China: crímenes contra la humanidad contra los Uigures y opacidad sobre el Covid-19

Escrito por Imagen: Le Temps Revista Ideele N°296. Febrero 2021

La República Popular de China ocupa un espacio considerable en la escena internacional desde que la COVID-19 hiciera su aparición en la ciudad de Wuhan en diciembre de 2019. China es, también, un importante socio comercial de Perú. De hecho, el gobierno peruano ha firmado un convenio para la compra de 38 millones de vacunas del laboratorio chino Sinopharm. Los avatares de las 3,200 dosis de esta vacuna enviados en septiembre del año pasado al país han aparecido a la luz recién hace unos días. Sin embargo, sabemos poco de la política interna de China, tanto en relación con la COVID-19 como en relación con sus asuntos internos.

Precisemos, en primer lugar, que el gobierno autoritario de Xi Jinping trató de esconder la nueva enfermedad viral, se demoró en dar la alerta internacional y, durante todo el año 2020, no permitió que una comisión internacional llegara al país para investigar sobre los orígenes del nuevo coronavirus. Recién en enero de 2021 una comisión de la OMS obtuvo la autorización de realizar su peritaje exterior, y acaba de terminar su estadía de un mes. Los responsables han indicado que no tuvieron el tiempo suficiente para profundizar su estudio y que el apoyo del gobierno chino fue reducido. Las únicas conclusiones del peritaje es que el nuevo coronavirus es de origen animal (murciélagos), que no se sabe bien cuál fue el animal intermediario que lo transmitió a los seres humanos (probablemente el pangolín), y que deberán estudiar atentamente los datos transmitidos por las autoridades chinas (Le Monde del 10 de febrero de 2021).

Por otro lado, en octubre de 2020, el Estado chino empezó una campaña de vacunación con una vacuna experimental elaborada por el laboratorio nacional Sinopharm, aun cuando no estuviera validada oficialmente, lo fue recién en diciembre de 2020. Desde julio del año pasado, China había empezado a desarrollar la “diplomacia de las vacunas”, es decir su distribución gratuita (para los ensayos clínicos) y luego comercial (para la población) en varios países del Tercer Mundo en los que tiene interés de mantener bajo su influencia “protectora”. Es en ese marco que se sitúa el escándalo, difundido el 11 de febrero, sobre las vacunas Sinopharm recibidas y distribuidas en modo irregular en nuestro país. 

En fin, en julio de 2020, en plena pandemia, varios países europeos denunciaron los crímenes perpetrados por China contra la minoría uigur (un millón de personas). Luego, a inicios del mes de febrero, se difundió un documental británico sobre las exacciones que el Estado chino está perpetrando contra los Uigures, lo cual ha conducido a una condena más firme que en el pasado de parte de países occidentales como Reino Unido y Estados Unidos.

En esta contribución propongo un análisis de la coyuntura actual de China sobre esos temas, desde la perspectiva de la antropología política, teniendo en cuenta la corrupción estatal, el racismo de Estado contra una minoría religiosa, y los crímenes contra la humanidad perpetrados por China, una república excomunista, capitalista y totalitaria.

El escándalo de las vacunas: los corruptores chinos y los corruptos peruanos

Empecemos por el caso peruano. La mayor parte de los análisis sobre el escándalo de la vacunación irregular de 487 personas insisten en el pésimo comportamiento de los beneficiarios, es decir, los funcionarios y diversas personas que se aprovecharon de su posición privilegiada para obtener la vacuna fuera de toda reglamentación. El tema no está todavía completamente esclarecido, pero quisiera citar algunos puntos soslayados para comprender mejor lo sucedido.

• De acuerdo con las noticias que circulan en los medios, el laboratorio chino Sinopharm envió al Perú 12,000 dosis de vacunas para realizar ensayos clínicos de III fase, es decir la fase que precede a la autorización oficial de acceso a la vacuna y que confirma que es inocua para los seres humanos. Las autoridades chinas enviaron, además 1,200 dosis para la Embajada china y 2,000 dosis para los peruanos; 1,200 estaban destinadas al personal médico peruano que trabaja con Sinopharm (600 personas), y 800 dosis debían ser inoculadas a 400 profesionales vinculados con las pruebas clínicas. Fue de ese lote de 800 dosis que muchos funcionarios y personas conexas recibieron las dosis sin ningún seguimiento clínico (La República del 14 de febrero, BBC News del 17 de febrero de 2021).

• La embajada de China en el Perú emitió un comunicado, el 15 de febrero, rechazando que se designe el lote de 2,000 dosis como “vacunas de cortesía, prebendas o donaciones”. Fieles a su política diplomática turbia y negacionista, las autoridades chinas negaron algo evidente: las licitaciones para la compra de bienes chinos se acompañan siempre de “regalos” destinados a ganarlas oficialmente. Por lo tanto, China envió 2,000 dosis al Perú no de una “pre-vacuna”, sino de una vacuna experimental que iba a ser utilizada para inmunizar a un millón de chinos. Esas 2,000 dosis no eran simplemente “muestras gratis” como los que utilizan los visitadores médicos (según fuentes del MINSA) (La República del 14 de febrero). Eran el medio de corrupción utilizado por el gobierno chino para imponer la compra de las vacunas a Sinopharm.

• He aquí la cronología sucinta. En julio de 2020, el gobierno chino anunció haber obtenido una vacuna experimental y comenzó a aplicarla de urgencia a un número no determinado de chinos sin contar con una validación oficial (RTL 30 de diciembre de 2020). Como no tenían suficientes enfermos de COVID-19, el gobierno chino solicitó a varios países del Tercer Mundo (Egipto, Emiratos Árabes, Argentina y Perú) la participación de voluntarios para realizar ensayos clínicos. Esos ensayos deben respetar protocolos médicos estrictos para tener validez científica. Pero fiel a su proceder turbio y opaco, las autoridades médicas de China no han publicado los resultados de los ensayos de fase III en los diversos países donde se aplicó, entre los cuales se encuentra el Perú. Lo que se sabe es que se trata de una vacuna inactiva, y su nivel de eficacidad es de 80% (RTL del 30 de diciembre de 2020). Notemos que tanto la vacuna china como la rusa no han sido validadas por la Unión Europea porque no han presentado sus resultados de manera transparente; solo Serbia y Hungría han autorizado la compra de la vacuna a Sinopharm a pesar de las reticencias locales (Le Journal du dimanche del 12 de febrero).

En septiembre de 2020 el Perú recibió 2,000 dosis de vacunas y otras 1,200 dosis destinadas a la Embajada de China en el Perú. Aparentemente son las mismas “vacunas experimentales” usadas en China entre julio y octubre. El golpe de Estado retardó la decisión de determinar que laboratorio iba a aprovisionar al Perú. Sin embargo, las vacunas chinas ya habían sido distribuidas, o lo estaban siendo, a funcionarios, clientes y parientes entre septiembre de 2020 y febrero de 2021. El Estado peruano ya estaba comprometido con el laboratorio Sinopharm desde septiembre, cuando el expresidente Vizcarra solicitó ser vacunado en el más grande secreto.

El 31 de diciembre de 2020, China aprobó la comercialización de la vacuna Sinopharm y el 6 de enero de 2021, las autoridades peruanas anunciaron oficialmente la compra de 38 millones de dosis a Sinopharm. Como sabemos, el 11 de febrero el expresidente Vizcarra confirmó haber recibido la “prueba experimental” el 2 de octubre de 2020. Dijo que no lo divulgó por tratarse de una “fase experimental.” (Gestión del 11 de febrero de 2021).

En fin, notemos que, en enero de 2021, México, Costa Rica y Chile empezaron a inmunizar con la vacuna Pfizer/BioNTech y Argentina con la vacuna rusa Sputnik.

• La corrupción es un elemento ordinario de los mercados internacionales, pero adquiere contornos éticos y morales extraordinarios cuando se trata de vacunas destinadas a frenar la pandemia de    la COVID-19. Aparentemente, Sinopharm es el único laboratorio que actúa de manera irregular y utiliza la corrupción como arma económica para obtener la compra de su vacuna. Esto no es sorprendente, pues el estado chino es autoritario y totalitario, como veremos pronto, y es además profundamente corrupto. En lo que concierne a los corruptos peruanos, este escándalo es una prueba adicional de la banalidad de las prácticas contrarias al bien público en todas las esferas de la vida política y económica. El expresidente Vizcarra ha cometido un error político y ético muy grave, anteponiendo sus intereses personales al bien del país, lo cual dejará una marca indeleble de decepción y de tristeza luego de haber obtenido un apoyo popular importante por su notable actividad gubernamental en medio del caos impuesto por el Congreso.

Los uigures, una minoría musulmana perseguida en China: campos de trabajo forzado y esterilizaciones masivas

En nuestro país se sabe muy poco de la historia y del presente del régimen “comunista” chino. Los países occidentales saben, desde hace mucho tiempo, que el Estado chino es dictatorial y totalitario a pesar de su reconversión al capitalismo en 1978. También se han denunciado la anexión del Tíbet en 1959 y el exilio del 14° Dalai Lama, así como la censura y la represión de los movimientos pro democracia de Taiwán y de los jóvenes de Hong Kong. Sin embargo, recién entre los años 2010 y 2014 se supo que el Estado chino oprime de manera brutal y bárbara a la minoría musulmana de los uigures que viven en la región de Xinjiang, en el oeste de China, vecina de Afganistán y de Pakistán. Los países occidentales estaban interesados en conservar “buenas relaciones” con los chinos por lo cual han mantenido mucha reserva diplomática (o sea mucha hipocresía) sobre estos hechos. En 2014 se constituyó el movimiento de defensa de los uigures en Washington (Uyghur Huan Right Projet). Los responsables denunciaron la existencia de campos de internamiento donde eran encerrados miles de uigures, sin juicios y de manera “preventiva”, acusados de terrorismo. En 2020, algunas encuestas internacionales han sido difundidas y actualmente el Reino Unido, Estados Unidos, Australia y otros países acusan el gobierno de Pekín de crímenes contra la humanidad y de genocidio contra los Uigures.

Los uigures bajo la dominación china

Los uigures son una de las 56 etnias de China donde los han son mayoritarios (92% de la población). Son una minoría musulmana de habla turca instalada en Asia Central desde hace mil años; actualmente se estima que son cerca de 11 millones de personas y viven en la región autónoma de Xinjiang [“nueva frontera” en chino, 1,6 millones de km2, 16% del territorio], bajo la soberanía del Estado chino. Los uigures son cercanos étnica y culturalmente a las poblaciones del Estado de Kazakstán, los Kazakos y los Kirguizes. Luego de la revolución maoísta, el Partido Comunista Chino (PCC) trató de asociar a las élites uigures, como hizo en el Tíbet (que fue anexado en 1950). Pero a partir de la Revolución Cultural de 1966 el Partido-Estado instauró una política de asimilación violenta de las minorías (sobre todo tibetanos y uigures) y de imposición de la lengua y de las costumbres chinas (Maxime Tellier, France Culture, 26 de julio de 2020).

Uigures conducidos a un campo de internamiento (ObservAlgerie, 11 de julio de 2020).

Después de la muerte de Mao Zedong en 1976, el PCC decidió una nueva política de integración de las élites minoritarias, de tolerancia religiosa y de apertura al mundo exterior. Pero en 1995 las revueltas contra el totalitarismo del Estado/Partido provocaron un retorno a la represión. La “guerra contra el terrorismo islámico”, que empezó el 11 de setiembre de 2001, fue instrumentalizada por las autoridades chinas que lanzaron una “lucha contra el jihadismo musulmán” (Tellier, France Culture).

China no es la única potencia asiática que persigue a una minoría musulmanas. En Birmania, los militares persiguen y masacran a los rohingyas, otra minoría musulmana, a los cuales se les niega la nacionalidad desde 1982. Las violencias y las masacres contra este pueblo estimado a un millón de personas han provocado el éxodo de más de 800 mil personas a Bangladesh, donde tampoco son bien recibidos. Los rohingyas son el pueblo pario más importante del mundo (ver Villasante, febrero de 2021, Boletín del Idehpucp).

Los “campos de reeducación” y las fábricas de trabajo forzado

La represión de los uigures y de las otras minorías étnicas ha comenzado con la llegada de Xi Jinping al PPC, en 2012, y a la presidencia de China en 2013. Los campos de reeducación y la represión violenta se han afirmado con la llegada de un nuevo gobernador al puesto de secretario del PPC de Xinjiang, Chen Quango, después de haber ocupado el mismo cargo en el Tíbet (France Culture).

La “lucha contra el terrorismo musulmán” ha aumentado con la ola de atentados contra el régimen que tuvieron lugar en China en 2013 y 2014. Xi Jinping decidió hacer desaparecer toda forma de protesta utilizando la extrema violencia estatal. Pero en realidad, no se trata solamente de eliminar el peligro de la protesta social, inconcebible en un país totalitario, sino también eliminar la cultura uigur y la religión musulmana en general. Según el especialista Jean-Philippe Beja, las autoridades chinas entran en las mezquitas y en las casas de los uigures, capturan a hombres, mujeres y niños que son enviados a orfelinatos donde son educados en las “buenas tradiciones del PPC”, y los padres son internados en campos de reeducación, donde se estima que viven cerca de un millón de personas. En efecto: “desde su llegada al poder, Xi Jinping ha reforzado todos los aspectos totalitarios del régimen atacando a la sociedad civil: abogados, defensores de derechos humanos, sindicalistas. Luego, esta estrategia se ha extendido al Tíbet y a Xinjiang utilizando las nuevas tecnologías [IA, cámaras de reconocimiento facial]… es una política que esta extendiéndose ahora a Hong Kong.” (France Culture).

Las fábricas-campos: explotación de la mano de obra y represión cultural

Con el apoyo de sus empresas paramilitares instaladas desde los años 1950 para controlar la inmensa región de Xinjiang, Pekín ha organizado el trabajo forzado a gran escala de las minorías musulmanas uigur y kazaka, sobre todo en la industria textil y alimenticia. Los testimonios de las víctimas afirman que las fábricas están vigiladas por guardias armados y que nadie puede entrar o salir sin autorización. Los cautivos-obreros trabajan sin ningún salario y llegan a las fábricas luego de haber sido “reeducados” en los campos de internamiento (oficialmente “centros de formación profesional”), donde reciben “sesiones de formación comunista” obligatorias y cursos de lengua china. Esta política de persecución está imbricada con la instalación de empresas en la región de Xinjiang. Desde 2017, los uigures que se consideran “reformables”, es decir aquellos que aceptan el despotismo estatal chino, son enviados en los campos-fabricas de trabajo. Los otros son enviados a la cárcel acusados de “separatismo islámico” y “terrorismo”. El sistema representa la alianza perfecta establecida entre los empresarios y el Estado chino desde hace una decena de años en un país donde toda la actividad económica, social y política está controlada por el Estado y el PPC (Brice Pedroletti y Simon Lepâtre, Le Monde del 21 de diciembre de 2020).

Crímenes contra la humanidad y genocidio

Los militantes uigures y los defensores de sus derechos humanos han denunciado la política china de genocidio desatada en su contra desde hace una decena de años. Pero el término ha sido también empleado por un antropólogo alemán, Adrian Zenz, que ha publicado un informe sobre la esterilización forzada de mujeres uigures en junio de 2020. Esta terrible información confirma las peores aprensiones, pues la esterilización forzada es uno de los cinco criterios retenidos del genocidio según por la Convención de la ONU de 1948, ratificada en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 1998-2002 (France Culture). En nuestro país, Alberto Fujimori autorizó la esterilización de miles de mujeres y nunca fue acusado de ese crimen contra la humanidad.

Persecución de Uigures en Xinjiang (Bilal Muezzin 22 de abril de 2017).

Una mujer uigur exilada en Europa ha detallado las exacciones del régimen: ligadura de trompas, obligación de usar ‘esterilets’, necesidad de pedir una autorización para tener un hijo, encierros y malos tratos en los campos que producen numerosas muertes, tratamientos médicos peligrosos, desaparición de uigures cuyas casas son atribuidas a hans [40% de la población en Xinjiang], penas de cárcel por haber rezado o leído el Corán, intimidación de los familiares en el extranjero y chantajes a los parientes en Xinjiang, propaganda comunista a los niños, violaciones de mujeres (torturas con electricidad y con palos).

¿Por qué el régimen chino perpetra esos horrores? El especialista Jean-Philippe Beja (France Culture) considera que el régimen chino tiene miedo, horror y pánico de perder el control de la población y conocer el mismo fin que la Unión Soviética y que ante esa posibilidad se ha propuesto “transformar” la sociedad china, una empresa totalitaria delirante que ya fue utilizada en el periodo maoísta [y también en Unión Soviética y en Camboya]. Para frenar la posibilidad de desaparecer como régimen totalitario, Xi Jinping ha ordenado la distribución de filmes de propaganda a los cuadros del PCC donde se explica que la caída de la Unión Soviética vino “por la pérdida de toda referencia ideológica”. El Partido Comunista Soviético no controlaba nada y se había vuelto hedonista y corrupto. El régimen chino lucha, entonces, contra la corrupción y relanza la empresa del control totalitario de la sociedad, despertando en particular el miedo que tienen los han del terrorismo. Pero es evidente que esas tentativas no funcionarán, pues muchos jóvenes chinos no creen en el comunismo y cuestionan el régimen de Pekín.

La respuesta internacional ante los crímenes contra los uigures

La toma de conciencia internacional ante los crímenes del régimen autoritario chino contra los uigures ha sido muy lenta, pero ya ha empezado en algunos países occidentales, aunque los ricos países árabes y musulmanes, en particular Arabia Saudita, sigan manteniendo un silencio culpable y vergonzoso, debido a que no quieren enfrentarse con China.

El 21 de julio de 2020, el ministro francés de relaciones exteriores, Jean-Yves Le Drian, ha declarado en la Asamblea Nacional lo siguiente: “Según los datos recibidos, existen campos de internamiento para los Uigures, detenciones masivas, desapariciones, esterilizaciones forzadas, destrucción del patrimonio cultural y religioso, vigilancia permanente de la población uigur (…) Todas esas prácticas son inaceptables y las condenamos con gran firmeza. (…). En lo inmediato solicitamos a China que permita el acceso de observadores internacionales independientes y al Alto Comisariato de derechos humanos de la ONU visitar Xinjiang en toda libertad.” [Traducción libre del francés] (France Culture). Por primera vez un representante europeo criticó oficialmente a China.

El 4 de febrero de 2021, una vasta encuesta documental de la BBC de Londres ha sido difundida y los testimonios de las víctimas confirman los actos de tortura, de violencia sexual y de esterilización forzada contra mujeres uigures en los campos de trabajo forzado donde los fuerzan a residir. Se ratifica también que el presidente Xi Jinping estuvo presente en la zona en 2014 y que ordenó que las autoridades respondan con brutalidad y “sin compasión” a los “separatistas uigures”. Él y las autoridades chinas consideran que las denuncias contra su tratamiento de los uigures son “mentiras y falsas alegaciones”. Según la BBC, que difunde esos datos, los testimonios de las víctimas uigures de la brutalidad china son irrefutables; existen además otras encuestas realizadas en 2017 y en 2018 en esta región que los uigures llaman Kunes (BBC News, 2 de febrero).

El ministro de asuntos exteriores del Estado británico, Nigel Adams, ha declarado ante el Parlamento que el documental de la BBC revelaba “actos abominables”; y que “las pruebas de la amplitud y la gravedad de las violaciones son de una gran magnitud y muestran un cuadro atroz” (Le Parisien/AFP, 4 de febrero).

Otros países europeos han denunciado el régimen chino, pero ninguno ha adoptado sanciones hasta el momento. En cambio, en julio de 2020, Estados Unidos creó una lista negra de once empresas chinas que participan en las violencias contra los uigures y ha limitado su acceso a la tecnología y a los productos norteamericanos. La nueva administración de Estados Unidos, del presidente Joe Biden, ha reiterado la posición política precedente que considera que la China está perpetrando un genocidio contra los uigures y que examinarán los medios apropiados para pedir cuentas a los responsables y disuadirlos de futuros abusos. En fin, el gobierno de Australia ha pedido nuevamente a las autoridades chinas que autoricen a los inspectores de la ONU a realizar una visita en la región de Xinjiang.

A inicios de febrero de 2021, se ha creado un tribunal internacional para examinar las alegaciones contra China; esta instancia se ha constituido a pedido de Dolkum Isa, presidente del Congreso Mundial Uigur, y está presidida por el británico Geoffrey Nice, ex procurador del Tribunal Penal Internacional (TPI) de la ex Yugoslavia. Los ocho miembros de este tribunal han anunciado que escucharan más de 30 testigos y varios expertos internacionales en derecho humanitario internacional. Dos series de audiciones tendrán lugar en Londres en mayo y en septiembre de 2021. La sentencia está prevista al final de este año para determinar si China es culpable de genocidio o de crímenes contra la humanidad. Aunque en realidad el genocidio es reconocido como un crimen contra la humanidad. Por su parte, la embajada china de Londres no ha respondido a la invitación oficial para aportar informaciones a los miembros del tribunal. En 2020, otro tribunal independiente dirigido por Geoffrey Nice concluyó que China continuaba a extraer órganos de los presos uigures, a pesar de los desmentidos oficiales.

Como es tradicional, el régimen chino niega todas las acusaciones. Un portavoz de la diplomacia china, Wang Wenbin, ha respondido al ministro francés Le Drian que la política de su país en la región de Xinjiang concernía al “terrorismo y el separatismo”, no a los derechos humanos; un término inexistente en el lenguaje político chino. También afirmó que las denuncias sobre los “campos de formación profesional” que serían “campos de concentración donde estarían encerrados más de un millón de uigures” son “mentiras”; y que la política en esa región no concierne “ningún grupo étnico o religioso”. Como lo advierte Maxime Tellier (France culture), la inflexibilidad china se explica por el carácter estratégico del Xinjiang, que tiene fronteras con ocho países y que ocupa un lugar central en el proyecto faraónico de las “nuevas rutas de la seda”, en una macro región que tiene muchas riquezas naturales (gas, petróleo, tierras raras, energía solar). Pero eso no es todo. Según la ONG Human Rights Watch, 80% del algodón chino es cultivado en el Xinjiang y en un informe realizado con 180 ONG, de 36 países, se ha demostrado el uso del trabajo forzado de los Uigures para la explotación algodonera. Una parte es exportada a multinacionales textiles (Gap, C&A, Adidas, Lacoste, Calvin Klein, Tommy, Muji…) que fabrican ropa de lujo producida por cautivos uigures.

Reflexiones finales

• Los campos de “reeducación” donde encierran a los Uigures son en realidad campos totalitarios y campos de trabajo forzado, similares a los campos del pasado comunista chino (laogai), donde millones de personas fueron encerradas para ser “transformadas” en perfectos comunistas. La idea de la transformación por los medios totalitarios ha sido documentada en modo brillante por la filósofa política Hannah Arendt (El sistema totalitario, New York, 1951) y por Tzvetan Todorov (El siglo de totalitarismos, Paris, 2010).

• En mis estudios en la selva central del Perú, he demostrado que Sendero Luminoso instaló también campos totalitarios en los ríos Ene y Alto Tambo entre 1987 y 1995. Los testimonios de los uigures sobre las torturas, las violaciones, el aprendizaje forzado de creencias comunistas y las ejecuciones son similares a las que la Comisión de la Verdad y la Reconciliación del Perú ha recogido entre los Ashaninka y los colonos andinos de la provincia de Satipo. Datos que he confirmado con los testimonios que recogí entre los Ashaninka y Nomatsiguenga de esa región entre 2010 y 2015 (Villasante 2019, Capítulo 6). Una lectura atenta de esas fuentes puede convencer a quienes aún lo dudan, que la ideología totalitaria sigue concretizándose en nuestro mundo globalizado.

• Desde la instalación de Xi Jinping en el PPC y en la presidencia de China, los métodos totalitarios han empeorado notablemente. Pero las potencias occidentales se han mantenido en silencio para conservar sus “buenas relaciones comerciales” con la segunda potencia mundial. Además, China ha desplegado su diplomacia de “generosidad” (basada en los “regalos” y en la corrupción) sobre todo con los países de África y de América Latina, donde pretende imponerse como la única potencia “protectora”. No obstante, los últimos informes sobre el horror de los campos de internamiento, las esterilizaciones de mujeres y el genocidio de los uigures marca un hito importante. Esperemos que se adopten sanciones internacionales contra un régimen sanguinario que está causando dolor y muerte a la minoría musulmana uigur.

• ¿Qué estrategia diplomática pueden adoptar los países del Tercer Mundo como el Perú, que no tienen ninguna posibilidad de sancionar a la China, dada nuestra posición de debilidad económica y de dependencia sanitaria? Vasta cuestión ética y política que debe ser analizada, no soslayada, por las autoridades competentes, en particular en la coyuntura actual de grave crisis sanitaria. En ese marco, las autoridades y la sociedad civil no han comprendido hasta ahora que en el escándalo de la distribución de vacunas experimentales de Sinopharm, un laboratorio nacional que depende del Estado chino, hay que resaltar el rol del corruptor (China) y de los intermediarios locales que deben ser identificados.

Además, hay que reconocer que la Embajada de China en el Perú realizó un acto prohibido por las leyes diplomáticas: recibir vacunas y utilizarlas con peruanos, de lo cual tampoco se habla hasta el momento. El gobierno tiene el derecho de exigir la lista de personas que fueron vacunadas con dosis provenientes de la Embajada de China en el suelo peruano y exigir explicaciones al gobierno chino. El nuevo canciller evocó más bien su preocupación por mantener “buenas relaciones con China”, con lo cual demuestra su ignorancia completa del lamentable dossier internacional de ese país.

Fuentes consultadas: [en orden cronológico]

France Culture, 26 de julio de 2020, https://www.franceculture.fr/geopolitique/comprendre-la-repression-des-ouighours-par-la-chine-en-quatre-points-cles

Le Monde, 21 de diciembre de 2020, https://www.lemonde.fr/international/article/2020/12/21/en-chine-les-internes-du-xinjiang-passent-directement-des-camps-a-l-usine_6064059_3210.html

RTL, 30 de diciembre de 2020, https://www.rtl.fr/actu/bien-etre/coronavirus-ce-que-l-on-sait-du-vaccin-sinopharm-inocule-en-chine-7800947837

BBC News, 2 de febrero de 2021,‘Their goal is to destroy everyone’: Uighur camp detainees allege systematic rape, https://www.bbc.com/news/world-asia-china-55794071

Le Parisien/AFP, 4 de febrero de 2021, https://www.leparisien.fr/international/ouighours-des-cas-de-torture-et-de-viol-dans-des-camps-chinois-selon-la-bbc-04-02-2021-8423232.php

Le Monde, 10 de febrero de 2021, https://www.lemonde.fr/planete/article/2021/02/10/covid-19-la-chine-grande-gagnante-de-la-mission-d-enquete-de-l-oms_6069444_3244.html

La República, 14 de febrero, Funcionarios del gobierno de Vizcarra se vacunaron con 2000 dosis que donó Sinopharm, https://larepublica.pe/politica/2021/02/14/mas-de-50-funcionarios-de-gobierno-de-vizcarra-se-habrian-vacunado-con-las-dosis-extra-de-sinopharm/?ref=lre

BBC News, 17 de febrero de 2021, https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56072179

Villasante Mariella, 2019, La violencia política en la selva central del Perú, 1980-2000. Los campos totalitarios senderistas y las secuelas de la guerra interna entre los Ashaninka y los Nomatsiguenga. Estudio de antropología política, Lima, Tarea Gráfica y COMISEDH, (790 páginas), octubre 2019. Prefacio de Salomón Lerner, Nota editorial de Pablo Rojas.
Librería El Virrey (Lima) : https://www.elvirrey.com/libro/la-violencia-politica-en-la-selva-central-del-peru-1980-2000_70122212
Perú-eBooks.com: https://www.peruebooks.com/ebook/0483708/la-violencia-politica-en-la-selvacentral-del-peru-1980-2000
Amazon: https://www.amazon.com/dp/B08FZT3LZY/ref=cm_sw_em_r_mt_dp_.sQoFbVT875E0

Villasante Mariella, 2021, El golpe de Estado en Birmania y la persecución de los Rohingyas, Boletín del Idehpucp, del 9 de febrero https://idehpucp.pucp.edu.pe/notas-informativas/el-golpe-de-estado-en-birmania-y-la-persecucion-de-los-rohingyas/?utm_source=IDEH+NOVEDADES+Instituto+de+Democracia+y+Derechos+Humanos&utm_campaign=cb95cb7f40-EMAIL_CAMPAIGN_2018_07_02_10_31_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_87e6fd91da-cb95cb7f40-22856893

Sobre el autor o autora

Mariella Villasante
Doctora en antropología (École des Hautes études en sciences sociales, Paris), investigadora independiente y asociada al IDEHPUCP. Especialista del Perú, de los pueblos amazónicos y de Mauritania. . Desde noviembre de 2019 colabora con la Dirección General de Personas Desaparecidas del MINJUS, Oficinas de Lima y de Huancayo. Reside en Francia. Ha traducido el Hatun Willakuy en francés en junio de 2015 [Le Grand récit de la guerre interne au Pérou, Paris]. Y ha publicado tres libros sobre el Perú: Violence politique au Pérou. Essai d'anthropologie de la violence (París, 2016); Chronique de la guerre interne au Pérou, 1980-2000 (París, 2018), Prefacio de Salomón Lerner). Y finalmente: La violencia política en la selva central del Perú, 1980-2000. Los campos totalitarios senderistas y las secuelas de la guerra interna entre los Ashaninka y Nomatsiguenga. Estudio de antropología de la violencia, Prefacio de Salomón Lerner (Lima, COMISEDH y Tarea Gráfica, 2019).

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