Crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra de Hamás y de Israelcontra civiles desarmados

Escrito por Revista Ideele N°311

El 7 de octubre de 2023 quedará marcado como una fecha fatídica y sombría en los anales de la historia del Oriente Medio y de Israel. Ese día, el grupo islamista palestino Hamás [en árabe “fervor”, acrónimo de Movimiento de resistencia islámica, creado en 1987, que controla políticamente la Franja de Gaza desde 2007] lanzó una vasta incursión terrorista con camionetas y motocicletas. Los militantes armados entraron 25 km al interior del territorio israelí y atacaron cerca de 30 lugares, como bases militares, estaciones de policía y aldeas. Los atacantes asesinaron con armas de fuego 1,200 israelíes —1,100 han sido identificados— y capturaron 240 rehenes (BFMTV, 10 de noviembre de 2023[1]). Nunca se registraron tantos muertos civiles israelíes desde la emergencia del Estado de Israel en 1948, año que marcó también la expulsión de 700 mil palestinos a Egipto y a Jordania, periodo nefasto que los palestinos llaman la Nakba o Destrucción.

Ante la barbarie de los ataques terroristas de Hamás el gobierno israelí optó por una posición de condena no exenta de cólera, furor y de odio contra los perpetradores; lo cual es, evidentemente, comprensible. No obstante, está reacción humana ordinaria ante el horror de la violencia extrema se acompañó rápidamente de una retórica deshumanizante y brutal de una rara violencia contra los palestinos en general. En efecto, el 9 de octubre, el ministro de Defensa Yoav Gallant declaró que se ha impuesto una “guerra total y un bloqueo de Gaza. No hay electricidad, no hay alimentos, no hay agua, no hay carburante. Todo está cerrado. Combatimos animales humanos y actuamos en consecuencia, hasta la destrucción total de los miembros de Hamás” [mis itálicas] (Al-Jazeera, 9 de octubre[2]). Declaraciones que nos dejan estupefactos. Omar Shakir, director de Human Rights Watch en Israel y Palestina, ha calificado esas afirmaciones de “repugnantes” y ha publicado un post indicando que son una “invitación a perpetrar crímenes de guerra” (CNN 9 de octubre de 2023[3]). El 15 de octubre Gallant repitió sus injurias: “Bestias salvajes han asesinado nuestros soldados, nuestros niños, nuestros ciudadanos. Los combatientes de Tsahal… eliminarán Hamás” (i24, 15 de octubre).

El ministro de Defensa Yoav Gallant (Times of Israel, 12 de octubre)

A fines de octubre, la ofensiva del ejército israelí contra la Franja de Gaza [2,3 millones], para “erradicar a Hamás” según los dirigentes israelíes del gabinete de guerra dirigido por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha causado la muerte de más de 8,600 palestinos (más de 3,400 niños). En Cisjordania, 120 palestinos han sido asesinados por soldados o colonos israelíes y más de 600 han tenido que abandonar sus tierras, desalojados por los colonos supremacistas judíos (France 24, 30 de octubre de 2023[4]). Los bombardeos han destruido el 50% de los edificios de la Franja de Gaza, incluyendo hospitales y lugares de culto religioso (CNN, 24 de octubre de 2023[5]).

Mapa 1: Evolución territorial de Israel y Palestina (Newtral)

Precisemos que la Franja de Gaza tiene 41 km de largo y de 6 a 12 km de ancho, cerca de 360 km2. La población es estimada a 2,23 millones de personas (1,7 millones de refugiados). Cisjordania, el segundo territorio palestino, tiene 5,860 km2, está habitada por 2,8 millones de palestinos y por más de 710,000 israelíes (230,000 en Jerusalén este y 480,000 en el resto del territorio ocupado por Israel). Israel tiene 22,145 km2 y una población de 9,1 millones de personas (73% son judíos, 21% son árabes y 534,000 miembros de las otras minorías (cristianos, drusos) (Wikipedia).

Los llamados al cese del fuego para detener las masacres de civiles palestinos y empezar un proceso de negociación política entre los contendientes no son escuchados por los dirigentes israelíes. Parecen estar decididos a destruir el enclave palestino de Gaza y a la mayoría de sus habitantes. La comunidad internacional ha tratado y sigue tratando de hacer entrar en razón a los dirigentes de Israel, y denuncian que Hamás ha perpetrado crímenes contra la humanidad, y que Israel responde con otros crímenes contra la humanidad — los bombardeos de civiles —, y con crímenes de guerra — al no permitir que la ayuda internacional humanitaria entre a Gaza a partir de la frontera con Egipto. Pero los dirigentes israelíes rechazan estas denuncias y han llegado al extremo de pedir la renuncia del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Este nuevo conflicto entre los palestinos radicalizados de Hamás— que recibe ayuda militar y financiera de Qatar, de Turquía y de Irán — e Israel, es el más significativo desde que la nueva entidad israelí recibió el reconocimiento internacional en 1948. Desde entonces “el problema palestino” no ha sido resuelto, la propuesta de crear dos Estados ha fracasado, y las luchas se han radicalizado en forma muy violenta, tanto por parte de los palestinos adherentes de Hamás, como de parte de los israelíes adherentes a los partidos de derecha y de extrema derecha. El primer ministro Benjamin Netanyahu, del partido conservador Likud, está en el poder desde hace quince años (1996-1999, 2009-2021, y desde diciembre de 2022 hasta el presente). Desde enero de 2023, el gobierno de Netanyahu enfrentaba una ola de protestas masivas de la sociedad civil israelí contra su proyecto de reforma del sistema judicial que limitaba el poder de la Corte Suprema, única instancia independiente del país.

La guerra actual es muy compleja, sin embargo, voy a tratar de explicitar algunos puntos de historia y de análisis desde la antropología de la violencia para comprender mejor la nueva coyuntura regional que tiene efectos a nivel mundial, y cuyas consecuencias durarán varias decenas de años.

El “problema palestino” ha sido invisibilizado: algunos hechos significativos

El ataque terrorista de Hamás ha provocado una contraofensiva militar israelí extremadamente brutal y desproporcionada contra los civiles palestinos, pero ello no es fortuito; sino más bien el resultado de decenas de años de inacción política regional e internacional durante los cuales se ha pretendido olvidar e invisibilizar el “problema palestino”.

• Recordemos en primer lugar que el movimiento político sionista [Sion es una de las colinas de Jerusalén], fue fundado en Suiza en 1897 por el periodista Theodor Herzl. Los sionistas consideraban que los judíos no podían integrarse a las naciones europeas que los marginaban y los discriminaban llegando a extremos de violencias contra ellos. Por ello era indispensable crear un Estado de mayoría judía para poder asegurar su protección en lo que consideraban era los “territorios originales del pueblo judío” — entre el río Jordán y el Mediterráneo —, de donde fueron expulsados por el Imperio Romano dos mil años atrás.  

Desde inicios del siglo XX, los sionistas empezaron a negociar con las autoridades del Imperio Otomano y luego con las autoridades británicas la inmigración de judíos a Palestina. En 1917 se firmó el Acuerdo Balfour, que estipulaba el apoyo del Reino Unido a la creación de un Estado judío en Palestina. La llegada de judíos que escapaban los ataques en Ucrania y Rusia provoco las primeras tensiones con la población árabe, que también había recibido el apoyo formal de creación de un Estado palestino (France 24, 18 de octubre de 2023[6]).

• En 1918 el Reino Unido recibió un mandato de la Liga de naciones [luego la ONU] para administrar Palestina entre 1922 y 1948. En 1922, la gran mayoría de los 757,182 habitantes eran árabes; 83,694 eran judíos inmigrantes askenazíes (11%), y había otros grupos minoritarios (drusos, sirios, egipcios) (Wikipedia).

• En 1939, el Reino Unido trató de prohibir las inmigraciones, que continuaron en forma ilegal. Desde 1940, los grupos armados sionistas (Haganá, Palmach, Irgun) llevaron a cabo varios atentados contra los británicos que no los ayudaban a instalar judíos en el territorio aun cuando se trataba de sobrevivientes del régimen nazi. En 1946 los sionistas atacaron el cuartel general de la administración británica, situada en el Hotel Rey David, matando a 92 británicos. Los atentados terroristas fueron numerosos durante el mandato británico, y como no fueron capaces de controlar la situación y solicitaron a la ONU que resuelva el “problema palestino”. En 1947 la ONU propuso una partición del territorio en dos Estados, uno judío y otro árabe (Resolución 181). Jerusalén quedó bajo mandato internacional (Wikipedia, France 24, 18 de abril de 2018[7]). [Ver el Anexo: Algunos hechos de historia política en Israel y Palestina].  

• El 14 de mayo de 1948, el dirigente sionista David Ben Gurión proclamó la creación del Estado de Israel. Fue una creación estatal que utilizó métodos coloniales de ocupación de territorios habitados por otro pueblo con la justificación moral de la urgencia de crear un “Estado para los judíos” de Europa que habían sido decimados por el régimen alemán nazi. La mayoría de Estados aceptó esta decisión de los sionistas europeos como medio de “reparación” moral a los miles de judíos perseguidos y masacrados en Europa. No obstante, la creación de Israel no implicó la desaparición del sionismo como ideología política de defensa del Estado de Israel, en particular contra los Estados árabes que rechazaban su emergencia. Dicho esto, el sionismo no es homogéneo, existen varias corrientes que van desde la visión progresista, de izquierda hasta las visiones ultra nacionalistas y xenófobas. Además, el sionismo no es defendido por todos los judíos, hay muchos judíos de Israel y del resto del mundo que se oponen al sionismo (de derecha) que niega los derechos de los palestinos.  

Desplazamiento forzado de los Palestinos a partir de 1948 (Sana, 2 de noviembre de 2023)

• Después de 1948 empezaron los conflictos armados en la región. En efecto, la partición propuesta por la ONU fue rechazada por los palestinos y por los países árabes vecinos. Los militares de Irak, Jordania, Egipto y Siria invadieron el recién creado “Israel”. Pero la contienda militar fue ganada por las tropas israelíes y los territorios palestinos fueron invadidos. Jordania impuso su control en Jerusalén este y en Cisjordania; Egipto se atribuyó la Franja de Gaza y los enfrentamientos se terminaron con los armisticios de Rodas (Grecia) en 1949.  Luego hubo varios episodios de guerras. En junio de 1967, Israel lanzó su Guerra de Seis Días para extender su “territorio” y logró ocupar la península del Sinaí, Cisjordania, Jerusalén este y los Altos del Golán (Siria). Además, también tomó el control de Gaza. En 1973, tuvo lugar la guerra de Yom Kipur que enfrentó a Israel con Egipto y Siria. El Sinaí fue recuperado por Egipto; luego, en 1979 Israel y Egipto firmaron la paz y otro acuerdo tuvo lugar con Jordania en 1994 [Ver el Anexo].

• En 1993 tuvo lugar el Acuerdo de Oslo, bajo los auspicios del expresidente Bill Clinton. En la Casa Blanca, el entonces primer ministro israelí Yitzhak Rabin [asesinado por un israelí extremista en 1995] y el finado Yasser Arafat, líder histórico de la Organización de Liberación de Palestina [OLP] fundada en 1964, se dieron la mano para sellar la firma de declaración conjunta de principios que debían conducir a la creación de un Estado palestino. Arafat nació en El Cairo en 1929, en el seno de una familia originaria de Gaza, y murió en 2004 en un hospital de Francia. Había fundado el partido nacionalista palestino Fatah, el más importante de la OLP [en oposición al partido islamista Hamás que emerge en 1987].

Acuerdos de Oslo. Casa Blanca, Rabin, Clinton y Arafat

En ese contexto se creó la Autoridad Nacional Palestina (ANP), un gobierno autónomo y provisional para administrar los territorios de Gaza y Cisjordania de los cuales Israel aceptó retirarse. Yasser Arafat fue el primer presidente elegido por los diversos partidos palestinos. En 1994 Arafat, Shimon Peres e Yitzhak Rabin recibieron el Premio Nobel de la Paz. No obstante, Israel no respetó los Acuerdos de Oslo y ha continuado a construir asentamientos de colonización en los territorios ocupados de Cisjordania hasta la actualidad [ver el Mapa 2]. Desde fines de los años 1990, las negociaciones de paz se suspendieron. La violencia armada y los discursos de odio han ido en aumento en ambas partes. El 4 de noviembre de 1995, al final de una manifestación por la paz en apoyo a los Acuerdos de Oslo, Yitzhak Rabin fue asesinado por un terrorista ultra nacionalista, Yigal Amir, que purga cadena perpetua por su crimen. Por su parte, los militantes de Hamás se presentan como una “armada de liberación” y los colonos que invaden Cisjordania, con armas, se muestran como los “defensores del Gran Israel”.

• En 2005 Israel abandonó Gaza, pero impuso un bloqueo que, desde ese entonces, restringe la circulación libre de personas, de bienes y de servicios. Los palestinos de Gaza viven en “zona controlada” por los israelíes desde hace 18 años, dependen totalmente de Israel para obtener trabajos y sobreviven gracias a la ayuda internacional, en particular de la Unión Europea. Ese contexto de asfixia cotidiana ha radicalizado a muchos palestinos que han adherido al grupo islamista Hamás, partidario de la “desaparición del Estado de Israel”. Hamás cuenta con el apoyo de Irán, gran enemigo de Israel, que también financia al grupo islamista chiita Hezbollah; creado en el Líbano en 1982 para luchar contra Israel que, en ese entonces, había invadido el sur del Líbano. El Hezbollah ha recomenzado sus ataques a Israel desde el 7 de octubre. Este segundo frente de guerra podría cobrar más importancia.

• En 2007 Hamás ganó las elecciones en Gaza, marginando a la Autoridad Nacional de Palestina y a su presidente Majmud Abbas, líder del partido Fatah. Precisemos que Hamás fue creado en 1987 y tuvo dos lideres religiosos importantes, Ahmed Yasin y su sucesor Abdel Aziz Rantisi, ambos asesinados en ataques selectivos por los militares israelíes. Diversos analistas afirman que Israel apoyó la emergencia de este movimiento islamista para debilitar a la hegemónica OLP de Yasser Arafat. Al inicio, Hamás reivindicaba un Estado palestino que comprendería Israel, Gaza y Cisjordania; pero desde 2017 reclama un Estado palestino en las fronteras de 1967 con Jerusalén como capital; enfatiza además el carácter nacionalista del movimiento, por encima del religioso, no reconoce Israel y reivindica la lucha armada. Ha sido declarada organización terrorista por la Unión Europea, Estados Unidos y otros países del Norte y del Sur. Reciben financiamiento de Qatar, Irán y Turquía (Wikipedia, Hamas[8]).

• Desde 1996, la sociedad israelí optó en forma mayoritaria por las políticas de derecha del partido de derecha Likud [La consolidación], que rechaza el acercamiento con la Autoridad palestina, que apoya la colonización de Cisjordania, [que llaman con sus apelativos bíblicos: Judea y Samaria] y que se opone al desmantelamiento de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos. Esos sectores que representan entre 20-30% de los votos del parlamento de 120 curules, eligieron el gobierno actual del primer ministro Benjamin Netanyahu [1996-1999, 2006-presente], que enfrenta graves acusaciones de corrupción, soborno, fraude y abuso de confianza desde enero de 2020 (CNN, 28 de enero de 2020).

• Además, desde inicios de 2023, las reformas antidemocráticas que el primer ministro Netanyahu trataba de imponer — el control del sistema de justicia — habían provocado una ola de protestas pacíficas y masivas del sector de la sociedad israelí que defiende la democracia y el estado de derecho. Es en ese contexto de crisis política global de Israel y de penuria extrema de los palestinos que los ataques de Hamás han tenido lugar. La organización militar de los ataques ha sido muy precisa, sin que los servicios de inteligencia israelíes, reputados de gran eficacidad, se hayan percatado. Ello ha provocado una ola de indignación pues se ha hecho evidente que las fuerzas armadas no han sido capaces de proteger a la población israelí.

• Algunos analistas consideran que los ataques terroristas de Hamás tenían como objetivo principal la interrupción del proceso de “normalización” entre Israel y Arabia Saudita, el país árabe más rico del Oriente Medio, que se ha mostrado indolente e insensible ante la situación catastrófica de los palestinos. En efecto, este proceso había comenzado bajo la influencia del nefasto presidente Donald Trump en 2020; en el marco del llamado “Acuerdo Abraham” Marruecos, Bahréin y los Emiratos árabes habían establecido relaciones con Israel, y Arabia Saudita debía hacerlo en octubre de 2023; pero luego del ataque del 7 de octubre los sauditas han declarado la suspensión de las negociaciones de “normalización” con Israel.

Como otros grupos terroristas, los dirigentes de Hamás han buscado crear el terror de la sociedad israelí perpetrando actos de extrema violencia y de barbarie inhumana que quedarán inscritos en la historia nacional para siempre. El objetivo paralelo ha podido ser, en efecto, romper definitivamente con la indolencia de los países árabes que pretenden seguir negando la persistencia de un “problema palestino”, en un contexto marcado por la extrema violencia de la respuesta militar israelí, que está causando miles de muertes y la destrucción completa de Gaza. Hasta ahora, Hamás ha logrado esos dos objetivos. Los israelíes están en estado de desolación, la mayoría apoya la brutalidad del ejército, pero un sector pacifista y progresista denuncia una respuesta militar desproporcionada, exige un alto al fuego en Gaza y denuncia la política del primer ministro Netanyahu (France 24, 31 de octubre de 2023[9]).

Soldados ayudan a recoger los cadáveres de los civiles asesinados por Hamás en el Kibbutz Kfar Aza.
10 de octubre de 2023 (©Ilan Rosenberg, Reuters)

Las reacciones en la ONU y a nivel mundial

Después del 7 de octubre ningún país árabe, ni occidental, ni del Norte ni del Sur, puede seguir hablando de “normalización” entre los palestinos y los israelíes. Es evidente que una vez que la guerra se termine se deberá crear un espacio de negociación política para obtener un Estado palestino que deberá ser respetado por Israel.

• Desde la primera semana de la guerra, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha pedido un alto al fuego para aliviar el “épico sufrimiento humano” en Gaza e Israel. También ha exigido la liberación sin condiciones de los rehenes y la apertura de pasajes que permitan la entrada de ayuda humanitaria a Gaza. No obstante, está posición de defensa del derecho humanitario ha sido mal recibida por Israel, como veremos pronto.

La visita a Israel del presidente Joe Biden, el 18 de octubre, parece haber pesado en la decisión israelí de permitir la entrada del apoyo humanitario a partir de Ráfah, en Egipto. Algunos rehenes han sido liberados, pero como Israel rechaza la negociación con Hamás para liberar a todos los prisioneros palestinos a cambio de la liberación de los rehenes la situación está estancada.

Un padre y sus dos hijas sobrevivientes de un bombardeo en la Franja de Gaza.
12 de octubre de 2023 (©Said Khatib, AFP)

• El Consejo de seguridad de la ONU se ha reunido varias veces sin poder alcanzar una declaración común. Con esta nueva guerra, la ONU está demostrando que no tiene la capacidad de solucionar las beligerancias en un mundo demasiado complejo, donde las referencias jurídicas y morales de los conflictos bélicos están desapareciendo ineluctablemente. No obstante, las declaraciones de los altos funcionarios de la ONU tienen un valor moral significativo.

El responsable de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, declaró que “una catástrofe sin precedentes se está desarrollando ante nuestros ojos”. “Gaza está siendo estrangulada y el mundo parece haber perdido su humanidad. Cada hora recibimos más y más llamadas desesperadas pidiendo ayuda de personas de toda la Franja de Gaza. Miles de civiles han sido asesinados en los últimos 12 días, incluidos mujeres y niños.” (Noticias ONU, 18 de octubre de 2023[10]). Por su parte, Filippo Grandi, Alto Comisionado de los Refugiados (UNHCR) expresó ante el Consejo de Seguridad que “no habrá paz en el mundo sin una justa solución al conflicto entre Israel y Palestina, incluyendo el fin de la ocupación israelí.” (ONU, 1 de noviembre de 2023[11]).

• Una Asamblea General tuvo lugar en la ONU el 27 de octubre, Antonio Guterres condenó duramente el sangriento ataque de Hamás contra Israel, y precisó que éste “no surge de la nada”, que los palestinos sufren desde hace décadas la ocupación israelí, y que Israel transgrede el derecho internacional humanitario. Justas palabras.

Ante estas declaraciones, el embajador de Israel en la ONU, Gilad Erdan, tuvo una reacción excesiva: demandó la dimisión del secretario general y anunció que Israel negará visas a los funcionarios de la ONU. Erdan declaró además que la ONU “no tiene una pizca de legitimidad o relevancia”, denunciando su presunta parcialidad propalestina.

Las declaraciones de Guterres provocaron también reproches recíprocos entre los países del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido), que se acusaban de “falta de empatía” [ con los habitantes de Gaza] y de “proporcionalidad” [en la respuesta militar israelí]. Las dos propuestas de resoluciones de este Consejo fueron bloqueadas: Estados Unidos pidió “pausas en el fuego” [no el alto al fuego], el reconocimiento del derecho de Israel a la autodefensa, y que se dejara de armar al grupo extremista Hamás. China y Rusia opusieron su veto y pidieron: un cese del fuego y el retiro del llamado israelí a los civiles de abandonar el norte de Gaza [desplazamiento forzado]; Estados Unidos y Reino Unido bloquearon la propuesta (Deutsche Welle, DW, 27 de octubre de 2023[12]).

Además, en la Asamblea general del 27 de octubre, 22 países árabes presentaron a la ONU una proposición a un alto al fuego en Gaza. La Asamblea general aprobó la Resolución no vinculante para pedir “el cese de hostilidades” y una “tregua inmediata, sostenible y duradera” en Gaza con 120 votos a favor [incluido el voto del Perú], 14 votos en contra y 45 abstenciones.

Votación por el alto al fuego en Gaza, Asamblea general de la ONU del 27 de octubre de 2023 (ONU)

Ante esta resolución, el embajador de Israel en la ONU, Gilad Erdan, escribió en su cuenta X: “rechazo rotundamente el despreciable llamado de la ONU a un alto al fuego. Israel tiene la intención de actuar para eliminar a Hamás como el mundo actuó contra los nazis y el ISIS (Estado Islámico)”. Y añadió: “hoy es un día oscuro para la ONU y para el género humano” porque la “mayoría de la comunidad internacional ha mostrado que prefiere defender a los nazis terroristas de Hamás antes que al Estado de Israel que cumple las leyes para defender a los civiles. Hoy es un día que pasara a la infamia.” Esta posición oficial de Israel refleja el extremismo de la política sanguinario adoptada por el primer ministro, por el partido Likud y por todos los miembros del gabinete de guerra. El discurso de Erdan retoma la amalgama populista y falsa entre los judíos/israelíes y los terroristas/nazis (DW, 27 de octubre de 2023).

Esta visión absurda ha sido explicitada nuevamente el 30 de octubre, cuando Erdan y su delegación permanente se pusieron ‘estrellas de David amarillas’ ante el Consejo de seguridad de la ONU para reclamar una condena explícita a los ataques de Hamás. Se trata de las insignias que los nazis obligaron a usar a los judíos de Alemania y de los países que conquistaron para humillarlos y “visibilizarlos”. Erdan declaró: “desde ahora, mi equipo y yo llevaremos estrellas amarillas. Lo haremos hasta que condenen las atrocidades de Hamás y pidan la inmediata liberación de rehenes”, haciendo clara alusión a la Shoah [destrucción de los judíos de Europa], estableciendo una equivalencia entre los judíos europeos perseguidos por los nazis y los israelíes. El director del Museo de la Shoah [Yad Vashem] de Tel Aviv, Dani Dayan, ha criticado esta decisión de Erdan, precisando que la estrella de David “deshonra” a las víctimas de la persecución nazi, que fue un símbolo de desesperanza, en cambio Israel es un país independiente: “nos ponemos una bandera blanca y azul en la solapa, no un parche amarillo” (Europaress.es, 31 de octubre).

• Estados Unidos y varios países occidentales (Reino Unido, Alemania, Italia…) han reaccionado aportando su apoyo vehemente a Israel en su “guerra contra el terrorismo islámico”. Otros países, como Francia y los Países Bajos, han aportado su sostén a Israel y a la Autoridad palestina; reconociendo que Palestina tiene derecho a tener un Estado soberano.

El 18 de octubre, varias decenas de judíos norteamericanos laicos entraron pacíficamente a manifestar al Capitolio de Washington exigiendo “el cese del fuego, el alto al genocidio, repitiendo el slogan “no en mi nombre”, es decir, que no se perpetre un genocidio en nombre de los “judíos” de Estados Unidos[13].

Manifestación de judíos norteamericanos en el Capitolio, 18 de octubre (Newsweek)

Hay que destacar también que el senador norteamericano Bernie Sanders (Partido demócrata) ha tomado una posición de apoyo decidido a la causa palestina y ha solicitado la intervención del Congreso para poner fin a este desastre humanitario en Gaza (Senator Bernie Sanders, 1ro de noviembre de 2023[14]).

Las sociedades del mundo entero están aportando su apoyo masivo a la causa palestina, tanto en Europa, como en Estados Unidos, en todos los países árabes, en Turquía y en Irán. Las manifestaciones espontaneas y pacíficas tienen lugar con frecuencia, lo cual es positivo para el futuro cercano de Palestina, que no podrá ser “olvidada” nuevamente.

• En Estados Unidos y en Europa la presencia de comunidades religiosas judías y musulmanas representa un peligro latente de atentados terroristas mortíferos. Recordemos en efecto que, desde el 11 de septiembre de 2001, los grupos islamistas Al-Qaeda y Estado Islámico lanzaron una ola de atentados en Europa; en particular en Francia, donde las células islamistas siguen en actividad.

Francia es el país europeo que ha sufrido más atentados islamistas, sobre todo después de la creación del Estado Islámico en 2014. Según el ministerio del Interior, desde 2014, los atentados han causado la muerte de 264 personas y provocado cerca de 1,200 heridos. 65 atentados han sido bloqueados. La nueva guerra en Gaza tiene repercusiones en Francia, no solo han aumentado los actos “antisemitas” sino que ha habido un nuevo asesinato. El 13 de octubre, Dominique Bernard, profesor de historia, ha sido asesinado en la pequeña ciudad de Arras por un joven musulmán de Chechenia en “venganza” por la “posición de apoyo de Francia a Israel”, otras tres personas resultaron heridas. El atacante es de nacionalidad rusa, nació en 2003 y llegó a Francia con su familia en 2008. Ha sido capturado y confesó que era parte de una célula de cinco islamistas afiliados al Estado Islámico. Es el segundo profesor que es asesinado por “lobos solitarios”, Samuel Patty fue decapitado el 16 de octubre de 2020. Por ello, el gobierno francés ha decretado el “estado de urgencia por atentados” en todo el país y los militares de la Operación Centinela han sido desplegados en muchos colegios, aeropuertos, estaciones de tren y otros lugares públicos.

Desde la antropología: la violencia es “la negación de la humanidad del Otro que se extermina”

La violencia extrema, que causa muertes y destrucciones masivas, son una constante de la historia humana, sin embargo, sigue siendo poco analizada. La antropóloga Françoise Héritier, ha definido la violencia como la “negación de la humanidad del Otro que se extermina” (De la violence, 1996). Y es una desgracia que esta nueva guerra en Israel/Palestina reitere este paradigma humano.

Ambos contendientes, Hamás e Israel están negando la humanidad de los “enemigos”, sin tener cuenta de la condición de civiles desarmados, y por lo tanto están perpetrando crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Desde el inicio, la respuesta israelí ha sido brutal contra los civiles palestinos. Como noté anteriormente, el ministro de Defensa Yoav Gallant no solo anunció el bloqueo total y el corte de agua, alimentos, electricidad y carburante, sino que afirmó: “combatimos animales humanos y actuamos en consecuencia”. Negar la humanidad del Otro que se extermina marca en efecto el inicio de la barbarie y de las atrocidades que vendrán… Lamentable.

Los crímenes contra la humanidad están siendo denunciados por varios Estados del Norte y del Sur, y también por organizaciones de defensa de derechos humanos, Human Rights Watch, Amnesty International y la Corte Penal Internacional (CPI).

Sari Bashi, funcionaria de Human Rights Watch, ha declarado que Israel agrava en forma deliberada el sufrimiento de civiles de Gaza rechazando el restablecimiento del agua y de la electricidad, y bloqueando la entrada de carburante y ayuda humanitaria. Se trata de crímenes de guerra, del mismo modo que el castigo colectivo impuesto a los civiles por las acciones de los grupos armados. Del mismo modo, los ataques de los combatientes de Hamás en el sur de Israel han perpetrado atrocidades que son también crímenes de guerra. No obstante, esas atrocidades no justifican los crímenes perpetrados contra los civiles palestinos. (HRW, 23 octubre de 2023[15]).

Asimismo, la secretaria general de Amnesty International, Agnès Callamard, ha declarado que “desde hace 16 años el bloqueo ilegal impuesto por Israel a hecho de Gaza la prisión a cielo abierto más grande del mundo. La comunidad internacional debe reaccionar sin esperar para evitar que se vuelva un cementerio gigante.” (AI, 20 de octubre de 2023[16]).

Por su parte, el procurador de la Corte Penal Internacional, el británico Karim Khan, ha recordado a Israel su “obligación” de “se conformar al derecho humanitario de los conflictos armados”, en efecto, “negar el acceso de la ayuda humanitaria puede constituir un crimen de guerra. Khan lanzó también un llamado a Hamás para que libere a todos los rehenes pues son violaciones graves de la convención de Ginebra. En 2021, la CPI ha intentado hacer una investigación penal sobre la colonización en los territorios palestinos ocupados, pero como Israel no es miembro de la CPI, le niega toda competencia para ocuparse de este tema y no le ha permitido realizar su labor (Le Monde del 30 de octubre).

Asimismo, diversas organizaciones de defensa de derechos humanos (Amnesty international[17], la ONG israelí Bteselem[18]) han denunciado el sistema de apartheid que Israel práctica contra los palestinos y promueve la “supremacía judía” en el territorio nacional y en los territorios anexados (Cisjordania) y/o controlados (Gaza) desde 1967. El apartheid es un crimen contra la humanidad reconocido en el derecho humanitario internacional.

Aunque la coyuntura actual esté marcada por la violencia inaudita e inhumana, y que no sea aún evidente cual será el desarrollo de la guerra (¿expansión regional y mundial?), es claro que la paz deberá ser resuelta en los próximos meses. De otro modo, las consecuencias de una era de guerra total en Oriente Medio serían desastrosas para el mundo entero.

El factor religioso y étnico: judíos/israelíes y musulmanes/palestinos/árabes

La ocupación territorial de Palestina por los sionistas europeos se acompaña de enfrentamientos que no son “nacionales”: la nación palestina no existía durante la época otomana y el mandato británico; y la nación israelí se construyó a partir de 1948. Los conflictos son en efecto étnicos y religiosos. La línea de quiebre entre los pueblos palestino e israelí se funda sobre la construcción social de la etnicidad árabe y musulmana de los palestinos, y la etnicidad hebrea y judía de los israelíes, o de su gran mayoría pues hay minorías árabes israelíes y cristianos israelíes.

Está particularidad étnico-religiosa es siempre un punto de inflexión en el conflicto israelí/palestino y tiene repercusiones a nivel mundial pues los árabes y los musulmanes del mundo se sienten solidarios con los palestinos; y del mismo modo, muchos judíos del mundo entero, no todos, se sienten solidarios de los israelíes. Así por ejemplo los ultra ortodoxos denuncian la creación del Estado de Israel pues según las escrituras hebreas se debe esperar la llegada del Mesías para fundar un “Estado judío”. El Rabbi Feldman, líder del grupo Anti sionista ortodoxo judío declaró en Montreal que “el Estado de Israel no representa a todos los judíos, ni la religión judía; la guerra contra los palestinos es criminal y prohibida, y contraria a las leyes internacionales, es una violación del judaísmo.” (Islam channel, 14 de octubre de 2023[19]). Otras manifestaciones de judíos y de rabíes norteamericanos han tenido lugar en New York (Al-Jazeera, 18 de octubre de 2023[20]).

Dicho esto, es preciso comprender y no confundir este asunto religioso. Los judíos y los musulmanes no se “odian” desde la eternidad; en Palestina bajo mandato otomano y británico las dos comunidades convivían en paz. Los israelíes son religiosos solo en parte, los ciudadanos ateos, partidarios de la paz y del reconocimiento de Palestina existen, votan por la izquierda progresista y se oponen a los sectores ultra religiosos de extrema derecha. Se han vuelto minoritarios, pero dejan siempre oír sus voces discordantes. En efecto, en las últimas semanas muchos israelíes partidarios de la paz han manifestado contra la brutalidad de las represalias ordenadas por el primer ministro Netanyahu y exigen que vaya a la cárcel, y que se imponga el alto al fuego contra Gaza. Estas protestas reflejan las profundas divisiones en la sociedad israelí (France 24, 1ro de noviembre de 2023[21]).  

La política de ocupación de los territorios palestinos está siendo denunciada inclusive por exsoldados, como Benzi Sanders, que ha brindado su testimonio a Radio France Internacional. Sanders dirige un grupo que pone en relación a dirigentes israelíes y palestinos partidarios de la paz y es miembro de Breaking Silence, grupo de excombatientes contra la ocupación. Su experiencia militar lo hizo cambiar de opinión sobre la situación de los palestinos. Los jefes militares pretenden que Tsahal [el Ejército israelí] defiende Israel contra terroristas que los atacan, cuando en realidad Sanders comprendió que lo que hacían es “ocupar el territorio palestino”, “creyendo que esa tierra es nuestra”. Comprendió también que “todos los sacrificios, la muerte y la destrucción que he vivido no han servido de nada en pocos años”. “Hamás se ha vuelto más fuerte, si queremos combatir el terrorismo hay que crear esperanzas, una alternativa para los palestinos; cuando ellos no tienen más esperanzas se tornan hacia el terrorismo”. Por ello “me volví militante por la paz.” (RFI, 1ro de noviembre de 2023[22]).

En el contexto mundial persiste además la confusión entre la identidad judía y la identidad israelí, y, por otro lado, la identidad musulmana y la identidad palestina. Los políticos populistas, incluyendo los israelíes, favorizan esta confusión, y pretenden que cuando se ataca Israel se está atacando a los “judíos”. Los islamistas hacen lo mismo, hacen creer que la defensa de los palestinos (que pretenden encarnar) es la defensa de los “musulmanes” del mundo contra el “enemigo sionista”.

La realidad es otra: debemos considerar que es una contienda colonial y secularizada por el territorio y el control político entre los israelíes y los palestinos. La mayoría de israelíes que votaron por Netanyahu quiere apropiarse de los territorios palestinos y expulsar a las poblaciones hacia los países vecinos (Jordania y Egipto). Y la mayoría de palestinos quiere vivir en un territorio autónomo, sin control israelí. En una palabra, para que la paz se imponga, Israel debe renunciar a sus proyectos coloniales y negociar un modus vivendi digno y democrático con los palestinos de Gaza y de Cisjordania.

Ollas comunes en Rafah para los sobrevivientes de los bombardeos en Gaza, 23 de octubre
(©Mohamed Abed/HRW)

Reflexiones finales

• Las políticas israelíes de dominación y de control de los palestinos han contribuido directamente a la emergencia del grupo islamista Hamás que promueve la “destrucción de Israel”. Desde 2007, y la llegada de Hamás al poder en Gaza, por la vía electoral, las políticas israelíes han sido cada vez más brutales contra los palestinos que empezaron a sobrevivir en terribles condiciones de pobreza (67% de la población) a causa del bloqueo impuesto por la potencia ocupante. En esas condiciones, es muy difícil de comprender que los gobernantes israelíes pretendieran profundizar su dominación sobre Gaza y Cisjordania sin esperar que las resistencias ante tanto atropello no iban a organizarse de manera brutal. El grupo islamista Hamás asumió ese rol de defensa armada de la resistencia palestina y, con sus últimos ataques de gran envergadura, está demostrando que no permitirá que Israel continue con sus excesos, aunque ello cause la muerte de miles de palestinos inocentes.

• La coyuntura política y social actual es extremadamente tensa en Oriente Medio y en Europa donde la guerra de Vladimir Putin contra Ucrania sigue desarrollándose, causando miles de destrozos y de muertes de civiles y militares. Aunque parezcan anacrónicas en este siglo XXI, ambas guerras tienen características coloniales.

La Rusia de Putin pretende seguir expandiéndose por la vía de la ocupación territorial de un Estado moderno: la región ucraniana de Crimea fue ocupada en 2014, ante la indiferencia internacional, y en febrero de 2022 Putin empezó la guerra para “recuperar” Ucrania que pertenecería a la “Rusia original”.

Desde 1948, en Israel, los diversos gobiernos pretenden afirmar su dominación total sobre un territorio (que fue ocupado por los hebreos hace miles de años) por la vía de la ocupación violenta de los territorios de Gaza y de Cisjordania. La imposición del bloqueo total de Gaza en 2007 ha empeorado terriblemente las condiciones de vida de 2,3 millones de palestinos y es en ese caldo de cultivo de pobreza, de falta de futuro y de desesperación que un grupo extremista logró consolidarse. La respuesta del gobierno israelí es desmesurada, inhumana y excesivamente violenta. Lo cual es particularmente trágico y paradójico para un pueblo cuyos ancestros fueron perseguidos y masacrados en Europa.

Los territorios ocupados de Palestina: Gaza y Cisjordania (El País)

• Tanto en la guerra de Rusia contra Ucrania, como en la guerra entre Hamás e Israel, la ONU y las potencias occidentales [o las potencias medianas como India, Turquía y China] han demostrado no tener ninguna capacidad de intervención para aportar soluciones políticas a los conflictos bélicos que no siguen ninguna “regla” de “guerra convencional”. Las guerras convencionales que se desarrollaban entre ejércitos y en campos de batalla sin la presencia de civiles, no existen desde 1945. La inmensa mayoría de guerras se desarrollan al margen de declaratorias oficiales, sin campos de batalla, y sobre todo al interior de Estados, en zonas habitadas por poblaciones civiles. Son guerras internas y guerras civiles entre poblaciones diferentes desde el punto de vista étnico, religioso o nacional, que se enfrentan militarmente con métodos terroristas destinados a causar mucho dolor. En el Perú hemos sufrido una guerra interna, y una guerra civil en los epicentros del conflicto, que ha durado casi 20 años; con resultados desastrosos hasta el presente.

Actualmente lo único que hace la ONU y otras instancias internacionales es declarar que los contendientes perpetran “crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra”. Pero ya no existen las “leyes de la guerra”, aquellas que imponían una cierta humanidad y una cierta moral entre los enemigos. Los conflictos bélicos actuales explicitan una caída en el abismo del caos político y militar y la desaparición de referentes internacionales civilizados y dignos. 

• Finalmente, luego de dos meses de conflagración, el gobierno de Israel continúa con su plan de “guerra total contra Hamás” que implica simplemente la destrucción de Gaza y de todos sus habitantes. Por lo menos 80% de la población ha sido desplazada hacia el sur, y desde hace una semana el ejército está atacando esa zona sur donde están sobreviviendo de manera inhumana casi dos millones de palestinos. Todos los llamados al cese del fuego y a la apertura de negociaciones lanzadas por Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU, y todas las organizaciones internacionales implicadas (UNICEF, OMS, HCR) han sido rechazadas por el gobierno de Netanyahu.

Hasta el 6 de diciembre, los muertos en Gaza suman 16,248 personas, entre las cuales se cuentan 7,112 niños. Luego de una semana de tregua humanitaria, entre el 24 de noviembre y el 1ro de diciembre, se han liberado 105 rehenes de Hamas, entre los cuales había 80 israelíes, que fueron intercambiados contra 240 prisioneros palestinos. Actualmente, quedan 138 rehenes en Gaza. Hamas ha excluido toda liberación suplementaria antes de un cese del fuego permanente (Le Monde del 6 de diciembre de 2023).

No obstante, de todo este horror podrá emerger, en unos años, un nuevo orden político regional y mundial. Los israelíes tendrán que aceptar que no pueden seguir viviendo “normalmente” atropellando los derechos de los palestinos que ellos han invadido. Tendrán que negociar una nueva política con los palestinos e inventar un nuevo tipo de Estado binacional o de confederación donde los derechos a la existencia pacífica estén asegurado a todos los ciudadanos, sin distinción étnica o religiosa, y en el respeto de los valores de democracia y de derechos humanos propios al estado de civilización humana. 

§§§

Anexo: Algunos hechos de historia política en Israel y Palestina

El 14 de mayo de 1948: creación del Estado de Israel como resultado de una partición propuesta por las Naciones Unidas dividiendo Palestina, bajo mandato británico, en dos Estados, uno hebreo y otro árabe. Al día siguiente, los países árabes vecinos declararon la guerra y la contienda bélica se terminó el 10 de marzo de 1949 con el triunfo militar de Israel.

1949-1967: Gaza administrada por Egipto. Luego del armisticio firmado entre Egipto e Israel, la Franja de Gaza fue puesta bajo control militar de Egipto; en ese entonces vivían 279,000 personas, entre las cuales 197,000 eran desplazados controlados por la ONU. Los “árabes” eran apátridas y los israelíes no estaban autorizados a instalarse en Gaza.

1956: Guerra de Suez. Luego de la nacionalización del Canal de Suez por Egipto (gobernado por Nasser), Israel invadió la Franja de Gaza y la península del Sinaí con el apoyo de Francia y de Gran Bretaña. Pero bajo la presión de la Unión Soviética y de Estados Unidos, Israel se retiró hasta los límites de 1949. Para mantener la paz, la ONU instaló Cascos Azules en la línea de frontera egipcia.

1967: Guerra de seis días. El 5 de junio Israel atacó Egipto; Jordania y Siria entraron en la guerra para apoyar a las tropas egipcias; pero Israel ganó la guerra e invade Gaza y el Sinaí.

1979-1982: Tratado de paz entre Israel y Egipto. Para firmar la paz, Israel restituyó el Sinaí a Egipto, conservando el control sobre la Franja de Gaza.

1987: Primer alzamiento en Gaza o Intifada. El 9 de diciembre la Intifada se inicia en Gaza y se extiende a los territorios palestinos de Cisjordania. Nace el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), una rama de los Hermanos musulmanes. Su objetivo público es la destrucción de Israel.

1993-1995: Acuerdos de Oslo. En 1993, el Acuerdo de paz de Oslo estipula el mutuo reconocimiento de la Organización de liberación de Palestina (OLP dirigida por Yasser Arafat) y de Israel. En 1994, luego de 20 años de exilio, Arafat retorna a Gaza y funda la nueva Autoridad palestina, una administración democrática que realiza elecciones en Gaza y en Cisjordania (132 curules parlamentarios). En 1995, el Acuerdo preveía una administración de los territorios palestinos en tres estatutos administrativos; pero la colonización israelí se extendió de manera ilegal. En 2000, la Autoridad palestina administraba solamente 40% de Cisjordania y dos tercios de Gaza [Mapa 2].

2000: Segunda Intifada. El 28 de septiembre, la visita del dirigente de derecha Ariel Sharon a la Esplanada de las Mezquitas, lugar santo del islam, provocó un nuevo alzamiento palestino en Gaza. Israel bombardeó Gaza y destruyó el aeropuerto internacional. Una ola de atentados suicidas se extendió en Israel. El 22 de marzo de 2004, el fundador y líder espiritual de Hamás, Ahmed Yassin, murió en un bombardeo israelí en Gaza.

2005: Retiro unilateral de Israel de Gaza. El gobierno israelí decidió el desmantelamiento de 21 colonias israelíes en Gaza, pero conserva el control de las fronteras terrestres, aéreas y marítimas.

2006: Victoria electoral de Hamás. La Autoridad palestina, representada por el partido Fatah, pierde las elecciones legislativas (44 curules), el Hamás ganó 74 curules, e Ismail Haniyeh fue elegido premier ministro en Gaza y en Cisjordania.

2007: Guerra interna entre Fatah y Hamás. El Hamás propone un gobierno de unión nacional pero el Fatah lo rechaza y las luchas internas conducen al control total de Gaza por el Hamás. El presidente de la Autoridad palestina, Majmud Abbas, fue expulsado y se le retiran todos sus poderes.

2007: Bloqueo de Gaza por Israel y Egipto. Luego de la instalación de Hamás en el poder, Israel declaró Gaza “entidad hostil” e instaló un bloqueo del territorio por tierra, mar y aire. Los puntos de pasaje entre Israel y Gaza fueron cerrados y sometidos aún control férreo. Egipto cerró también su frontera con Gaza y erigió un muro. Las privaciones fueron terribles para la población de Gaza que se hunde en la pobreza y en el hambre, pero Hamás no se debilitó.

2008: Operación Plomo endurecido de Israel contra Gaza. Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre para destruir las instalaciones de túneles entre Gaza y Egipto construidas por Hamás.

2011: Operación Cúpula de hierro de Israel. Despliegue del sistema de defensa área de Israel para interceptar roquetes lanzados desde el sur de Líbano [por el grupo pro-iraní Hezbollah] y de Gaza.

2012: Operación Pilar de defensa de Israel contra Gaza. El 14 de noviembre, el Ejército israelí lanzó otra ofensiva contra Gaza, eliminaron al jefe militar de Hamás, Ahmad Jabari y realizaron bombardeos aéreos masivos en Gaza.

2014: Operación Borde protector de Israel contra Gaza. El 7 de julio, el Ejército israelí lanzó una operación terrestre y aérea para responder a los tiros de cohetes lanzados por Hamás. Se descubrieron 32 túneles que fueron destruidos en la zona de frontera entre Gaza e Israel.

2018: La “Marcha del retornode los palestinos. Para conmemorar el 70 aniversario de la Nakba (éxodo palestino de 1948), y para reclamar el derecho al retorno de los refugiados (en Egipto y en Jordania), Hamás organiza marchas pacíficas cada viernes hacia la barrera de seguridad israelí. El Ejército israelí tiraba sobre los manifestantes provocando un número indeterminado de muertos.

2021: la escalada de la violencia. En mayo, Hamás lanza 4,300 cohetes para saturar el sistema de defensa israelí en solidaridad con los manifestantes palestinos heridos en Jerusalén este. En respuesta, el Ejército israelí bombardeó Gaza. A fines de este año, Israel terminó la nueva barrera de seguridad alrededor de Gaza que extiende sobre 65 km y que costó mil millones de dólares.

2023: Ofensiva de Hamás y bloqueo total israelí. El 7 de octubre, Hamás lanzó la operación “Diluvio de Al-Aqsa” [nombre de la mezquita de Jerusalén, tercer lugar santo del islam, en árabe: “la más lejana”], primer ataque a gran escala contra el territorio israelí. Sus tropas atacaron por aire, tierra y mar a civiles israelíes provocando varias centenas de víctimas y de prisioneros. Israel ordena bombardeos masivos contra Gaza e impone un bloqueo total del territorio, cerrando todo aprovisionamiento en alimentos, agua, electricidad y carburante a los palestinos.

El 18 de octubre tuvo lugar un ataque espantoso y cruel contra un hospital de Gaza, donde fallecieron al menos 471 personas según las fuentes palestinas. Aparentemente, la responsabilidad fue de Hamás que habría manipulado en modo incorrecto un misil. No obstante, Israel está bombardeando hospitales desde el 27 de octubre, so pretexto que albergarían militantes de Hamás.

El 27 de octubre empezó una “nueva etapa de la guerra”, Netanyahu apunta a la eliminación de Hamás y la incursión terrestre ha empezado.

El 30 de octubre el Jefe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos, Philippe Lazzarini, denunció que los palestinos en Gaza están “siendo sometidos a desplazamiento forzado y castigo colectivo. Están siendo deshumanizados. Las atrocidades de Hamás no eximen al Estado de Israel”. A inicios del mes de diciembre se estima que más de 16,000 palestinos de Gaza han fallecido bajo los ataques del ejército israelí; además, en Cisjordania ocupada más de 190 palestinos han sido asesinados por colonos israelíes (Euronews del 15 de noviembre). El ejército israelí estima que 5,000 combatientes de Hamás han muerto desde el 7 de octubre, sobre un total estimado a 30,000 miembros. Asimismo, oficialmente se reconocen 82 soldados israelíes fallecidos hasta el 6 de diciembre (Le Monde del 6 de diciembre de 2023).


[1]  Le Mondehttps://www.lemonde.fr/international/live/2023/12/06/en-direct-guerre-israel-hamas-l-armee-israelienne-annonce-encercler-khan-younes-dans-le-sud-de-la-bande-de-gaza_6203942_3210.html

[2] Al-Jazeera, 9 de octubre, Israeli defence minister orders ‘complete siege’ on Gaza, https://www.aljazeera.com/program/newsfeed/2023/10/9/israeli-defence-minister-orders-complete-siege-on-gaza

[3] CNN, 9 de octubre de 2023, Human Rights criticized both Isrel and Palestinian for unlawful violations, https://edition.cnn.com/middleeast/live-news/israel-hamas-gaza-attack-10-09-23/h_39bc5e9bfc45ca3e204da75c5744cdec

[4] France 24, 30 de octubre de 2023, A la sombra de Gaza, el hostigamiento de los colonos israelíes a los palestinos de Cisjordania, https://www.france24.com/es/medio-oriente/20231030-a-la-sombra-de-gaza-el-hostigamiento-de-los-colonos-israel%C3%ADes-a-los-palestinos-en-cisjordania

[5] CNN, 24 de octubre de 2023, Imágenes aéreas muestran la destrucción de barrios enteros a Gaza, https://cnnespanol.cnn.com/video/gaza-drone-destruccion-trax/

[6] France 24, 18 de octubre de 2023, ¿Qué es el sionismo? https://www.france24.com/es/programas/historia/20231017-qué-es-el-sionismo-la-corriente-pol%C3%ADtica-que-defiende-la-existencia-de-un-estado-para-los-jud%C3%ADos

[7] France 24, 18 de abril de 2018, Las etapas de la creación del Estado de Israel, https://www.france24.com/es/20180418-creacion-estado-israel-70-anos

[8] Wikipedia, Hamas, https://es.wikipedia.org/wiki/Hamás

[9] France 24, 31 de octubre de 2023, Protestas en Israel piden un alto al fuego en Gaza https://www.youtube.com/watch?v=4rKVwtxCZkM

[10] Noticias ONU, 18 de octubre de 2023, Israel-Palestina: el Secretario General pide un alto al fuego mientras la entrega de la ayuda humanitaria en Gaza recibe luz verde, https://news.un.org/es/story/2023/10/1524992

[11] ONU, 1 de noviembre de 2023, Filippo Grandi (UNHCR), https://www.youtube.com/watch?v=Ts4m-2i-BoM

[12] Deutsche Welle, DW, 27 de octubre de 2023, Las complejas relaciones entre Israel y la ONU https://www.dw.com/es/las-complejas-relaciones-entre-israel-y-la-onu/a-67238855

[13] Ver manifestación en el Capitolio: https://www.youtube.com/watch?si=P9pUeEXcq7GUrHTR&v=RAzIkpz5XQY&feature=youtu.be

[14] Senator Bernie Sanders, 1ro de noviembre de 2023, There is a humanitarian disaster in Gaza. Congress must act. https://www.youtube.com/watch?v=XQJxNBOOGHw

[15] HRW, 23 octubre de 2023, Israel bloque l’acheminement d’aide humanitaire aux civils, https://www.hrw.org/fr/news/2023/10/23/israel-bloque-lacheminement-daide-humanitaire-aux-civils-gaza

[16] AI, 20 de octubre de 2023, Des preuves accablantes de crimes de guerre, le ataques israéliennes anéantissent des familles entières à Gaza, https://www.amnesty.org/fr/latest/news/2023/10/damning-evidence-of-war-crimes-as-israeli-attacks-wipe-out-entire-families-in-gaza/

[17] Amnesty international, Israels apartheid against palestinians, https://www.amnesty.org/es/latest/research/2022/02/qa-israels-apartheid-against-palestinians-cruel-system-of-domination-and-crime-against-humanity/

[18] ONG israelí Bteselem, A regime of Jewish supremacy From the Jordan River to the Mediterranean Sea: This is Apartheid, https://www.btselem.org/topic/apartheid

[19] Islam channel, 14 de octubre de 2023, https://www.youtube.com/watch?v=FuTiOp9dw4Y

[20] Al-Jazeera, 18 de octubre de 2023, Anti-Zionist Jewish rabi calls por Peace, https://www.youtube.com/watch?v=gVuHgaTdysY

[21] France 24, 1ro de noviembre de 2023, Las voces de rechazo contra Netanyahu se extienden en Israel, https://mail.google.com/mail/u/0/?ogbl#inbox/QgrcJHsTgFvscLRkjcghjsZSwGmMPgsLzKL?projector=1

[22] RFI, 1ro de noviembre de 2023, Guerre Israel-Hamas: “Tous ces sacrifices et cette destrution n’ont servi à rien”, https://www.rfi.fr/fr/moyen-orient/20231101-guerre-israël-hamas-tous-ces-sacrifices-et-cette-destruction-n-ont-servi-à-rien

[23] France 24, 30 de octubre de 2023, “Se está deshumanizando a toda una población”, https://www.france24.com/es/medio-oriente/20231030-🔴-en-directo-israel-afirma-que-atacó-más-de-600-objetivos-en-gaza-en-24-horas-van-más-de-8-300-muertos-en-el-enclave

Sobre el autor o autora

Mariella Villasante
Doctora en antropología (École des Hautes études en sciences sociales, París), investigadora asociada al Instituto Riva Agüero y al Instituto de democracia y derechos humanos, PUCP. Especialista del Perú y de Mauritania. Comenzó sus trabajos de campo entre los Ashaninka de la selva central en 1978, obtuvo su Licencia en antropología en la PUCP en 1983. Luego estudió en la Universidad de Ginebra en 1983, y empezó sus trabajos de campo en Mauritania en 1986-1988. Tuvo su tesis doctoral en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de Paris en 1995 (Laboratoire d’anthropologie sociale, Collège de France). Ha retomado sus investigaciones en el Perú en 2008, centradas sobre la violencia política en el país y entre los Ashaninka y Nomatsiguenga de la selva central. Ha traducido y publicado el Hatun Willakuy en francés en junio de 2015. Sobre Mauritania, ha publicado artículos y cuatro libros. Sobre el Perú ha publicado una treintena de artículos, la traducción al francés del Hatun Willakuy [2015], y tres libros: Violence politique au Pérou. Essai d'anthropologie de la violence, (2016); Chronique de la guerre interne au Pérou, 1980-2000 (2018). En octubre de 2019 ha publicado: La violencia política en la selva central del Perú, 1980-2000. Los campos totalitarios senderistas y las secuelas de la guerra interna entre los Ashaninka y Nomatsiguenga. Estudio de antropología de la violencia, Prefacio de Salomón Lerner. Un libro de síntesis ha sido publicado en octubre de 2022: La guerra interna entre los Ashaninka y Nomatsiguenga. Estudio de antropología de la violencia y Muestra fotográfica (CD de música ashaninka tradicional), Instituto Riva Agüero-PUCP e IDL. Desde 2019 trabaja sobre las creencias, el chamanismo y el arte musical ashaninka en colaboración con el Instituto Riva Agüero y el Centre de recherches en ethnomusicologie (CREM, Francia).

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