Las calles de España piden democracia

(Foto: Julissa Jáuregui)

Escrito por Revista Ideele N°240. Julio 2014

El 2 de junio a las 11 de la mañana recibía un mensaje en el móvil que decía: “El rey abdica. Lo anuncia Rajoy en pocos minutos. Concentración en Sol a las 20.00 hras #aporlatercerarepublica #Procesoconstituyente. Pásalo”.

Ya nos habíamos llevado una sorpresa el 26 de mayo cuando el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, viendo la derrota de su partido en las elecciones europeas convocó un congreso extraordinario para la nueva dirección política del partido en julio. Parte de la culpa del fracaso del PSOE (pasó de 23 escaños a 14) fue el surgimiento estelar de Podemos que consiguió 1.245.948 votos, los cuales se tradujeron en 5 eurodiputados.

En las redes sociales, tras el anuncio de Rubalcaba, empezó un estallido de mensajes que hacían referencia a la caducidad de sus propuestas teniendo en cuenta la realidad social que atraviesa el país. Ejemplo de ello fue el tweet que lanzó el Centro Social okupado y autogestionado Patio Maravillas (espacio, desde hace 7 años, de referencia para la participación ciudadana, resistencia y lucha por los derechos basado en el apoyo mutuo que fortalece el tejido social de Madrid): “Un abrazo al viejo régimen herido de muerte. Por arriba, por abajo, por los lados…Os vamos a reventar. Besis”.

Sin embargo, esa noticia no se podía comparar con la abdicación del Rey. Ante ese anunciose organizaron durante la tarde concentraciones en las diversas plazas del territorio español a las que asistieron miles de personas pidiendo un referéndum sobre el modelo de Estado. En Madrid fue en la mítica Plaza de Sol (lugar donde se proclamó la segunda República el 14 de abril de 1931 y laboratorio de contrapoder durante el surgimiento del 15M en 2011) donde se congregó la ciudadanía apoyada por movimientos sociales y partidos políticos como EQUO e IU.

Antes de las 20:00 horas, la Plaza de Sol ya estaba abarrotada de personas enfundadas en banderas, camisetas, colores republicanos portando pancartas donde se podía leer: “Referéndum ¡YA!”. Muchos no pudieron acceder a la plaza y estuvieron en las calles aledañas acompañando con gritos como: “¡España mañana será republicana!”. Una de las personas que estuvo presente fue Andrea Carrasco, abogada y activista de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) decía: “Hoy por hoy, mantener una institución, como es la Corona, que sea de carácter hereditario en los sucesores de Don Juan Carlos I de Borbón, tal y como establece el artículo 56 de la Constitución Española, resulta contradictoria con la existencia de una democracia ya consolidada, además de la primacía del varón sobre la mujer para la sucesión, supone, cuando menos, discriminatoria”.

Haciendo caso omiso a lo que la ciudadanía reclamaba, el 11 de junio el Congreso aprobó el proyecto de Ley Orgánica de abdicación de Juan Carlos I con 299 votos a favor, 19 en contra y 23 abstenciones. El PSOE, a excepción de dos diputados: Odón Elorza por abstención y Guillem García por ausencia, votó a favor traicionando a sus bases que el día 2 de junio salieron a las plazas a exigir un referéndum por la República.

En este contexto surge la iniciativa ciudadana ‘Referéndum Real Ya’ , plataforma que engloba a diversos colectivos y movimientos sociales de toda España con el objetivo de que sean los ciudadanos quienes decidan haciendo uso efectivo de sus derechos civiles. Desde el día 14 al 19 de este mes, 80.969 personas han votado en esta consulta popular sobre la elección de la jefatura y el modelo organizativo del Estado español. Para ello, se habilitaron mesas electorales en distintos puntos de España así como la opción de votar de manera virtual. Se preguntaban dos cuestiones: ¿Está usted de acuerdo con que la jefatura del Estado español sea elegida por sufragio universal? y ¿Está usted de acuerdo en que se abra un proceso constituyente para que la ciudadanía decida sobre el modelo organizativo del Estado español? Los resultados de esta consulta recogidos en su página web señalan que el 95, 80% ha votado sí a la primera pregunta y el 98,11% sí a la segunda.

Sin embargo, desde el gobierno no se tomó en cuenta la opinión de la ciudadanía española proclamando el 19 de junio rey de España al hasta ahora Príncipe Felipe. Muchos se preguntan cómo es posible la coronación sin haber sido elegido por la gente. Para aquellos que creen en una democracia radical, este acto no tiene validez pues creen firmemente que la democracia es el derecho a decidirlo todo. Ese día, 7 personas que participaban en una manifestación pacífica a favor de la República fueron detenidas. Deme Salas, miembro de Referéndum Real Ya y de la Asamblea general del 15M, comenta al respecto: “ Muchos ya sabíamos que siendo mayoría en el congreso partidos como el PP y el PSOE, que apoyan a las estructuras económicas y de poder establecidas, iban a seguir adelante con los pasos para la sucesión del anterior monarca y que no iban a tener en cuenta la voluntad popular como no la están teniendo para efectuar cambios en la constitución, cambios en leyes y en servicios básicos en detrimento del bien común. Ya sabemos que los partidos tradicionales obedecen al poder financiero”.

Nos encontramos en momentos difíciles y de grandes injusticias donde no se puede entender la imposición de la monarquía a personas a quienes se les han impuestos recortes sociales en la vivienda, la sanidad y la educación

En el discurso, el nuevo rey pronunció estas palabras: “Desde hoy encarno una monarquía renovada para un tiempo nuevo”. No obstante y desde la óptica de la sociedad civil, el marco político, económico y social por los que atraviesa España necesita urgentemente otras iniciativas que poco o nada tiene que ver con un nuevo rey. España tiene una tasa de paro de 6 millones, los que tienen trabajo lo ejercen en condiciones precarias, jóvenes obligados a migrar para conseguir un futuro que se les ha sido negado, malnutrición infantil, desahucios, desmantelamiento de servicios públicos. Nos encontramos en momentos difíciles y de grandes injusticias donde no se puede entender la imposición de la monarquía a personas a quienes se les han impuestos recortes sociales en la vivienda, la sanidad y la educación. Como decía un tweet: “La familia ‘real’ de este país es la que sufre los recortes de sanidad y educación, la precariedad y el paro”.

Es iluso pensar que si se implantara la república, automáticamente supondría el restablecimiento de los derechos que han sido arrebatados en los últimos años. Quienes hemos vivido en una república, como en el Perú, sabemos que república no es sinónimo de garantía de derechos, sino recordemos Bagua. Quienes apoyan la república como modelo de Estado saben que ésta tiene que ir, a su vez, de la mano del cumplimiento y respeto de estos derechos si es que se quiere cambiar el sistema político actual.

Andrés Robles, peruano, vicepresidente de la FEDAP (Federación de Asociaciones de Peruanos en España) opina sobre este suceso: “ La monarquía en España es el símbolo del poder político, la muestra palpable de una sociedad dividida en clases, una sociedad en la que se han ido fortaleciendo privilegios para unos pocos y perjuicios, y grandes, para la mayorías de ciudadanos. La monarquía no encaja, ni de lejos, en las soluciones para un país en una crisis profunda como la española”.

A todo ello hay que sumar el desprestigio de la Casa Real por el caso Nóos donde Iñaqui Urdangarin y su esposa la Infanta Cristina de Borbón han sido imputados por supuesta corrupción, sin olvidar la caza de elefantes en África por parte del que fuera rey, Juan Carlos I.

En 2015 habrán elecciones, y tras los resultados en la Eurocámaradonde el PP y PSOE, quienes conforman ese bipartidismo, han salido perjudicados habrá que estar atentos de cómo se van desarrollando las estrategias y acciones ya no sólo de fuerzas políticas como Podemos, sino de movimientos sociales, colectivos y diversas organizaciones que llevan trabajando desde hace mucho por recuperar los derechos de todos los ciudadanos y crear un modelo político y económico que esté al servicio de la ciudadanía y no de los poderes fácticos. A pesar de todas las dificultades que la población enfrenta por las políticas de austeridad,este panorama ha servido para la organización, solidaridad, trabajo en común, apoyo mutuo y fortalecimiento de una ciudadanía que no está dispuesta a que les sigan robando sus derechos. Estamos en un escenario político cuanto menos interesante y del que hay que ir tomando nota.

Sobre el autor o autora

Julissa Jáuregui
Politóloga especialista en Migraciones.

Deja el primer comentario sobre "Las calles de España piden democracia"

Deje un comentario

Su correo electrónico no será publicado.


*