Colaboraciones


Nación, esa (im)posible comunidad

La manera convencional en que se ha solido concebir la nación se puede sintetizar en la definición propuesta por Stalin en El marxismo y la cuestión nacional de 1913: “Nación es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura”.


La crisis integral del entendimiento

A la compleja situación en la cual nos encontramos los peruanos desde hace varios meses, se suma ahora la crisis más difícil de enfrentar: la crisis integral del entendimiento.


Las rondas campesinas de Chota: el origen

Las rondas campesinas nacieron el año 1976 en la región central de Cajamarca para enfrentar el recrudecimiento del abigeato durante la dictadura del general Francisco Morales Bermúdez. Desde que se fundó nuestra República, el abigeato (el hurto del ganado para su comercialización ilegal) fue considerado como característico de la zona, primero por estar vinculado al desorden causado por los caudillos militares en el siglo XIX y luego, porque a lo largo del siglo pasado, sus terratenientes, acostumbrados a enfrentarse entre sí para controlar el poder local en nombre de caudillismos políticos nacionales, originaron el bandolerismo.


Francisco y la economía

Hace algún tiempo publiqué un artículo que titulé ‘La economización de la vida’ en el que comentaba y lamentaba el proceso por el que todo se miraba desde la economía y me temo que eso es lo que estamos presenciando cuando leemos muchas de las críticas que se publican a la encíclica ‘Laudato Si’ (‘Alabado seas’) del Papa Francisco.


El hombre para los comunitaristas

La crítica comunitarista al liberalismo es básicamente de corte sociológico y empírico. Al observar las sociedades contemporáneas, comprueban la erradicación de las identidades colectivas, el aumento de los egoísmos, la disolución del lazo social y la generalización del sinsentido (especialmente en las grandes ciudades de los países desarrollados); y esto es, según ellos, producto de la atomización social, que legitima que cada individuo busque su propio interés, considerando al otro como un rival y enemigo.


Poderoso caballero es don dinero

En el afán de encontrar las causas a los problemas de corrupción que en realidad son endémicos y que han aflorado en nuestros días de manera escandalosa, se ha intentado ensayar varias explicaciones, como que el modelo neoliberal es el culpable o que se debe a la decisión del Partido de los Trabajadores del Brasil que desde el poder político intentó someter o manipular a su entorno latinoamericano.


La miseria del consumismo

“Nuestras sociedades han llegado a convertirse en sociedades de consumo”, ha dicho con todo acierto Adela Cortina.[1] En el mundo occidental se mide el bienestar en función al consumo.


La concepción del hombre en las teorías liberales

La posición antropológica de los liberales —entre los que nítidamente destaca John Rawls, en los últimos tiempos— ha antepuesto lo individual a lo social, lo privado a lo público, el hombre frente al grupo; y parte, además, de un presupuesto ontológico que quizá tiene sus fundamentos en la afirmación de Hobbes de que “el hombre es el lobo del hombre”, es decir que supone, antes que nada, que el hombre es un ser con una serie de características entre las que resalta su egoísmo.


Por qué el populismo no es democrático

Es una creencia muy extendida la idea de que la democracia consiste en el consenso de las mayorías. Nuestras intuiciones más básicas no son contrarias, en principio, con esta forma de pensar la democracia. Creemos que es un asunto de justicia básica el que cada individuo cuente como uno, y solo como uno, cuando decidimos representantes a los cargos públicos o, por ejemplo, si tenemos ocasión de votar por alguna política pública.