Es imposible dejar de asociar el año 1990 con el final del primer Gobierno de Alan García, que ocasionó un colapso nacional debido a que en el lustro previo se alcanzó una hiperinflación que fue la segunda más prolongada de la historia mundial, el terrorismo creció de manera exponencial, la corrupción fue extendida, la pobreza se amplió desgarradoramente, se destrozaron las instituciones, y se pulverizó la ilusión de un futuro optimista del país.