Cultura

La tenebrosa primacía de la idea

La existencia (en realidad, subsistencia) de fascistas y comunistas debería ser sorprendente.  Debería serlo porque históricamente son dos ideologías políticas derrotadas, pero no por la fuerza de las armas, aunque en efecto haya sido así (después de todo, la fuerza no habla y la derrota violenta de una idea es la versión extrema de una falacia conocida como argumentum ad baculum) sino por el peso de la evidencia.