La diplomacia de las vacunas chinas y su mediocre eficacia contra la Covid-19
La República Popular de China sigue ocupando un espacio considerable en la crisis sanitaria de la COVID-19. No sólo fue el lugar de origen del nuevo coronavirus (SARS-CoV2), sino que además el gobierno autoritario de Xi Jinping trató de esconder la nueva enfermedad mortal, se demoró en dar la alerta internacional y permitió la visita de una comisión internacional recién en enero de 2021, con resultados bastante reducidos, pues las autoridades chinas obstaculizaron la investigación.