La conocida escopeta de dos cañones, típica del aprismo, esta vez se está usando contra la Corte Interamericana. En abril Alan García no solo la invitó a sesionar en el Perú; también la alabó públicamente. Hoy su ministro Rey la ataca y su Primer Ministro hasta pide lo que ya se sabe que no se puede hacer jurídicamente: el retiro parcial del Perú de este tribunal internacional, algo muy parecido a lo que hizo Fujimori en su época y que fue declarado inadmisible.