Muchas veces he usado las relaciones simbólicas que habitan alrededor del fútbol en el Perú para explicar la distancia que existe entre las relaciones sociales de producción y las ideologías de los sujetos sociales inmersos en esas relaciones.
Me gustaría que los ciudadanos de mi país nos acostumbremos a recibir a nuestros deportistas con medallas ganadas en las diversas competencias en las que participen, y para ello es necesario un gran esfuerzo, no sólo de quienes compiten, sino también del entorno que los acompaña.
En términos simples la fortaleza mental es la capacidad de aguantar, de posponer la recompensa, soportar malos momentos, de levantarse de las caídas, mostrar rebeldía ante la adversidad, perseverar ante ella con fe, convicción y optimismo de poder dar vuelta al resultado mientras exista tiempo y posibilidades, aún matemáticas.
Antes de iniciar este relato es importante hacer una pequeña pero importante atingencia. Este no es un artículo que busque hacer un balance social, político y futbolístico sobre el Mundial de fútbol. Se trata de un relato de 17 días en el nordeste de Brasil (Recife y Fortaleza) en el que busco compartir mis impresiones, sensaciones y recuerdos de un viaje único.
Los chinos lo inventaron, los ingleses lo reglamentaron, los brasileños lo perfeccionaron y en todo el mundo lo coronaron como el rey de los deportes. Hablamos simple y llanamente del fútbol. Éste ha sido el recorrido del deporte más importante que hasta hoy ha inventado la humanidad.
No sé si el Zorrito Aguirre conoce a Gekko o vio Wall Street, pero de un plumazo se tiró abajo todos esos valores que describen a esta desalmada sociedad de consumo. “Quiero jugar por Alianza, gratis”. Adam Smith, fuiste.
Lo ocurrido primero con Luis Suárez y ahora con Neymar me han hecho acordar una idea que tengo desde hace mucho tiempo: la necesidad de limpiar el fútbol. Es decir, hacerlo más justo y menos violento, que se respeten las reglas y se proteja a los jugadores.
Si de años catastróficos hablamos, el 2020 se lleva el mayor premio. Un año atípico en todos los aspectos de la vida y como tal el fútbol no fue la excepción.
Todas las canchas de futbol profesional y amateur, todas las canchas de césped, todas las canchas de loza o de gras sintético, todas las canchas de tierra aplanada o no tan bien aplanada, todas las canchas imaginables están de duelo.
Cuando, por la mañana, digamos 07:00 am, algún forastero arriba a la plaza de Julcán, luego de haber viajado por tres horas desde la ciudad de Trujillo y haber subido una cuesta que parece interminable, descubre que el frío se abraza a uno como si buscara compañía. Trepa rápidamente por los pies, se abriga en…
Tras un reciente caso denunciado por la Federación de Hockey, se ha reabierto el debate sobre qué futuro le espera a toda la infraestructura construida para los Panamericanos. Conversamos con seis actores involucrados con el tema para saber cómo se ha mantenido el legado hasta el momento y qué medidas se deben tomar a futuro….