II. Un Macondo limeño

Escrito por , Revista Ideele N°229. Mayo 2013

Estamos ante un poblado en peligro de desaparecer, unas lagunas medicinales que se están secando, un lugar para avistar objetos voladores no identificados del que están huyendo hasta los extraterrestres.

Todo cambió en Chilca luego de “la invasión termoeléctrica” que se reconoce por el humo que emana de las chimeneas. Pero lo que sobrepasa cualquier realismo mágico es, como ya señalamos, la instalación de la mole en medio de una playa y muy cerca de tres lagunas medicinales alrededor de las que gira la vida del poblado Las Salinas.

Se llaman La Milagrosa, La Mellicera y La Encantada, y sus aguas todavía conservan reminiscencias de su color verdoso. Muchos mitos han sido alimentados por las personas que viajaban desde el interior del país y desde la ciudad de Lima, para curarse de una lista inmensa de enfermedades. Lo que sí está comprobado es que las aguas tienen propiedades curativas debido a su composición química. La Universidad Nacional Agraria realizó un análisis en el que encontró calcio, magnesio, sodio, potasio, nitratos, carbonatos y otros minerales.

La hidróloga Carlota Pereyra ha medido los volúmenes del agua en la laguna La Encantada utilizando el método del análisis de polígonos, que dio como resultado un retroceso del nivel del agua del 40%en los últimos dos años. Antes la laguna tenía una altura de 80 centímetros en su parte más profunda; ahora llega a los 25 centímetros en el mismo lugar.

¿Se están secando las lagunas? Pereyra sostiene: “La empresa ha construido tanques subterráneos de agua. Al hacerlo parece que ha cortado la vena de ingreso de filtraciones de agua marina que alimenta las lagunas y éstas no se están llenando”. La empresa niega esta versión y manifiesta que el agua de las lagunas proviene de las lluvias de los Andes y que es agua dulce. La hidróloga insiste: “Son lagunas salinas con peloides, y las de este tipo se alimentan por filtraciones de agua del mar. La prueba es que las aguas son salitrosas y tienen minerales”.

En este caso, la Autoridad Nacional del Agua no ha estado a la altura de su nombre. Se ha dejado cerrar la puerta en las narices en dos oportunidades, cuando fueron a realizar inspecciones. Chilca es un distrito con veda de instalación de pozos de agua subterránea y la recibe de un solo pozo municipal. La población junta agua en baldes, vive en racionamiento perpetuo, y la ANA le da permiso a la termoeléctrica Kallpa para que extraiga 127.000 m3 anuales para enfriar sus turbinas, y a Fénix Power para que construya tanques subterráneos.

Las lagunas están en la zona de amortiguamiento de los humedales de Puerto Viejo. El Perú ha suscrito al Tratado Internacional de Protección de los Humedales, firmado en el año 1978. Estamos ante ecosistemas frágiles. Según Pereyra, “un humedal en el desierto genera equilibrio. El Ministerio del Ambiente está incurriendo en una falta grave”.

Barro sanador

La laguna La Milagrosa es la más grande, y el espectáculo que allí se ve sorprende al recién llegado. Cuerpos embadurnados en lodo, bañistas que parecen figuras de arcilla de tamaño real caminando por la orilla, máscaras de pasta gris en vez de rostros. A esa extraña práctica se le conoce como “fangoterapia”.

En su mejor época podían verse alrededor de 200 bañistas sumergidos en sus aguas o tendidos al sol. Cuando el turismo medicinal estaba en auge, venían en buses de las provincias y de las zonas populares de Lima. Ahora la afluencia ha bajado considerablemente, igual que el nivel del agua de las lagunas.

Un equipo de la UNIFÉ, a cargo del profesor Américo Albarrán, realizó una serie de entrevistas a los bañistas que revelan que la gente se baña para curarse de enfermedades como la artritis, el reumatismo, los dolores musculares, el estrés y todo tipo de problemas de piel, incluyendo el acné. Pero la mayoría está convencida de que el poder curativo del barro combate más de 140 enfermedades diferentes, y ningún razonamiento científico puede convencerlos de lo contrario.

Es llamativo el caso de la segunda laguna, llamada La Mellicera, porque, según la mitología del lugar, potencia la fertilidad y produce mellizos en serie. “En Chilca tenemos muchos mellizos y gemelos. Yo tenía una tía que, luego de bañarse en la lagua, tuvo mellizos a los 45 años”, nos dice Gloria Camacho. (Dejamos constancia de que en nuestro recorrido encontramos un par.)

Las lagunas están en medio del desierto terroso, al costado de una ancha playa cubierta de neblina. La bruma marina se alza hacia arriba, como si el vapor de agua se levantara del mar. La irradiación solar llega, pero la zona siempre está nublada y la sensación de calor ha disminuido en los últimos años. Pereyra nos explica que esto ocurre porque el agua caliente que las termoeléctricas usan para enfriar sus turbinas regresa al mar y se mezcla con el agua marina fría, produciendo una evaporación. “No tenemos en el Perú estándares sobre la temperatura. Ésta se debería medir constantemente, porque su aumento genera impacto ambiental”, añade.

Los cerros La Bruja, Yaya y Honda rodean el poblado. En la cumbre de este último se ven los vestigios de un observatorio preinca que hoy es un mirador para los avistadores de ovnis. El poblado tiene una sola avenida central asfaltada, la Virrey Toledo, en homenaje al amante de la Perricholi, de quien se dice era visitante asiduo y fanático de los baños en las lagunas. Otros visitantes ilustres que se han echado barro encima han sido los señores Isaac Humala y Elena Tasso. Por eso su hijo prometió en un discurso al pueblo de Chilca que iba a proteger las lagunas. (Desde que es Presidente se ha desentendido del tema.) El Frente de Defensa logró también que la ex congresista Hilaria Supa los apoyara en el año 2007, cuando empezaba la lucha organizada de los pobladores contra la termoeléctrica que se quería instalar en la playa. Hilaria, a pesar de sus problemas artríticos, subió el cerro Honda e hizo una ceremonia de pago a la tierra en el observatorio junto a cincuenta personas. (Desde que es parlamentaria andina se ha desentendido del tema.)

Algunas de las historias no son para escépticos. Muchos bañistas enfermos sostienen que el poder de sanación de las lagunas viene de la energía cósmica que dejan los extraterrestres después de bañarse en ellas. Lo único cierto y comprobable es que no existe una sola farmacia en el lugar, un indicador de que la gente no la necesita. Sobre la laguna La Encantada, que es la más afectada, hay una serie de leyendas. Se dice que en ella vive una ninfa que encanta a los bañistas; o que la laguna es un “ojo del mar”, y que están conectados por medio de un túnel subterráneo por el que los bañistas llegan al mar luego de ser tragados por la laguna.

Milagros Mimbella es una  mujer joven e incansable, desde hace seis años ha dejado medio olvidada su bodeguita de Las Salinas para dedicarse a la defensa de su ecosistema. “Me han tratado de comprar a través de un periodista de Radio Cristal de Cañete, ofreciéndome 500 mil soles. Pero no acepté”, afirma. A su temple, y a sus argumentos racionales y fácticos, se suma esa peculiaridad bien chilcana de incorporar elementos místico-esotéricos en su discurso: “Me habían dicho que las lagunas tenían vida. Una noche me fui a limpiar La Milagrosa y lloré pidiendo por ella. Las aguas comenzaron a moverse alrededor de mí”, sostiene.

¿Es un pájaro?, ¿es un avión?

Los chilcanos consideran como centros energéticos y de vibraciones magnéticas al Cerro Honda, la playa San Pedro y a Las Salinas. Se dice que desde las épocas preinca e inca llegaban al lugar sacerdotes andinos para realizar ceremonias de curación. Nos cuentan que en el cerro de la playa Yaya hay unas cuevas cubiertas de estalactitas que dan al mar. Allí viven los elementales, una especie de duendecillos que pesan toneladas y que protegen las zonas naturales. Estos seres deben estar mortificados porque cada vez son menos los veraneantes que se sumergen en el mar de Yaya, y cuando lo hacen salen cubiertos de aceite.

“Hace 20 días mi hermano vio unas luces. Una nave aterrizó en el cerro Las Brujas. Se asustó, corrió y se metió en una casa. Tenía miedo de que se lo vayan a llevar”, cuenta Adriana Torres, comunera de Chilca. Este tipo de historias son frecuentes entre los pobladores del distrito. Muchos aseguran haber visto ovnis volando sobre el cerro Honda y en la playa. La Municipalidad Distrital de Chilca también se encarga de alimentar las creencias. Marquetea el lugar, subiendo en You Tube videos de objetos voladores surcando el cielo chilcano, filmados por algún funcionario municipal. Han llegado a difundir, como versión oficial, que la laguna La Encantada era la favorita de los extraterrestres y que éstos se bañaban en ella. Es más: dicha institución recomendaba a los turistas bañarse siempre en compañía para evitar “secuestros”.

Se dice que en el fondo del mar de la playa San Pedro hay una base espacial extraterrestre. La señora Gloria Camacho, antigua pobladora de la zona, sostiene que en Las Salinas hay tres puertas tridimensionales por las que se pasa a otra dimensión. Éstas se encuentran en el cerro Lapa Lapa, en el cerro La Virgen y en la playa. En el año 1995, los Rahma de Sixto Paz organizaron un Encuentro Mundial de Contactos Extraterrestres en Chilca.

Los avistadores de ovnis solían acampar en el desierto y entonar mantras mientras meditaban. Previamente a las vigilias, los extraterrestres se comunicaban con las personas llamadas “antenas”, que son las que reciben el mensaje y a las que les revela el día, la hora y el lugar en el que aparecerán. Primero mandaban un flash de luz para señalarles el lugar exacto, que debía ser respondido por otra señal de luz. Solo entonces aparecían detrás de los cerros. Según cuentan estos creyentes, algunos objetos voladores tienen cinco metros de diámetro, un núcleo de color oscuro y están envueltos por luces violáceas o de colores. Las naves pequeñas se llaman venusianas, y las más grandes, nodrizas. (El silencio es muy importante para lograr la conexión con los “Hermanos Mayores”. Si, como se prevé, el ruido que emitirá la planta de Fénix Power una vez que entre en funcionamiento llegará a los 80 decibeles, entonces es seguro que la contaminación sonora terminará de ahuyentar a los ufólogos que todavía merodean por la zona.)
La hidróloga Pereyra explica que la niebla permanente que ahora envuelve el cielo chilcano, producto del impacto ambiental causado por la industrialización de la zona, ha terminado de alejar al turismo de avistamiento. El otrora cielo nocturno limpio y despejado ha sido sustituido por uno cerrado y nuboso en el que se hace difícil distinguir hasta las estrellas. “Un grupo de trescientos ufólogos liderados por el señor Anthony Choy debió retirarse de la zona porque no veía nada”, sostiene.

El 24 de enero de este año, a las 10:30 de la noche, algunas personas manifiestan que vieron un ovni sobrevolando el área de la planta termoeléctrica de Fénix Power. Quienes creen en ellos sostienen que los “Hermanos” han lanzado una advertencia referida al cuidado que se debe tener en esa zona, y una amenaza a los que no cumplan con ello.

Si existen los ET, deben de estar más sorprendidos que nunca con las locuras de los humanos. “¿Existirá en el Universo otra especie con semejante poder destructivo?”, se estarán preguntando.

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