces no les entregan este dinero a tiempo. Es injusto, no he escuchado voces que reclamen por ellas.

Tengo especial interés en fiscalizar los programas de alfabetización y comprobar que realmente disminuye el analfabetismo. Haré gestiones para la devolución de nuestro patrimonio cultural que se encuentra en la Universidad de Yale y en España, exigencias que inicié hace años.

Como Presidenta de la Comisión, he realizado ya dos Mesas de Trabajo: una sobre la elección democrática de autoridades universitarias, frente a un proyecto de ley observado por el Ejecutivo, y la otra sobre la nota 14 para el ingreso a los Institutos de Educación Superior, que ha afectado a los profesores bilingües de zonas andinas y amazónicas.

Soy consciente de que no hay mucho tiempo para hacer cosas, pero tengo muy buena voluntad y compromiso. Estoy armando un equipo técnico que me acompañe y responda a estas exigencias.

Datos biográficos  

Hilaria Supa Huaman nació el 28 de diciembre de 1957 en Huayllacocha, provincia de Anta, Cuzco. Lleva más de 20 años dedicados a la defensa de los derechos humanos. Fue Secretaria General de la Federación de Mujeres de Anta (1991), donde impulsó la alfabetización, los cultivos ancestrales, el conocimiento de la historia y la defensa de sus costumbres; el medio ambiente y la propiedad de la tierra.

Participó en la IV Conferencia Mundial de Mujeres en Beijing (1995). En 1997 lideró en Anta las denuncias sobre las esterilizaciones forzadas ocurridas en el Gobierno fujimorista.

Autora del libro Hilos de mi vida (2001). Es una de las ocho peruanas nominadas al concurso “Mil Mujeres por el Premio Nobel de la Paz” (Suiza, 2005). En el 2006 fue elegida Congresista de la República por Cuzco y actualmente es la Presidenta de la Comisión de Educación del Congreso, Coordinadora del Grupo Parlamentario Indígena y Vicepresidenta del Parlamento Indígena de América (PIA).

Que bien por Hilaria. Tiene

Que bien por Hilaria. Tiene planes concretos que estoy segura los cumplirá. la voluntad y el empeño de ella, logrará resultados. Hay que apoyarla. que bien a ustedes de Ideleclick, que difundan esto paraa conocerlo.

omnibus escolares en los centros poblados

Ud. deberia realizar una campaña para que los distintos gobiernos regionales gestionen omnibus escolares, para facilitar, gratuitamente, el transporte de los escolares a sus centros de estudios. Debe partir del estado, pero debe ampliarse paulatinamente a la sociedad civil. Eso seria realmente una buena iniciativa para facilitar en todo lo que sea posible, el acceso de los estudiantes a sus escuelas.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

40 años de Yuyachkani





Documento sin título





El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player




Indice 215

Internacional