¿Por qué Gregorio Santos puede ser reelegido desde Piedras Gordas?

¿Por qué Gregorio Santos puede ser reelegido desde Piedras Gordas?

Ideele Revista Nº 243

“Con Goyo o sin Goyo, Conga no va”, fue una de las arengas populares durante el conflicto socioambiental en Cajamarca, sobre todo desde que se denunció supuestos intereses políticos y actos de peculado de la autoridad regional. Dicha arenga también fue una respuesta a la denuncia mediática de que todos los cajamarquinos eran manipulados como rebaño por dirigentes de Patria Roja. Como si la indignación genuina no fuese suficiente como para salir a las calles.

Si alguien creyó que con el Presidente Regional de Cajamarca preso, Conga iba sin mayores problemas, se equivocó. Una empresa no puede remendar las heridas de un pueblo con regalos y miedos, ni tampoco un poder judicial impedir que la gente deje de seguir a quien considera su líder por más pruebas que se presenten en su contra. La idea de una clase empresarial peruana que adora a un becerro de oro sin importarle nada más es muy fuerte.

Por ejemplo, el poderoso Banco de inversiones JP Morgan está muy preocupado por el futuro del preso peruano Gregorio Santos Guerrero; mejor dicho, por el peligro que aún representa para algunas inversiones en el Perú. Y no ha tenido mejor idea que prender las alertas y expresar sus preferencias en ese campo. Ha indicado, por ejemplo, que en Puno el líder con las intenciones de voto es el dirigente Walter Aduviri, un “ex miembro del equipo de Gregorio Santos”, con quien las inversiones mineras correrían riesgo. También ha mostrado sus buenos deseos para Cajamarca esperando que gane el candidato fujimorista Osías Ramírez para beneficiar positivamente al proyecto minero Conga, a Newmont y Buenaventura. En la reciente encuesta de poder de la revista Semana Económica se ha hecho algo parecido con la singular pregunta: ¿Qué persona tiene mayor poder desestabilizador sobre el clima de negocios en el país? Por supuesto, la respuesta ganadora fue Goyo, seguido del mismo presidente Humala.

Pero en Cajamarca las cosas se mueven en aguas diferentes y la polarización encendió hace rato. Por un lado está el MAS (Movimiento de Afirmación Social) con su candidato en Piedras Gordas con prisión preventiva investigado por presuntos actos de corrupción. Por el otro, todo lo demás: reciclaje político, presunción de narcotráfico, fujimorismo y minería.

Quienes han tenido acceso a las encuestas que algunas mineras han contratado para realizar sondeos bimensuales en Cajamarca (desde hace más de un año) saben que Gregorio Santos siempre ha estado primero y con posibilidades de ganar en primera vuelta.

En Lima se le ha echado la culpa de esto a “la ignorancia, el miedo y las fobias” de los cajamarquinos que viven en las zonas rurales, que representan casi el 70% de la región; y se ha hecho un llamado a los candidatos fujimoristas albertistas (Absalón Vásquez) y keikistas (Osías Ramírez) a unirse -con el sacrifico de uno de ellos- para vencer al ex rondero y sacar adelante el proyecto de Roque Benavides.

En Lima no se entiende que el principal motivo por el que Goyo podría ser reelegido, a pesar de las acusaciones en su contra, es la existencia de Yanacocha. Así de simple. Mucha gente ya no cree en las bondades de la industria extractiva luego de veinte años de explotación minera que ha beneficiado a pocos y perjudicado a otros. Y sobre todo en la zona rural, porque esas actividades jamás se darán en las asfaltadas ciudades, claro.

La zona urbana de Cajamarca, la parte céntrica, está más a favor de los proyectos mineros y a veces cae en el juego de menospreciar a sus paisanos que viven de la ganadería y la agricultura, repitiendo un mini centralismo de ciudad versus campo, avivando las chispas de la confrontación. Si hablamos de los derechos de elegir parecería que a los comuneros se les quiere arrebatar los suyos. En el departamento de Cajamarca ganará quien tenga mayor respaldo las provincias de Chota, Cutervo, Jaen y San Ignacio.

En Lima no se entiende que el principal motivo por el que Goyo podría ser reelegido, a pesar de las acusaciones en su contra, es la existencia de Yanacocha

Hace unas semanas, el especialista en temas de narcotráfico, Jaime Antezana, habló de un “clan familiar” que pretende llegar a la presidencia regional de Cajamarca “relacionado con el mundo empresarial en el sector inmobiliario, deportivo y educativo”. Los reflectores apuntaron de inmediato al candidato fujimorista Osías Ramírez, presidente del club de fútbol UTC. El congresista Jorge Rimarachín y el ambientalista Marco Arana pidieron que se investigue de oficio esta denuncia para desentrañar el misterio.

El candidato Osías Ramírez por Fuerza Popular, muy mal dotado para el debate intelectual y político pero con mucho dinero para su campaña, es el hermano menor del congresista Joaquín Ramírez, secretario general de su partido, hoy involucrado en una investigación por presunto lavado de activos. Ambos son sobrinos del cuestionado y millonario Fidel Ramírez, dueño de la universidad Alas Peruanas.

El fujimorismo no tiene un discurso claro para Cajamarca, por ahora solo tiene plata y más plata, al menos por el lado de los Ramírez. Las carreteras y fachadas de la mayoría de distritos están pintadas de naranja y llevan la “K” como símbolo, y es que el fujimorismo ha vuelto a apelar a los regalos y víveres como método de convencimiento político. Sobre la viabilidad de Conga, hermano mayor y menor repiten lo que dice la lideresa de su partido, Keiko Fujimori: “solo irá si hay licencia social”. En la ciudad, los que eligen la opción naranja lo hacen asegurando que es la forma más rápida de sacar adelante los proyectos mineros. Por cierto, en 2013, un mitin de inicio de campaña en la provincia cajamarquina de Chilete, Keiko aseguró que "el fujimorismo considera que el agua es primero para consumo humano, para ganadería, agricultura, y en último lugar para la minería". Cajamarca tiene un efecto curioso sobre las convicciones.

El candidato Absalón Vásquez, del movimiento "Cajamarca siempre Verde", pasó del segundo al tercer lugar en unos meses, sus acciones no tuvieron peso en la ciudad. Su campaña está centrada en la zona rural apelando a la “buena” recordación de su labor como ministro de Agricultura en el gobierno de Alberto Fujimori. Pero, después de las declaraciones de PPK adoptándolo como su candidato pro minero, todos lo asociaron de inmediato con Yanacocha, a tal punto que el mismo Absalón tuvo que salir a desmentir al empresario de nacionalidad norteamericana.

Absalón arrastra la peor herencia del fujimorismo, esa que, a pesar del trabajo de Keiko por exorcizar los fantasmas, recuerda mucho a Montesinos. Pero el candidato asegura estar libre de polvo y paja desde inicios de año en que la Sala que presidía el vocal supremo Villa Stein archivó sus procesos por peculado y asociación ilícita y lo absolvió del caso de los “vladi-polos”. Ya no debe los famosos 18 millones de soles al Estado peruano. El efecto Conga, por supuesto.

Sobre el resto de candidatos se puede decir que se están fogueando para las elecciones congresales del 2016.

Para muchos, la prisión de Goyo fue injusta, no porque fuese inocente necesariamente o porque no hubiese pruebas suficientes en su contra, sino por la desigualdad de condiciones con otros líderes sindicados por corrupción. Las provincias vieron a sus presidentes regionales caer en prisión preventiva, pero nunca verían a un congresista, empresario o ex presidentes de la República, a pesar de las evidencias, en la misma condición. La solidaridad con Santos se explica porque en la experiencia colectiva es considerado como el único que defendió el agua y atendió el malestar popular poniéndose al lado de los campesinos. Quizá eso justificó una pobre gestión que pasó a segundo plano. ¿Roba pero defiende el agua?

En este proceso ha sido crucial el rol que ha jugado el líder Marco Arana de "Tierra y Libertad" adhiriéndose públicamente a la campaña de Santos, alianza que pocos creían posible. Marco ha jalado, de paso, a los representantes del Frente Amplio para consolidar una alianza de las izquierdas que, con todos sus defectos, aún representan una fuerza de movilización en Cajamarca.

Si Gregorio Santos gana en primera o segunda vuelta será porque la mayoría quiso darle una lección civil a Yanacocha. Algunos votarán en contra del fujimorismo y las presunciones de narcotráficos, y otros lo harán creyendo que si bien Santos no verá la luz por un buen tiempo, su organización política seguirá peleando por el agua. Muchos han decretado la más irreversible pobreza para Cajamarca si esto ocurre. Al candidato a vicepresidente por el MAS, Porfirio Medina, profesor y dirigente rondero, le tocará asumir el peso de una región que se ha convertido en un laboratorio político de varias fuerzas empresariales.

Lo cierto es que aun así Conga tenga sus contratiempos, el resto de la inversión minera en la región seguirá como siempre, atenida al precio internacional del oro y esperanzado en la necesidad de la población y la fuerza de la DINOES. Después de todo, Cajamarca ya tiene tres años reacomodándose sin que Conga vaya. ¿Peligrosa independencia?

 

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