Trump y la crisis del multilateralismo

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Hace un mes, muchos de nosotros leímos o escuchamos en las noticias que Donald Trump se salió de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tal vez para muchos esto puede sonar como un cuestionamiento a la respuesta que ha tenido la OMS a la pandemia del virus Covid-19; sin embargo, esto se inscribe en el cuestionamiento constante que ha tenido la administración Trump a las reglas y a los organismos multilaterales, con su consecuente debilitamiento. Ello se ha observado con su salida de acuerdos en negociación, la reformulación de acuerdos con sus aliados y las críticas a múltiples organismos multilaterales.

La declaración de Trump muestra el gran desconocimiento sobre el funcionamiento de las organizaciones internacionales, en este caso, de la OMS. 194 Estados en el mundo son miembros de esta organización, es así que cada año, altos funcionarios de salud de cada uno de estos miembros asisten a la Asamblea Mundial de la salud para examinar el trabajo de la OMS y determinar sus nuevas tareas. En el caso del coronavirus actual se coordina la actuación de los Estados, se investiga y promueve la investigación. Por ejemplo, en enero ya se había reunido el Grupo Consultivo Estratégico y Técnico sobre Peligros Infecciosos, el Mecanismo de Coordinación Mundial de las actividades de investigación y desarrollo para la prevención y respuesta ante las epidemias y el Grupo Consultivo Científico del Proyecto de Investigación y Desarrollo. Hasta el momento, se han dado más de veinte sesiones de información para los Estados miembros, que se han sumado a las múltiples capacitaciones y webinarios sobre temáticas relacionadas al nuevo virus (Organización Mundial de la Salud, s. f.). Este desconocimiento genera desconfianza. Además, la complejidad de la investigación en curso ha generado mensajes confusos para muchos.

Después de cuatro años del gobierno de Trump, sus enemigos son más fuertes, sus aliados están más débiles, y este país cada vez está más aislado.

La desconfianza en contra de la OMS y el cuestionamiento del multilateralismo no son fenómenos exclusivamente estadounidenses. El multilateralismo está en crisis alrededor del mundo. En Estados Unidos se manifiesta con la elección de Donald Trump, en Europa se expresó con el Brexit. Eso es particularmente relevante porque la Unión Europea tiene como base al multilateralismo. Pero, ¿qué es el multilateralismo? Para Robert Keohane este sería la práctica en la que tres o más estados coordinan sus políticas nacionales (1990, p. 731). A esto podríamos agregarle que el multilateralismo requiere que los Estados sigan normas internacionales y que le den importancia al respeto de las instituciones internacionales (Tago 2017). Además, el multilateralismo no permite que se diferencie a los estados dependiendo de su poder o de sus preferencias (Weber, 1991).

Esto es importante cuando se contrasta con el bilateralismo (entre dos Estados) y, especialmente, con el unilateralismo. En el primer caso, se pueden hacer acuerdos preferenciales, que pueden ser considerados discriminatorios por otros Estados. En el caso del unilateralismo, un solo Estado decide acorde a sus propios intereses y sin importarle la situación de los demás. Esto es particularmente relevante si consideramos que el cuestionamiento de la administración Trump al multilateralismo viene acompañado de un mayor unilateralismo (que se suma al creciente nacionalismo en Occidente). De esta manera, esto se enmarca en un momento de cambios geopolíticos que están cambiando el mundo post Guerra Fría (Moreland, W. 2019).

Como ya sabemos, desde hace años vivimos el auge de potencias no tradicionales u occidentales, especialmente de China (entendiendo potencias a los Estados que no solo pueden afectar las relaciones internacionales, sino que también pueden establecer las reglas de juego). Es así que el mundo está viviendo un momento de cambio, en donde las decisiones estadounidenses están minando las instituciones que fueron impulsadas por el mismo Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Este país no solo ha dejado el liderazgo mundial, sino que está coadyuvando a debilitar el multilateralismo y la cooperación.

Aunque muchas de las organizaciones multilaterales necesiten una reforma, no nos conviene que desaparezcan porque un futuro sin ellas, y sin nuevas organizaciones que las reemplazan, implicaría que perderíamos también nuestra voz.

Paralelamente, países como China e incluso Rusia intentan reformar el multilateralismo, por lo que desafían los principios liberales que han guiado el orden después de la Guerra Fría (Moreland, 2019), aunque no necesariamente lo ataquen directamente y muchas veces se incorporen a las organizaciones multilaterales tradicionales. Además, muchas acciones de Trump han generado controversias con sus aliados tradicionales, como cuando estableció mayores aranceles a sus países aliados (Deutsche Welle, 2019), o cuando decidió salirse del acuerdo que acababa de firmar en el G7 luego de un impase con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau («Donald Trump rompe el consenso en el G7, retira su apoyo al documento final de la cumbre y se gana la condena de Macron», 2018), uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos.

¿Qué implica esto para Estados Unidos? Su comportamiento está generando un mayor espacio para que otros países lo cubran y para que sus aliados se acerquen a otros países. De esta manera, como sostiene Gideon Rose (2020), después de cuatro años del gobierno de Trump, sus enemigos son más fuertes, sus aliados están más débiles, y este país cada vez está más aislado. Respecto al tema, Richard Haas critica que Trump no ha ofrecido un substituto al sistema que quiere eliminar, un sistema que era imperfecto pero que tenía mucho valor para nuestro vecino del norte. Esta destrucción tendría sentido si fuera el statu quo fuera inconveniente para Estados Unidos; sin embargo, este le sirve a sus intereses (Haass, 2020) (no olvidemos que fue impulsado por este país). Para Trump el costo de mantener el sistema era mayor que sus beneficios, no obstante, no ha considerado (ni sus oficiales ni sus electores) el escenario mundial en las últimas décadas caracterizado por un aumento de la democracia, el crecimiento económico de los Estados Unidos y una mejora de la esperanza de vida de los estadounidenses, con el fin de la Guerra Fría en términos favorables para este país, cuestión imposible de conseguir sin los aliados estadounidenses ni con el liderazgo de este país (Haass, 2020).

¿Por qué esto es relevante para nosotros? ¿Acaso un mundo sin la potencia estadounidense ejerciendo fuerza en América Latina no sería beneficioso? Nuestra preocupación no debe estar en la desaparición del liderazgo estadounidense, sino en las consecuencias de perder un mundo con normas internacionales y organismos multilaterales. Un mundo de competencia entre potencias, en donde solo importa el poder, no es favorable para los más débiles. Los espacios multilaterales tienen un valor diferente para los países como el nuestro, pues nos permiten tener una voz y trabajar en conjunto con otros para lograr nuestros objetivos (adquiriendo un valor en sí mismos); mientras para las potencias estos espacios suelen tener un valor instrumental (Jokela, 2011), pues no son necesarios siempre para lograr sus objetivos. En ese sentido, aunque muchas de las organizaciones multilaterales necesiten una reforma, no nos conviene que desaparezcan porque un futuro sin ellas, y sin nuevas organizaciones que las reemplazan, implicaría que perderíamos también nuestra voz.


Deutsche Welle. (2019). Entran en vigor aranceles de EE.UU. a Europa por valor de 7.500 millones | DW | 18.10.2019. DW.COM. https://www.dw.com/es/entran-en-vigor-aranceles-de-eeuu-a-europa-por-valor-de-7500-millones/a-50880984

Donald Trump rompe el consenso en el G7, retira su apoyo al documento final de la cumbre y se gana la condena de Macron. (2018, junio 10). BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-44427327

Haass, R. (2020, agosto 13). Present at the Disruption. https://www.foreignaffairs.com/articles/united-states/2020-08-11/present-disruption

Jokela, J. (2011). Global governance and effective multilateralism (THE G-20:, pp. 51-60). European Union Institute for Security Studies (EUISS); JSTOR. https://www.jstor.org/stable/resrep07003.7

Moreland, W. (2019, septiembre 23). The purpose of multilateralism. Brookings. https://www.brookings.edu/research/the-purpose-of-multilateralism/

Organización Mundial de la Salud. (s. f.). OMS. WHO; World Health Organization. Recuperado 14 de agosto de 2020, de http://www.who.int/mediacentre/events/governance/wha/how_wha_works/es/

Rose, G. (2020, agosto 11). The World Trump Made. Foreign Affairs. https://www.foreignaffairs.com/issue-packages/2020-08-11/world-trump-made

Weber, S. (1991). Multilateralism in NATO: Shaping the Postwar Balance of Power, 1945-1961. University of California at Berkeley.

(Revista Ideele N°293. Agosto 2020).

Sobre el autor o autora

Mayte Dongo Sueiro
Internacionalista. Doctora en Historia contemporánea de la Universidad Libre de Berlín, con maestría en estudios europeos e internacionales (CIFE, estudios en Niza, Estambul y Berlín) y licenciada en la especialidad de Ciencia Política y Gobierno de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Con amplia experiencia internacional debido a sus estudios y estancias de investigación en lugares como el Parlamento Europeo en Luxemburgo, la Comisión y el Consejo de la Unión Europea en Bruselas. Asimismo, se ha especializado en el área de las relaciones internacionales, tanto en las Ciencias Sociales como en las Humanidades.

1 Comentario sobre "Trump y la crisis del multilateralismo"

  1. Avatar Patricia Vargas Ghezzi | 5 septiembre 2020 en 12:10 | Responder

    Muy buen análisis. Excelente.
    Muchas gracias, Dra Mayte Dongo Sueiro.

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