El Retorno de desplazados y migrantes por COVID 19 y Pobreza

Escrito por Crédito de imagen: Andina.pe

La pandemia del COVID-19 viene produciendo efectos insospechados en la vida económica, social y cultural de nuestro país, con fenómenos como la movilización de miles de compatriotas, que salen de Lima y otras ciudades, huyendo del COVID 19 y del hambre por la desocupación, en un proceso de migración inversa, hacia las zonas rurales andinas, costeñas y amazónicas. Los últimos datos de los Gobierno Regionales informan que 165,000 personas se han inscrito para retornar y la tendencia es a su incremento.

En la composición de estos retornantes se encuentran:

a.            Pobladores que estaban de paso en las ciudades y que fueron sorprendidos por la repentina declaratoria de emergencia

b.            Jóvenes trabajadores “golondrinos” que se movilizan en busca de trabajos eventuales.

c.            Jóvenes estudiantes provincianos cuyas actividades académicas están paralizadas o se desarrollan por vía remota

d.            Familiares de personas adultas mayores que deben viajar para atender a sus seres queridos

e.            Pobladores migrantes en situación de precariedad, con varios años en las ciudades, en actividades informales, son el grupo más numeroso.

A todos estos ciudadanos, la repentina crisis sanitaria y los déficits en la distribución de los bonos de emergencia, los han dejado sin posibilidades absolutas de ingreso, por lo que, en medio de su desesperación, son forzados a desacatar el Estado de Emergencia e inmovilización decretado por el Gobierno, saliendo a las carreteras en casi todo el país. Por ello, es necesario el recuperar la autoridad ganada durante las primeras semanas en el enfrentamiento al COVID 19, mediante una respuesta justa y efectiva a esta problemática.

La diferencia y amplitud de la composición de la población retornante, plantea la necesidad de una respuesta diferenciada y de un plan con diversos momentos de implementación, dada la complejidad de dicho proceso por la diversidad de actores a los que se debe comprometer y sus propios costos. Esperamos  que el Programa de Apoyo a los ciudadanos retornantes,  señale el  camino de un nueva visión de Desarrollo en el país que recomponga la dinámica de las relaciones   entre el campo y la ciudad,  transformándolo en una oportunidad para la planificación del territorio nacional, que fortalezca el proceso de descentralización desde una perspectiva de Gobernanza y Nuevo Ordenamiento Territorial, en la que se revalore el rol del campo, para la preservación de la naturaleza y el desarrollo de actividades económicas sostenibles y  ambientalmente responsables

Siendo esto una causa nacional y teniendo un sector de la población recursos financieros obtenidos de actividades desarrolladas en nuestro país, es justo proponer que el Programa se financie con un impuesto especial a la riqueza generada.

Pocas veces en nuestra historia nacional se han producido fenómenos de esta naturaleza, el último que se registra es el retorno de desplazados por violencia política en década del 90, luego de la derrota del terrorismo, en la que se crea el Programa de Apoyo al Repoblamiento y Desarrollo de Zonas de Emergencia (PAR), adscrito al entonces Ministerio de Promoción de la Mujer y Desarrollo Humano (PROMUDEH), 

Esta experiencia de retorno fue planteada   para ser desarrollada por fases y en un periodo de 2 a 3 años, por lo complejo del proceso organizativo y político (todavía la amenaza terrorista no había sido sofocada totalmente) y el número de comunidades retornantes, aproximadamente 2,550 Comunidades, mediante una estrategia de varias fases; ubicación del territorio, inspección, apoyo al retorno, asentamiento y apoyo al desarrollo local.

En la experiencia del PAR las decisiones políticas fueron variando orientación, transformándolo en un Programa de carácter asistencial para apoyar el traslado de los desplazados,

Un nuevo programa de retornantes

La experiencia del PAR abordaba un problema diferente al que se presenta hoy, donde el retorno de los migrantes tiene otras características, enmarcada en la emergencia de una Pandemia, pero tenemos la oportunidad de organizar un proceso planificado de retorno que cambie el rostro del país. En tal sentido proponemos:

a.            La creación de un Programa de Apoyo al Retorno Planificado (PARP) y el cierre de brechas, que capitalice y extienda la importante experiencia desarrollada de cierre de brechas en la Amazonía. A este programa deben ser convocados Representantes de Gobiernos Regionales y Locales, Empresas, Medios de Comunicación, Iglesias y Organizaciones de Sociedad Civil ( Asociaciones de migrantes).

b.            Constituir un equipo técnico político desde PCM para diseñar el PARP, por etapas:

Primera fase: Preparación del retorno organizado. Mientras dure la emergencia y la cuarentena, mantener la política de cierre de fronteras provinciales y regionales y desalentar el retorno descontrolado de la población en absoluta precariedad y urgida por salir. A fin de cumplir estrictamente los controles sanitarios y la cuarentena, proponemos evitar en lo posible el traslado en pleno Estado de Emergencia, organizando. albergues en las ciudades donde están ubicados, utilizando la infraestructura de las Instituciones Educativas, Parroquias, locales comunales y/o alojamientos privados, todos ellos hoy paralizados. Para ello la distribución eficiente del bono Universal Familiar será muy importante.

En los casos donde el traslado haya sido inminente se debe aplicar estrictamente los protocolos de cuarentena establecidos.

Segunda fase: Organización del retorno. – Pasada la etapa de cuarentena y dada la situación de recesión económica y el desempleo generalizado, la situación de emergencia continuará, por lo que muchos migrantes buscaran alternativas de desarrollo en sus zonas de origen, como ellos mismos dicen: “Alla por lo menos tienen sus campos para cultivar y criar animales”. Este será el trabajo del equipo técnico político, que demanda  alta capacidad de propuesta para identificar alternativas de desarrollo que alienten y  sostengan el proceso de retorno y las nuevas dinámicas de relación entre el campo y la ciudad, para lo cual se requiere el concurso de todos los actores y la capacitación de  la población, a fin de  asumir un rol protagónico  responsable con  deberes y derechos  en la cogestión del proceso  

Tercera fase: Desarrollo de la estrategia de retorno con cierre de brechas. – Esta etapa se implementará con un plan específico por territorios que irá de la mano con la demanda de retorno de los diversos grupos de migrantes. Si hoy hablamos de 165,000 potenciales retornantes, esperamos que la dinámica del proceso pueda alentar al retorno de nuevos grupos poblacionales en una estrategia para recuperar el campo como fuente de vida

Al mediano plazo, en la fase Post pandemia, se trata de canalizar el retorno y el nuevo escenario para impulsar procesos de Desarrollo y Gobernanza Territorial Multinivel y Multiactor articulando   todos los recursos posibles: Empresas, Estado, Sociedad, Iglesias, a través de alianzas de cooperación en la perspectiva del bien común para ello será necesario superar:

a.            La lógica asistencialista y/o paternalista que ha caracterizado las relaciones entre los actores con recursos financieros (Estado y Empresas) y la población, apostando por una relación de respeto mutuo que fortalezca las capacidades de resiliencia de las poblaciones para transformar las adversidad y aprovechar las oportunidades.

b.            Denunciar las actividades ilícitas y exigir Transparencia en la ejecución de los recursos del Estado, con una efectiva participación de la Contraloría y vigilancia ciudadana. 

Finalmente, siendo esto una causa nacional y teniendo un sector de la población recursos financieros obtenidos de actividades desarrolladas en nuestro país, es justo proponer que el Programa se financie con un impuesto especial a la riqueza generada, más aún cuando el éxito de dicho Programa puede generar importantes oportunidades de inversión para sus financiadores. Calculamos que un impuesto del 3% a las grandes riquezas pueden servir como fondo semilla para financiar el Programa en los próximos 5 años.

Sobre el autor o autora

Grimaldo Ríos Barrientos
Asesor Político de la Secretaria de Gestión Social y Diálogo de la Presidencia del Consejo de Ministros. Presidente del Instituto Peruano de Resiliencia. Exdirector Ejecutivo del Centro de Promoción y Desarrollo Poblacional (CEPRODEP). Responsable del Convenio para el apoyo Psicosocial de Poblaciones Retornantes: PAR – CEPRODEP.

1 Comentario sobre "El Retorno de desplazados y migrantes por COVID 19 y Pobreza"

  1. Avatar Carlos Condori Castillo | 24 mayo 2020 en 03:53 | Responder

    Quienes se encuentran a dos pies, retornan o están por retornar. No sólo es de Lima a las regiones, sino también de las capitales regionales hacia las provincias internas y los distritos.Regresan a sus fuentes para resistir y luego retornar en otras condiciones. Sólo el 15 o 20% hace un retorno sin regreso.

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