MMS, ni solución ni milagrosa

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Desde hace varias semanas veo, con horror, que se viene promoviendo el uso de dióxido de cloro para tratamiento de covid19. Muchos claman que funcionó para ellos o amigos/familiares/conocidos. De hecho, el dióxido de cloro no es una sustancia nueva. Desde que su uso fue promovido en el libro de Jim Humble: The Miracle Mineral Solution of the 21st Century, en el 2006, se le ha atribuido a este compuesto propiedades que lindan con lo milagroso, pues sus creadores dicen que puede curar malaria, cáncer, VIH, esclerosis, autismo y, claro, Covid 19 también (de ahí su otro nombre: MMS – ‘solución mineral milagrosa’, o ‘regalo de Dios’). Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

A continuación, algunos argumentos que se utilizan para fomentar el uso de dióxido de cloro como cura de enfermedades, y mi respuesta.

1. No es lo mismo que lejía

De hecho, no, no es la lejía común que conocemos (de fórmula química NaClO – hipoclorito de sodio). El dióxido de cloro (o clorito ClO2, en agua) es una lejía industrial. Es un oxidante más potente que la lejía común. El término ‘lejía’ incluye a una gran variedad de sustancias que tienen poder oxidante y desinfectante. Otros ejemplos de lejías son: cloraminas (NH2Cl), cloratos (ClO3).

Se usa desde hace varios años como blanqueador de madera, desinfectante de superficies, para tratamiento de aguas, desinfectar vegetales y/o alimentos (marinos, en particular). En agua, para consumo humano (para desinfectar agua y alimentos), su concentración no debe pasar de 0.8mg/L para el dióxido de cloro, y 1.0 mg/L para el caso de clorito (Fuente: https://www.atsdr.cdc.gov/phs/phs.asp?id=580&tid=108).

2. Científicos avalan su uso – caso Andreas Kalcker

¿Quién es Andreas Kalcker y por qué se usa su nombre para defender al dióxido de cloro? Kalcker es un activista alemán anti-vacunas. Él dice ser científico – Doctor en Biofísica Natural y Medicina Alternativa de la Open University of Advanced Sciences (en Barcelona, España). (https://www.ouas.org/ ). Parece tener también un doctorado de la misma universidad en Psicobioenergia, que tampoco es una especialidad médica ni científica. Lo cierto es que esta universidad parece vender títulos de doctor (la universidad ha removido el enlace de llevaba a la titulación y no se puede comprobar, pero en el link de abajo muestran una captura de pantalla con los precios). Los certificados vendrían de Florida (USA), donde no hay regulaciones para la emisión de títulos falsos (o sea, estamos mejor con la SUNEDU en Perú). El comprador del título escoge el nombre de la especialidad y la fecha de titulación (Fuente: https://acercadelmms.org/2013/07/21/andreas-kalcker-doctor-en-biofisica/ ).

3. Hay patentes que demuestran que funciona

Si buscan en google “patentes ‘dióxido de cloro’ o ‘clorito’” verán que hay varias para su uso. Muchos de estos grupos, que quieren que compren sus productos, colocan links de varias patentes que indicarían que el producto funciona. Me tomé el trabajo de leer algunas de estas patentes y descubrí que el 90% son para uso de dióxido de cloro o clorito como desinfectante (lo que ya sabíamos pues se usa ampliamente desde hace años). Hay una que dice ser para desinfectar la sangre (Pat. 5019402/1991). Esta patente indica que podría usarse para desinfectar algunas fracciones de sangre como plaquetas, pero no a los glóbulos rojos. Además, esta patente está expirada, y hoy en día ningún país utiliza dióxido de cloro para desinfectar muestras de sangre. Aquí se muestra un ejemplo de Canadá, y aquí de varios países del mundo. Otras se refieren al uso en animales, especialmente en acuicultura o para curar mastitis en vacas (todo es superficial y no ingestión) (Pat. 5252343/1993). Otras no tienen siquiera dióxido de cloro (Pat. 6099855/2000). ¿Ya se van haciendo la idea de cómo va la cosa? Ninguna patente es para consumo humano (ingestión o inyectable), todas son de uso superficial, la mayoría en tubos de ensayo y unas pocas en animales. Un punto importante: las patentes no son pruebas de que algo funciona. Son formas de que las compañías, o individuos se ‘aseguren’ la invención y que luego puedan recibir dinero por esto si alguien quiere usarlo. Muchas veces las patentes se hacen en cosas casi fantasiosas que nunca podrían ser aplicadas a la realidad. Por ejemplo: patente para un avión a pedaleo o una patente para usar la fuerza centrífuga (la misma que usa la lavadora) para sacar a los bebés durante el parto (http://idontneedacureblog.blogspot.com/2015/04/debunking-chlorine-dioxide-protocol.html ).

4. Dos pruebas clínicas en Uganda con 100% de pacientes recuperados de Malaria

En 2017 salieron dos videos sobre supuestas pruebas clínicas realizadas en Uganda. Los resultados parecían increíbles, 100% de pacientes recuperados en las dos pruebas en tan solo dos días. Felizmente, dos científicos independientes (pueden buscar a Myles Power y Pepijn van Erp) se dieron el trabajo de analizar los videos y de intercambiar correos con los involucrados en estas pruebas en Uganda (no sólo no éticas, sino mal diseñadas y fraudulentas). Aquí resumo los puntos más importantes que hace Myles Power para refutar el experimento (puedes ver el video completo que refuta todo aquí, lo recomiendo muchísimo para entender todo el problema con estas pruebas clínicas y acá, acá y acá  los  posts de los científicos que refutan el video.

–     Tests rápidos vs test de sangre. Antes de dar dióxido de cloro a las personas, y para determinar si estaban infectadas con malaria, se les hizo un test rápido. El problema con los test rápidos es que pueden dar falsos positivos y no deben ser usados como diagnóstico (lo mismo que pasa con el covid19, pero en malaria). Si hay un positivo con un test rápido, debe ser confirmado con un test de sangre pues el test rápido no reacciona al parásito en sí, sino a los anticuerpos. El problema es que estos ‘científicos’ usan el test rápido como diagnóstico. Sale positivo. Les dan dióxido de cloro, y al día siguiente les hacen el test de sangre. Sorpresa: el test sale negativo. Esto solo indica que el positivo inicial, en realidad era un falso positivo. Aquí, debo mencionar también que en Uganda, los casos de malaria son altísimos y más o menos 42% de la población está infectada (https://www.monitor.co.ug/News/National/42-per-cent-Ugandans-host-malaria-parasites/-/688334/1890586/-/kl3h9tz/-/index.html). Solo que algunos desarrollan la enfermedad, y otros no. Es decir, sus cuerpos son parcialmente inmunes a la malaria (o al menos a un bajo contenido de parásitos) y para que se enfermen, necesitan una carga alta de parásitos. Esto también podría dar falsos positivos en los test rápidos.

–     Mala interpretación de los resultados. En una parte del video, cuando aparecen dos rayitas en el test rápido, dicen: ‘Muestran que hay dos tipos de parásitos en este paciente’. Lo cierto es que es imposible. Pues los test rápidos usados en el video solo evalúan los antígenos en el cuerpo de un tipo de parásitos causantes de malaria: P. falciparum. Esto muestra que no saben lo que están haciendo.

–     Incongruencias en los resultados. De las 154 personas del test que dieron positivo en el segundo video, 11 personas aún salieron positivo al final del tratamiento. Es decir, no fue 100% de éxito. Es más, ellos dicen que fue porque usaron muy pocas gotas y que luego les dieron más y se curaron, pero de nuevo, no muestran nada de pruebas, sólo lo dicen en el video. Ni siquiera muestran testimonios de los ‘curados’. No sólo eso, sino que en el primer video hablan que sólo un paciente no se curó de malaria, un tal Isaac, pero en el papel que muestran aparece otro nombre que no es Isaac. Entonces, no sólo Isaac no se curó, sino que otros no se curaron. Esto pasa dos veces con dos nombres diferentes. Ninguno es Isaac.

–     Dosis extrañas. En el video se dice que la dosis fue de ocho gotas para niños y 18 para adultos. Pero en uno de los papeles que muestran en el video se ve que la dosis fue cuatro gotas.

–     Todos recibieron el tratamiento: tanto sanos como enfermos recibieron dosis de dióxido de cloro, no hubo grupo control.

–     Investigación supuestamente ‘privada’: Los resultados sólo se muestran en Youtube (y ni siquiera se muestran pruebas de que funciona). No publicaron ningún artículo científico. Es más, señalan que el laboratorio llevó su propio récord de los resultados (aparte de los resultados que se muestran en el video). Esto se llama mala práctica científica, pues pueden modificar los resultados a su gusto.

–     Conflicto de intereses: Klaus Proesmans (CEO de Water Reference Center) organizó y dio dinero privado para que se realice esta prueba. Sin embargo, cuando fue contactado, dijo que no tenía nada que ver con los test o resultados. ¡Pero él aparece en el video!

–     Dicen que los están censurando porque no quieren que se sepa la verdad: Mentira. Ellos mismos son los que no quieren compartir la información. El mismo Klaus Proesmans no quiso compartir el video original (no el editado – porque claro, está editado para enseñar lo que quieren) ni las pruebas y quiere evitar que se siga hablando del tema.

–     La Cruz Roja de Uganda deslindó con el video: Inicialmente, los defensores del dióxido de cloro dijeron que la Cruz Roja de Uganda participó en todo y los ayudó. De hecho, en el video se ve gente con chalecos de la Cruz Roja. Sin embargo, posteriormente esta organización dijo que no tuvieron nada que ver. Parece ser que los organizadores tenían contactos con personas de la Cruz Roja ,y por eso fueron a ayudar, pero igual esto es muy raro y la organización debería dar más explicaciones.

–     Los mismos involucrados en hacer los test niegan la efectividad del compuesto. Al parecer, dos de los organizadores: Klaus Proesmans y Leo Koehof se pelearon y Koehof fue el que difundió el video sin consentimiento de Proesmans. Cuando Proesmans fue contactado, dijo que faltaron varias pruebas más para afirmar que el dióxido de cloro cura la malaria.

5. Las Big Pharma (grandes compañías farmacéuticas) no quiere que se sepa la verdad pues acabaría con su negocio. Hace años ya tienen la cura para el cáncer y otras enfermedades

Creo que todos concordamos que la industria farmacéutica no es perfecta, y no pretendo defenderla. Pero el argumento de que la Big Pharma no quiere que se sepa la verdad no es más que una teoría de conspiración. Esta fuente  y esta otra desmienten este tipo de ideas

 Las industrias farmacéuticas tienen laboratorios que crean y prueban medicamentos, sí, pero no son las únicas que lo hacen. En miles de universidades del mundo se hace investigación a diversos compuestos químicos para evaluar su efectividad contra las enfermedades. De esa manera, si encuentran algo que funciona, podrían publicarlo en revistas científicas. ¿Por qué no hay, hasta ahora, ningún artículo que señale que el dióxido de cloro cura cáncer, autismo, VIH, esclerosis, etc? Solo hay un video de Youtube (mal hecho) ¿Dónde están todas las pruebas? El dióxido de cloro se viene usando desde los 80 como desinfectante. ¿Cómo es posible que después de tanto tiempo de estudio de este compuesto no haya un trabajo publicado que muestre sus beneficios para curar enfermedades?

Volvamos a las patentes que mencioné antes: sólo una pertenece de la Big Pharma (que es Procter & Gamble) para el uso de este compuesto como parte de un enjuague bucal. Las demás son compañías pequeñas o individuos. Entonces, ¿dónde están las grandes compañías farmacéuticas que no querían que salga la verdad a la luz?

6. Hay un artículo publicado que habla sobre el éxito de dióxido de cloro

En 2018, salió un artículo publicado en la revista: ‘GSC Biological and Pharmaceutical Sciences’ por Enno Freye, profesor, en ese entonces, de la Heinrich Heine University en Düsseldorf, Alemania. El estudio decía que una mezcla de drogas, entre las que se incluía el dióxido de cloro, curaba malaria en pacientes en Camerún.

Desde ese entonces, el artículo ha sido retractado (ver aquí) por ser considerado un total fraude, por la revista en la que fue publicado el artículo y por la misma universidad donde Enno Freye trabajaba. Además, Enno Freye perdió su trabajo y título de profesor de la universidad. ¿Cuáles eran los problemas con el estudio? Primero, que no hubo grupo control (esto es básico porque se necesita comparar el tratamiento con algo para saber si realmente hubo diferencia). El artículo carecía de citaciones y colocaba datos fabricados o manipulados.

Además, se encontró artemisina- una droga antimalaria- en la mezcla de drogas que les daban a los pacientes. Entonces, es lógico que se va a ver una mejora si les dan la medicina adecuada a los pacientes.

7. Artículos publicados demuestran que el dióxido de cloro no hace daño y que puede ingerirse sin problemas (y que cura enfermedades)

Esto es una media verdad. Sí, como mencioné anteriormente, hay estudios publicados que demuestran que el dióxido de cloro, en concentraciones bajas y de acuerdo a los controles de diversas agencias, puede usarse como desinfectante de agua, de verduras, para limpiar superficies en hospitales, etc. Varios de estos artículos comparan la eficiencia del dióxido de cloro (o clorito de sodio) con otros desinfectantes conocidos, como la lejía común, el agua oxigenada, el ozono, los rayos UV, otros compuestos clorados como cloraminas y cloratos, etc. En casi todos los estudios se muestra que el clorito es un potente desinfectante y puede eliminar virus y bacterias de superficies, (así como los otros compuestos mencionados antes también lo hacen). Ya que es usado para desinfectar agua y alimentos, se hacen las pruebas necesarias para mostrar que no es dañino en humanos en esas concentraciones y que no nos vamos a enfermar por esas concentraciones bajas (al desinfectar el agua, se reduce a compuestos como cloruro (Cl) que no es tóxico, de manera que si lo ingerimos, no nos va a hacer nada). Es así que los estudios muestran sus beneficios como desinfectante de superficies y de agua. Aquí algunos estudios: 1) https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmicb.2017.01031/full muestra como el clorito y otros desinfectantes como lejía y agua oxigenada, pueden inactivar algunos virus en superficies. 2) https://aem.asm.org/content/56/5/1423.short aquí también comparan varios desinfectantes para evaluar la viabilidad de un virus (comparan ozono, dióxido de cloro, y cloraminas) y 3) Para la desinfección de agua: https://link.springer.com/article/10.1023/A:1005265509813

Pero ¿por qué no podemos tomarlo para matar el virus dentro de nuestro cuerpo? Nuestro cuerpo tiene más que sólo agua. Estamos hechos de células y tejidos que pueden ser ‘atacados’ y ‘oxidados’ por el dióxido de cloro si es ingerido. Como es un oxidante tan fuerte (y exactamente por eso es tan eficaz contra bacterias y virus en superficies), el dióxido de cloro no discrimina entre un virus y nuestras células, ataca todo. Esta sustancia pasa por nuestro estómago e intestinos, y nuestro hígado y riñones tienen que trabajar más para poder eliminarla de nuestro sistema. No llega a los pulmones ni al tracto respiratorio, que es a donde más afecta el coronavirus. En concentraciones más altas a las usadas para desinfectar agua (que es lo que estos tratamientos ofrecen) el dióxido de cloro puede tener varios efectos adversos. En este enlace se puede ver el caso de un niño que se intoxicó con un producto a base de dióxido de cloro, y aquí, primates expuestos a ingestión de dióxido de cloro, lejía y otros desinfectantes. Se observó que el dióxido de cloro ocasionó una inhibición del metabolismo de la tiroides en primates, también se observó estrés oxidativo y disminución de niveles de hemoglobina, número de glóbulos rojos. En este documento se muestran varios efectos adversos del dióxido de cloro: aumento de metahemoglobina (que limita el transporte de oxígeno en nuestro cuerpo y por eso puede causar asfixia), problemas en el desarrollo del cerebro, irritación del sistema digestivo, etc. Y aquí, como el  envenenamiento con dióxido de cloro causa falla renal. 

Es por eso que el dióxido de cloro no es viable para ser usado como tratamiento de Covid 19 y otras enfermedades. Repito: como desinfectante, y en concentraciones bajas, es genial. Funciona muy bien en superficies y en agua, pero NO para ser ingerido y tampoco para curar enfermedad alguna. 

8. Los científicos solo saben criticar los artículos

Parte de nuestra formación como científicos incluye la capacidad de leer un artículo e intentar ver las fallas para poder asegurarnos, por lo menos, que cumple los requisitos mínimos. Nos fijamos mucho si los métodos son válidos y apropiados para el tipo de análisis, si las conclusiones responden a los objetivos planteados, si los autores tienen algún conflicto de interés (recibir dinero de algún lugar que venda el producto o si alguno de los autores forma parte de una empresa que promueva/venda o produzca el producto) que pueda influir en sus resultados. Por ejemplo, un estudio financiado por una compañía de tabaco que haga un estudio sobre la toxicidad de la nicotina en humanos y que halle que no hace daño. Aquí hay un claro conflicto de interés, y por eso sería difícil tomar en serio el estudio. Hoy en día en muchas revistas científicas es obligatorio señalar si existe conflicto de interéses. 

También nos fijamos mucho en la revista en la que se publican los artículos: ¿es una revista conocida? ¿Tiene revisión por pares? (esto significa que otros científicos que no participaron de la investigación y que son expertos en el área han revisado el artículo y concordaron que era adecuado para publicación) ¿Es una revista indexada? (está en una base de datos/índice/repertorio científico?) En el siguiente punto hablo un poco más sobre esto.

9. Testimonios que hablan sobre su eficacia

Lamentablemente, en el ámbito científico, tu experiencia, o la experiencia de tus conocidos, no es suficiente para afirmar que un medicamento funciona o no. ¿Cómo funciona la ciencia en este sentido?

a) Con un experimento bien hecho: controles (un grupo de gente que no recibe tratamiento o recibe un placebo), randomizados (los participantes se dividen aleatoriamente a los tratamientos o grupos), tener una muestra grande y representativa de la población, ‘ciegos’ (o doble ‘ciegos’, tanto los doctores como los pacientes, no saben qué tratamiento se asigna a cada quién), sin conflicto de intereses o al menos avisando que puede haber conflicto de intereses (que los que hacen este experimento no pertenezcan a una empresa que venda/produzca el medicamento o que les haya dado dinero para hacer el experimento).

b) Revisión por pares: muchos artículos no pasan esta etapa. Los que hicieron el experimento mandan su artículo a una revista que asigna a, usualmente, tres revisores anónimos- expertos en ese tema de estudio, no en cualquier tema- que se encargan de revisar la evidencia presentada por los autores y ver si realmente sus resultados se alinean con los experimentos hechos y si los experimentos son suficientes para afirmar lo que se dice.

c) Si el artículo es aceptado en la revista, aún no se acaba el escrutinio científico. Una vez que se publica el artículo, este es revisado por toda la comunidad científica (varios expertos trabajando en la misma área tratando de replicar el estudio tal y como los autores lo habían presentado) y, si alguien encuentra que está mal hecho, el artículo puede ser retractado. Aun así, un solo artículo publicado en el tema no es suficiente para afirmar que un medicamento funciona o no. La evidencia se va construyendo con nuevas investigaciones que demuestran lo mismo. 

En cualquier caso, para Covid 19,  lo más probable es que simplemente tu cuerpo venció al virus y te curaste. Sin nada. Puedes haber tomado agua, o paracetamol o dióxido de cloro, o un caramelo de limón todos los días y el resultado iba a ser el mismo. Para que un medicamento funcione tiene que probarse que su capacidad de curarnos es mayor que la propia capacidad que nuestro cuerpo ya tiene (https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/39/posts/por-qu-el-mms-no-puede-curar-la-covid-19-18519).

En ciencia, se habla mucho de que correlación no implica causalidad. ¿Qué significa esto? Que el hecho de que dos sucesos o parámetros tengan una aparente relación, no significa que uno sea la causa del otro. Si entran a la página de ‘correlaciones espurias’ o spurious correlations (https://www.tylervigen.com/spurious-correlations) van a encontrar varios ejemplos de esto, cada uno parece más jalado de los pelos que el otro y no pensarías que hay una correlación entre ellos. Acá voy a colocar uno: 

U.S. Department of Agriculture and Centers for Disease Control & Prevention. Imágen de: https://www.tylervigen.com/spurious-correlations

En la figura se muestra la aparente relación entre consumo de queso per cápita y el número de personas que mueren enredadas en sus sábanas. Aparentemente, tienen buena correlación (R2 = 0.94), pero es claro que estos dos eventos no dependen uno del otro, ni que uno sea la causa del otro. Volviendo al Covid 19 y el consumo de dióxido de cloro, es justamente por este tipo de supuestas correlaciones espurias que no podemos decir, sin evidencia o solo con testimonios, que el dióxido de cloro cura al Covid 19. Es por eso que, cuando hacemos un experimento o prueba de un medicamento, necesitamos tener un diseño experimental con controles, grupos aleatorios, ciegos, etc, como mencioné anteriormente. 

10. Las mediciones de gasometrías venosas han indicado que el dióxido de cloro  mejora la capacidad pulmonar de oxigenación del paciente afectado

Este argumento presenta varios problemas: el dióxido de cloro se puede disociar en Cl2 y H2O con luz y calor. En concentraciones elevadas, y cuando reacciona con la luz, es muy explosivo. Pero en las condiciones del cuerpo humano, no hay evidencia de que se forme cloruro y oxígeno. Los iones o compuestos que se forman en soluciones acuosas, van a depender del pH de la solución y de las interacciones que tenga el dióxido de cloro con nuestras células, enzimas y todos los componentes de nuestro cuerpo. Por ejemplo, una reacción en medio ácido que podría ocurrir es:

ClO2 + 4H+ + 5e –> Cl + H2O

También puede ocurrir esta reacción, en la que se forma clorito, que es otro agente oxidante, y que tampoco es selectivo.

ClO2 + e –> ClO2

También pueden ocurrir estas otras reacciones a partir de los iones que se forman en solución:

2ClO2 + 2OH <—-> ClO2 + ClO3 H2O    

2ClO2 + H2O <—-> HClO2 + HClO3        

4ClO2 + 4H+ <—-> 2ClO2 + H+ + Cl + HClO3 + H2O   

Vemos que no se forma oxígeno, sino clorito, clorato, cloruro, y agua. En este artículo científico, se muestran varias reacciones del dióxido de cloro con compuestos inorgánicos y orgánicos, incluyendo proteínas y materia orgánica. Vemos que en ninguna de estas reacciones se forma oxígeno.

Ahora, aquí hay otra cosa bastante importante, que es donde está el mayor error de las personas que recomiendan este elemento como oxigenante: el dióxido de cloro puede interactuar con partes muy importantes de nuestro cuerpo, las enzimas que contienen el grupo Hemo (recordar hemoglobina, que transporta oxígeno a todo nuestro cuerpo). El dióxido de cloro puede inactivar el grupo Hemo irreversiblemente, haciendo que este pierda capacidad de transportar oxígeno por todo nuestro cuerpo, y causando metahemoglobinemia. Esta condición, eventualmente, lleva a la asfixia de las personas.

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Un punto aparte antes de acabar. ¿Quién es Jim Humble, supuesto creador y promotor de esta cura milagrosa?

Respuesta corta:

Fundador de una Iglesia no religiosa de la que se hace llamar arzobispo que promueve el uso de dióxido de cloro (o MMS) como regalo de Dios y que cura todas las enfermedades. Tuvo que colocar que era parte de una iglesia y que el MMS era un sacramento para poder tener más libertad de promocionarlo y evitar que le hagan un juicio por estafar. Entonces, tomar MMS se convierte en un acto de fe y no en una estafa.

Respuesta larga:

Jim Humble es el fundador de la Iglesia ‘Genesis II’. Una iglesia no religiosa que promueve el uso de dióxido de cloro como si fuera un sacramento (no es broma). Aparte de eso, varios vendedores y promotores del dióxido de cloro han sido enjuiciados y sentenciados por exponer la vida de las personas y vender ‘falsas esperanzas’ (buscar en Internet  a Stanley Nowak, Sam Little, https://www.businessinsider.com/british-man-arrested-mms-bleach-bogus-cure-uganda-2019-5, o a Mark Grenon, a quien acaban de arrestar). Ellos están lucrando con la desesperación de las personas por encontrar una cura para sus enfermedades.

Muchas veces las personas creen que están yendo contra el sistema o luchando contra las grandes industrias farmacéuticas al ir por medicinas alternativas (cuando digo esto me refiero a no probadas por la ciencia o pseudoterapias). Lo cierto es que los que ofrecen estas ‘soluciones milagrosas’ tienen un conflicto de interés altísimo. No lo promueven porque son buena gente, sino porque ellos mismos fabrican, venden o lucran de alguna manera con estas soluciones. 

Otro punto importante: siempre, SIEMPRE, colocan algo así en sus páginas web: ¡no recomendamos esto como tratamiento para curar nada, por si acaso! Aquí lo que hay en la página de Kalcker: “…nuestros resultados son sólo las evaluaciones de la investigación experimental. No constituyen ningún tipo de consejo o prescripción médica. Postulamos ninguna recomendación a cualquiera… para cualquier condición específica o enfermedad”. O sea, ni ellos mismos recomiendan sus tratamientos!

(tl; dr) Resumen de todo:

 Ni los científicos, ni los doctores recomiendan su uso (para consumo humano y como cura de enfermedades). El dióxido de cloro es un muy buen desinfectante, pero no cura cáncer, VIH, autismo, esclerosis, ni covid19. Lo mismo podríamos decir del alcohol (desinfecta nuestras manos y superficies) o del jabón, pero no por eso vamos a comer jabón o tomar alcohol pensando que va a curar alguna enfermedad. No hay ninguna evidencia que demuestre que el dióxido de cloro funciona para tratar estas enfermedades, esto a pesar de que el dióxido de cloro ha sido usado desde hace años. Muchas organizaciones gubernamentales, en EEUU, Canadá, Europa,  Perú  y otros países de LATAM, no sólo no lo recomiendan, sino que rechazan totalmente su uso pues puede ser perjudicial para la salud y puede evitar que las personas busquen el tratamiento que realmente necesitan para curarse. No se queden solo con este documento. Vayan a las fuentes que he posteado donde la información está completa y mucho mejor elaborada. Este es solo un resumen.

Otras fuentes:

https://jralonso.es/2020/04/21/informacion-util-sobre-el-mms-y-el-dioxido-de-cloro/ – explica muy bien, y en español, todo sobre dióxido de cloro y por qué no funciona. Documento muy completo!

https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/39/posts/por-qu-el-mms-no-puede-curar-la-covid-19-18519

https://www.huffingtonpost.es/entry/el-negocio-del-mms-la-sustancia-toxica-que-ni-cura-el-coronavirus-ni-nada_es_5e9b6e59c5b635d25d6d8c43

(Revista Ideele 293. Agosto 2020).

Sobre el autor o autora

Brenda D’Acunha
Licenciada en Química por la Pontificia Universidad Católica del Perú. MSc en Ciencias Geológicas por la Universidad de British Columbia. Estudiante de doctorado en Ciencias Geológicas en la Universidad de British Columbia.

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